Manolo y Benito no han cambiado
Vuelvo a Madrid, desde la vorágine navideña familiar, más gordo y más hogareño que antes, pero igual de hastiado. El otro día me obligué a verme "Manolo y Benito", la serie revivida por Antena 3 y el Grupo Drive para mayor gloria de los paletas sin cerebro.
No hubo grandes sorpresas. No me gustó mucho, aunque ha hecho una audiencia más que aceptable. Me alegro porque tengo un colega escribiendo ahí, y le deseo lo mejor. Él sabe que no le echaré la culpa de nada de lo que me desagrade, que esto de trabajar en la tele es así.
La serie no me gustaba antes y no me ha gustado ahora, qué le voy a hacer. Diré las cosas buenas que vi, que haberlas, haylas:
- Actores. Han cogido a algunos actores que funcionan bien en comedia. Qué sorpresa me deparó ver ahí al gran Darío Paso, un actorazo de comedia del que tengo que hablar un día de estos, y que hasta interpretando a un inmigrante musulmán, como en este caso, sale airoso. También hay un par de chicas muy guapas que siempre alegran la vista, aunque no sean grandes artistas y, por supuesto, está Loles León, una mujer que, siempre que esté bien dirigida y aplacada (aquí no lo está) tiene mucho que decir en comedia.
- Hay buenas intenciones de guión. Algún chiste que me hizo sonreír y un notable interés por el ritmo: escenas cortitas y diálogos rápidos. Sin embargo, a pesar de algún momento de más brillo, el nivel general de los chistes era medio-bajo.
- Un notable esfuerzo de producción, aunque no del todo aprovechado (hablo sobre todo de la secuencia en el acuario, de la que se podría haber sacado algo un poco más de tensión y diversión).
Por lo demás, aparte de los dos protagonistas, que personalmente no me entusiasman, y el inevitable tufillo casposo que lo impregna todo, lo peor me pareció la dirección de actores y la realización. Me resultó todo muy pasado de rosca y hay una evidente falta de cuidado en la resolución de los gags.
Dejé de ver el capítulo cuando vi a Loles León dándose un mamporro contra una puerta de cristal por segunda vez (idea que podría haber sido muy graciosa pero cuyo efecto cómico se perdió por culpa de una realización equivocada). Loles se desmayaba, y entonces Benito convencía a Manolo (¿o son alrevés? Nunca lo sabré...) de que debía hacerle el boca a boca para salvarla. Ella despertaba (tras un desmayo de dos segundos) y daba por hecho que el susodicho estaba besándola, loco de pasión por ella. ¿De verdad no había una forma más creíble de detonar la tensión sexual entre los dos protagonistas? Si es que es eso es lo que intentaban, claro, no lo sé porque no vi más.
Sé que el capítulo lo tuvieron que rehacer varias veces, especialmente las tramas secundarias, y que la nueva directiva de ficción de Antena 3 liderada por Míkel Lejarza heredó la serie de la anterior "legislatura" y que no confía nada en ella. En fin, de momento no ha empezado mal (supongo que aupada por la curiosa campaña de publicidad y porque la gente joven estaba por ahí de juerga vacacional, viviendo la vida en vez de ver la tele). Será interesante comprobar si el público español va a engancharse realmente a este producto rescatado de entre los muertos...


Cago en tó dijo
Gran parte del éxito se debe (creo) al hecho de que en muchos medios habían anunciado la proyección de Buscando a Nemo en lugar de la cosa esta de Manolo y Benito.
27 Diciembre 2006 | 04:51 PM