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El Guionista Hastiado

"¿Quién necesita a un guionista? Dadme un director competente y un par de actores inteligentes y en 8 semanas os mostraré a los 3 tipos más nerviosos que hayáis visto". Groucho Marx

27 Febrero 2007

la generación OT

No pretendo hablar aquí de "OT" (algún día lo haré con detalle, sin escatimar en odio y profusión de insultos y aportando jugosas exclusivas), sólo es una manera de etiquetar esta tendencia que se nos ha impuesto en la última década según la cual parece que hay que triunfar cuando aún eres un pimpollo. Si no eres famoso/exitoso/rico a los treinta, eres un fracasado, tu vida es una mierda y más te valdría cortarte las venas, porque lo único que ya te queda por hacer es sobrevivir o tener hijos o ser feliz como un don nadie más. Vaya mierda, ¿no?

También podría haber titulado el post “Generación Amenábar”. Admiro y respeto la habilidad como director de este chaval (aunque mi opinión sobre sus tramposos guiones no es muy favorable), pero creo que su éxito, paradójicamente, ha hecho mucho dañito al cine nacional.

Ahora todo el mundo busca nuevos Amenábares y niños prodigio por doquier. Si una actriz está razonablemente bien en un par de películas, se la convierte en la "nueva musa del cine español". Si un director novel graba un corto divertido "es el nuevo Almodóvar". Si un guionista escribe un par de guiones solventes, "al fin tenemos al nuevo Azcona".

Este año tenemos por ahí a directores que emergen como Sánchez Arévalo, Vigalondo, Koldo Serra, Borja Cobeaga… Todos ellos prometedores, todos ellos interesantes y trabajadores.

Pero la industria ha impuesto que muchos de estos cineastas se lo jueguen todo a una baza. Rodar una primera película ya no es tan complicado o imposible como antes (en gran parte por las ingentes ayudas a nuevos realizadores), pero debes asegurarte de que realmente das el campanazo con un peliculón, porque si no, te puedes despedir de tu segunda película (y, si consigues hacerla pero no es un éxito igual o superior, adiós muy buenas).

Una buena amiga bien colocada en la industria me aseguraba que un primigenio fracaso de taquilla hace muy difícil que alguien vuelva a confiar en ti, a pesar de que en muchas ocasiones este fracaso no tenga que ver necesariamente con tu trabajo (remito aquí a uno de mis últimos posts ).

Así, la presión para estos nuevos realizadores se convierte en algo opresivo y tremendista, y muchos de ellos, conscientes de lo mucho que se juegan, intentan contar “su gran película”, intentan demostrar todo lo que son capaces de hacer y transmitir, y claro, muchos la cagan.

Porque hay una trampa: y es que el oficio de cineasta, con esas salvedades que son los genios divinos, se aprende a base de curro, de meter la gamba muchas veces, de hacer callo y aprender desde las entrañas del asunto. Un director debe saber mucho de muchas cosas (dirección de actores, guión, realización, fotografía, música…) y tener muchas virtudes (paciencia, resistencia física, dotes de mando, energía ilimitada, don de gentes…) y además saber combinar todos esos elementos con gracia y coherencia organizando a un equipo de tropecientas personas que, por dentro, están pensando que saben más que tú. Nada menos. Por lo tanto, en realidad me parece muy difícil que con poco más de tres décadas de vida uno pueda sacar ya todo su potencial como director.

Por eso es una mierda tan grande y maloliente el que tengamos una industria tan endeble, porque cada vez es más difícil que surjan cineastas que se hayan curtido como ayudantes de dirección, o como guionistas, o como actores, haciendo cine comercial y ganando puntos “desde abajo”, que es desde donde se ganan los puntos y no te los regalan.

¿Y qué fue de la antigua y sana admiración y respeto por la sabiduría de nuestros mayores? Muchos de mis directores favoritos se han hecho viejos mientras vivían ese proceso. Clint Eastwood conoció el oficio desde su vertiente de actor. Hizo espagueti westerns y películas de usar y tirar antes de ponerse a narrar sus propias obsesiones. Woody Allen se divirtió escribiendo chistes para otros, primero, y comedias alocadas e intrascendentes (pero que daban dinero) durante muchos años después, antes de dar el salto a sus películas más personales. Wilder trabajó como guionista para otros durante décadas. Cómicos como los Marx o los Python se curtieron en teatros y programas televisivos endebles. Los autores de la maravillosa “Miss Sunshine” han crecido como guionistas en series de televisión (dentro de una industria televisiva que no se avergüenza de serlo, claro).

