Groucho Borat

Ante mi breve comentario acerca de "Borat", algún amigo me ha preguntado que por qué lo comparaba con el gran Groucho Marx. "Groucho está muy por encima, no tienen nada que ver", me decía. Bueno, estoy de acuerdo en que los Hermanos Marx son un mito difícil de superar, y no digo que el personaje creado por Sacha Baron Cohen llegue a la altura del amigo Groucho, pero sí veo algunas semejanzas...
- La más evidente e idiota: ambos llevan bigote (aunque el de Groucho era pintado).
- Ambos recurren a la provocación como instrumento de comedia. A los dos les gusta sacar los colores a personas que van de serias (o porque pertenecen a la alta sociedad, o porque están siendo grabadas para lo que creen que es un documental serio). Evidentemente, en la época de Groucho no se podía sacar una bolsa llena de mierda como hace el amigo kazahstano (o como se escriba), pero para aquel entonces ya era bastante provocador lo que hacía: estampar tartas en la cara de la gente, golpear, robar, decir las verdades a la cara...
- Ambos personajes son locos que se introducen en ambientes supuestamente "normales" y les sacan las vergüenzas a la gente dinamitando sus códigos de comportamiento.
- Ambos son personajes muy cercanos al pueblo llano (aunque Groucho llevara levita, su educación y modales provienen del vodevil, una atracción para gente de clase media-baja).
- Ambos recurren a géneros existentes (el falso documental, uno, y las comedias románticas musicales, el otro) para subvertirlos y exprimir de ellos todas las posibilidades cómicas.
- A ambos les gusta perseguir a mujeres de grandes pechos.
¿En qué no se parecen?
- El limitado Borat no alcanza ni por asomo el nivel de sofisticación surrealista de muchos de los chistes de Groucho, locuaz verborreico de léxico salvaje. Bortat provoca incomunicación por falta de vocabulario; Groucho, por exceso de él.
- Groucho contaba con dos hermanos que servían de excelente contrapunto a sus vitriólicos discursos. Chico le daba las réplicas perfectas, y Harpo apuntalaba sus gags más surrealistas. El gordo acompañante de Borat no es más que una comparsa que hubiera pasado desapercibido de no ser por esa brutal, inefable pelea de titanes desnudos.
- La malicia de Groucho es mucho más directa y destructiva. Él no necesita hacerse el tonto para tomarle el pelo a la gente.
- Groucho es un dios. Sacha Baron Cohen, de momento, un seminarista. De los que se atreven a mear en la pila, eso sí.


Sitoxic dijo
Dios aún no he visto Borat y me estoy quedando fuera de todas las conversaciones. Una solución quiero.
24 Noviembre 2006 | 09:04 PM