De cabeza y en plancha

Estoy comenzando a escribir otro piloto de encargo. Sí, otro más, al final me voy a volver loco intentando retener en mi cabeza a tantos personajes ficticios que no tienen ni cara ni cuerpo ni nada de nada. Ya hasta me copio chistes a mí mismo, como un imbécil, en vez de copiárselos a los buenos.
Pero esta vez parece que la serie tiene visos serios de llegar a producirse. Parece interesada Antena 3, cuyo departamento de nuevos proyectos ha cambiado de arriba abajo, con el Lejarza a la cabeza, que no es nada tonto. Pero no puedo dejar de recordar lo mal que lo hicieron los anteriores, y no me extrañaría que algo de su poso quedara en el ambiente.
De hecho, siguen empeñados en que quieren comedias de ¡70 minutos! ¿Cuándo se darán cuenta en este país que la comedia es un género difícil, finito, que cansa, que debe dejarte con ganas de más...? ¿Cuántas comedias televisivas americanas habéis visto de 70 minutos? (Y no seamos ingenuos o aparatosamente antiamericanos en lo que no toca: ellos hacen la mejor televisión y marcan las pautas, hay que asumirlo).
Cuánto daño han hecho aquí “Los Serrano” y “Aquí no hay quien viva” con sus interminables y exprimidísimos capítulos-epopeya. La primera sobrevive a base de pastiches de género, pasando alegremente de una escena loca-loca, a otra de llorar mucho, como quien combina sin pudor el café con el chorizo. La otra, salió adelante ya sabéis cómo. Flaco favor a la comedia han hecho, a pesar de sus localizadas virtudes.
Lo bueno de este nuevo proyecto es que, si fuera para adelante, trabajaría con los mejores guionistas que conozco, y con la gente más cercana que puedo elegir. Y además me pagarían un sueldo justo (o eso creo). Un verdadero lujo, en principio.
Y sin embargo, ¿por qué tengo una sensación rara y familiar en el estómago? Pues creo que es porque todo me recuerda un poco a “Divinos”: la cadena, el sistema de trabajo, el tono de la serie, la duración, lo ajeno de la idea…
Esperemos que alguien a mi alrededor haya aprendido algo de tantos errores. En lo que mí respecta, no estoy muy seguro. Tengo la sensación de que, si el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, el guionista es el único que lo hace a sabiendas, y además lanzándose con impulso, de cabeza, en plancha.


yosoyespartaco dijo
es el pesimismo generalizado del guionista
a mí ahora cuando me llama alguien para decirme que un productor está interesado o algo parecido pues ya no me hace ilusión
ya me imagino que no saldrá adelante o que me propondrán unas condiciones inaceptables o que al cabo de un tiempo el proyecto se caerá por la causa más tonta posible
quizá es que he tenido mala suerte
eso sí, le pongo la misma ilusión que el primer día, pero con precaución para ser lo más realista posible
saludos y suerte
10 Enero 2007 | 12:55 PM