En nuestro país, Almodóvar, Médem, Amenábar o Fernando León son de los pocos que se han podido, o se podrán, permitir aprender de sus errores, filmando una película tras otra con relativa facilidad y éxito continuado. Incluso podría llegar a ocurrir que Santiago Segura tuviera una trayectoria interesante si no fuera porque camina de culo (la primera parte del primer “Torrente” me parece lo único pasable de su filmografía, que va a menos inexorablemente). Pero desde luego, no se puede decir que su actitud de “ganar toda la pasta que pueda”, no sea coherente y beneficiosa para la industria. Y quién sabe, a lo mejor un día, en la crisis de los cincuenta, sufre un coágulo cerebral y le da por hacer una obra maestra.

Claro, en España también hay directores maduros que ruedan mucho, diréis muchos. Sí, pero es que ésa es otra lacra en este país, los cineastas aburridos cuyas películas no ganan un duro pero que siguen rodando porque tienen suficiente apoyo económico de no se sabe muy bien quién. Muchos de ellos no aprenden nada con sus nuevas películas, porque no arriesgan demasiado, porque tienen asegurado su pastel. Ventura Pons, Iborra, García Sánchez, Garci, Colomo, Oristrell, Trueba, Saura… ¿Quién va a ver sus películas? ¿Es necesario que las sigan haciendo cuando está claro ya que no van a dar nada mejor de sí mismos? (admito aportaciones o reprobaciones a estos nombres, por supuesto, son fobias personales anárquicas y que me salen de los cataplines).

En fin, que no veo una solución clara aparte de fortalecer la industria para que los chavales que sueñan con ser Spielberg puedan ir asumiendo responsabilidades paulatinamente, y no de sopetón, porque si no este país se seguirá llenando de muñecos rotos que pudieron llegar a serlo todo… y no fueron nada (el caso más llamativo que recuerdo es el de Tinieblas González, que parecía el nuevo gurú del cine español antes, incluso, de rodar ningún largo. Qué cosas, oyes).

Tags: cine

servido por elguionistahastiado 22 comentarios compártelo favorito

22 comentarios · Escribe aquí tu comentario

olga

olga dijo

Querido Guionista Hastiado, has dado con una grandísima clave: el vacío generacional entre los post-adolescentes treintañeros y los dinosaurios del celuloide. ¿Dónde está la generación intermedia? ¿Está en la tele, quizá? ¿Intentando contra viento y marea -y ejecutivos de cadenas- hacer productos dignos e interesantes fuera del exclusivo mundo cinematográfico? Cuando consigamos como en otros países -bueno, sólo uno, en realidad- que la ficción en la tele sea considerada como un digno producto narrativo y no un relleno entre publicidades, donde da igual lo que cuentes, con tal de hacer audiencia -que cada vez es más huidiza-, otro gallo nos cantará...

27 Febrero 2007 | 12:33 PM

Quim

Quim dijo

Pués a mi, Juan Muñoz me parece sobrevalorado.

27 Febrero 2007 | 12:35 PM

Maku

Maku dijo

Es notable que en la Argentina se da el mismo proceso: hay jóvenes y exitosos directores que rondan los 30, la diferencia es que aquí la industria no los busca (porque no hay una industria fuerte) si no que se las ingenian para obtener subsidios estatales y dinero de co-producciones (la mayoría con España). Los que consiguen premios en el exterior tienen una segunda oportunidad, el resto hace fracasos que pasan sin pena ni gloria.
Si te fijás, es la misma lógica que aplican buena parte de los festivales, consagrando "primeras películas" pero desentendiéndose del resto... hasta que reconocen "la trayectoria". En el medio, los talentosos y no tanto pueden caer en un productora con proyectos interesantes y el resto empieza casi de cero, con la diferencia que ya debutaron y entonces perdieron "la gracia", porque, esta es otra ley, todos quieren ser "descubridores de talentos" (los festivales y las productoras), y los directores reproducen esa perversión queriendo ser "descubridores de actores y actrices" que también, en muchos casos, debutan con un protagónico y nunca más consiguen un buen papel.

Esta oposición entre director "exitoso/fracasado" es aplicable a los guionistas también. Decís que si el reconocimiento nunca llega, uno debe dedicarse a ser un "don nadie feliz". Un buen reconocimiento (aunque no sea tapa de revista y todo eso) es el que permite conseguir otro trabajo para seguir escribiendo, porque escribir nos hace felices. Y si a eso alguien lo llama fracaso... ¡A tomar por culo! como dicen los españoles (aunque ni idea si está bien aplicado).
Saludos argentos.

27 Febrero 2007 | 02:12 PM

Sirventes

Sirventes dijo

Es eso un problema en el cine o en todas partes? En cuanto sale un cahval que sabe pedalear se le llama el "nuevo Indurain", y como no llegue al nivel esperado a la primera lo destrozan vivo. A Alonso le llaman el nuevo Schumacher. Como no le salga bien la apuesta de este año no van a tener pieded de él.
En el mundo de la música se espera que chavalines de 20 años den la campanada, y si su discografía no da lo que esperaban, desaparecen engullidos por los nuevos que van a dar la campanada.
Y en los negocios más de lo mismo. Al joven de talento y agresivo se le pone por delante de los mayores con experiencia porque tiene más potencial. Si a los 30 no tienes posición de responsabilidad olvídate de ser alguien.
Son jóvenes microondas. Cocinar rápido y tener el mismo sabor. No hay paciencia para el fuego lento. Ni en el cine ni en ninguna parte. Y a mi me da que el microondas no cocina igual...

27 Febrero 2007 | 02:28 PM

Irati

Irati dijo

Ui...
me da un miedo todo lo que dices...
A este paso seré de las que van poco a poco y llegan donde quieren llegar pero con el reconocimiento de pocos (con suerte)...
¿sólo pasa aquí o si me voy al extrangero tendré más suerte? (domino idiomas, así que eso no es un problema).
besos de fresa!

27 Febrero 2007 | 09:28 PM

josestereo

josestereo dijo

me encanta lo que pones y cómo lo pones

máxime cuando he sido cineasta frustrado, te propongo que hables del efecto ENCHUFE para triunfar en cine...

27 Febrero 2007 | 11:45 PM

Erbmon

Erbmon dijo

Por favor, añade a esa lista a David Serrano, por tooodo lo que ha hecho. Y si hay partes salvables, no me voy a molestar en buscarlas. Días de fútbol, días de cine y días de mierda los que nos ha hecho pasar en la butaca visionando pijotadas. Por Dios, hay demasiada gente con egos que no les caben en el pecho, con malos amigos, malos amigos-editores, malos amigos-guionistas, malos amigos-actores... un no parar de malos amigos. Todo serán halagos mientras los que te rodean piensen que pueden sacar algo a cambio. Y además de dejar de escribir/dirigir pelis, David Muñoz también debería de no dar ninguna conferencia, total, para decir cuatro veces que Alberto San Juan es tope amigo suyo y pirarse.... pa flipar.

28 Febrero 2007 | 01:57 AM

Ruth

Ruth dijo

Con el dinero que cuesta hacer una película, con la de gente con buenas historias que jamás tendrá una oportunidad, y que se rueden cosas como "Bienvenido a casa", de David Trueba, o "El próximo Oriente", de Fernando Colomo. Me parece inconcebible.

28 Febrero 2007 | 09:49 AM

Menudo

Menudo dijo

Bueno, sí. La verdad es que las cosas están así de jodidas. Pero yo personalmente, creo que lo mejor es intentar crecer desde abajo, para tener una carrera lóngeva y agotadora que permita cuando tengas taytantos años, no creer en nada ni en nadie y odiar nuestro trabajo, lo suficiente, como para ser buenos en este curro.

28 Febrero 2007 | 10:25 AM

Estoy harto de ser buena

Estoy harto de ser buena dijo

Si nos dejáramos llevar por los resultados económicos sólo se harían cinco películas al año.
Si lo hicíéramos por el éxito en festivales internacionales, se volvería a financiar a gente como Albert Serra que con su Honor de cavalleria (que ni os sonará) o Isaki Lacuesta con su Leyenda del tiempo o Adán Aliaga con La casa de mi abuela se han recorrido medio mundo recogiendo premios y buenas críticas, aunque sabemos que nos van a dar mucho dinero (a mi me parecen todas de lo más interesantes, estos sí que exploran).
O sea, ¿cómo financiar una película? Asegúrate buenos contactos y lo conseguirás. ¿Cómo financiar un corto decente? Ten amigos a los que no les importe dejarse las pestañas sin ganar un duro.
Un dato curioso. Adán Aliaga, el de La casa de mi abuela, ahora va a hacer una adaptación de un comic. Toma cine experimental! Ojalá le vaya fenomenal. Conozco a gente de la productora y trabajan muy bien.

Y chicos, un consejo: En esta industria (cine, tele, publicidad) eres la gente a la que conoces y que confía en ti, sólo eso.

28 Febrero 2007 | 11:28 AM

Gamboa

Gamboa dijo

A cuenta de lo que dices, hace poco estuve a punto de falsificar la fecha de nacimiento de mi CV. Me explico, soy guionista semiparado (tengo trabajo con las horas contadas, vamos) y me he puesto a buscar curro... Y es que no hay manera. Sólo tengo experiencia en dos series y el titulito de la Ecam, vale, pero ¿sabéis qué? Creo que la edad tiene que ver. Acabo de cumplir 29, pero veo que le va mejor a la gente que tiene entre 22 y 25. Los que decidieron a toda leche que era lo que querían hacer, se llevan los trabajos. Eso es lo que yo veo. El caso es que planeé que una errata inofensiva (cambiar 1978 por 1981 o así) no suponía un gran mal a la humanidad y las productoras me verían más joven, guapo y elástico. No lo hice por tratar de salvaguardar la dignidad... Todavía. Dame un par de meses de paro y ya veremos.

28 Febrero 2007 | 02:47 PM

Metabarón

Metabarón dijo

Comparto tu post al ciento por ciento, Hastiado: Jóvenes obligados a ser novatos brillantes y dinosurios inútiles que ruedan y ruedan sin parar, presupuesto escaso para los filmes...

Si a eso le añadimos el efecto "niño de papá enchufado" de cientos a aspirantes a cineastas, la falta de industria, y el exceso de subvenciones, nos topamos con un ¿futuro? naaaada halagueño.

28 Febrero 2007 | 03:05 PM

MW

MW dijo

¿Le puedes decir a tu amigo Roberto Pérez Toledo que haga el favor de tener dignidad por una vez en su vida y habilitar los comentarios en sus blogs? Es que es bastante miserable eso que hace de no dar posibilidad de réplica.

Gracias.

1 Marzo 2007 | 11:32 AM

elguionistahastiado

elguionistahastiado dijo

Ay, MW, eso es una decisión suya. Lo hemos comentado en alguna ocasión, pero él lo prefiere así, por motivos personales y yo creo que acertados. Pero bueno, aquí tienes al hastiado para explayarte si quieres, jeje.

Muchas gracias a todos por vuestras agudas e interesantes aportaciones. No seamos pesimistas, al final el que se esfuerza y lucha, consigue todo lo que quiere (aunque haya otros que lo consigan también sin mover un dedo).

1 Marzo 2007 | 11:37 AM

ahram

ahram dijo

Hastiado, dices una gran verdad y un gran error de concepto bajo mi humilde opinión.
El error es considerar al cine español como una industria. Es cierto que hay profesionales, pero no existe la industria como tal. El medio de producir las películas es a través de subvenciones o televisiones, por tanto se le puede llamar Fundación u Organismo, dependiente del ICAA.
Y tu gran verdad es grandísima, por eso estoy enamorado de tí, hay que tener un gran escroto para afirmar que Ventura Pons, Iborra, García Sánchez, Garci, Colomo, Oristrell, Trueba, Saura están secos. Según mi opinión, estos son los que ralentizan, frenan y paran el cine español. Pero estos son lo que valora el Ministerio en aras del pseudo intelectualismo del cine de autor.
Bah, me he cansado de escribir. Dejo un final abierto.

1 Marzo 2007 | 12:32 PM

yo sí que estoy hastiado

yo sí que estoy hastiado dijo

Sí, vuestra actitud es muy madura y muy profesional: "todos los que hacen películas son unos mantas menos mis amigos y yo, que somos geniales pero no nos dan una oportunidad."
¡Creced de un puta vez, coño!
Y que conste que nunca he hecho una película, pero perefiero seguir intentándolo a pasarme el día mirando de reojo a los que son capaces de sacar sus proyectos adelante.
Por cierto, tengo 40 años y nunca me ha faltado trabajo. Lo de falsificar el cv es que ni se me pasa por la cabeza, vamos: la veteranía sigue siendo un grado.

1 Marzo 2007 | 12:59 PM

elguionistahastiado

elguionistahastiado dijo

Señor que sí dice estar hastiado, sus argumentos me dejan desarmado. Llevo intentando crecer desde los 16, que me quedé parado. Hago mucha fuerza para arriba pero la naturaleza no me ayuda.

Tiene razón en todo, excepto en lo de que mis amigos no son unos mantas (en realidad no son tan amigos). Ellos tampoco valen nada. Como queda bien claro en mis posts, yo soy el único que debería hacer cine en este país, porque soy el mejor y el más guapo. Y además no pienso intentarlo, tienen que dármelo hecho. También soy el más fuerte, el más humilde y el que más gusto tiene para combinar zapatos con calcetines. ¿Hace falta más para que prohíban a todos los demás hacer cine?

Espero que algún día se me reconozca todo esto y que por fin gente como usted pueda aceptarme y sentirse orgulloso de participar en este blog. Me alegra que no esté pasando la crisis de los cuarenta. A mí me queda tanto, que no quiero ni imaginarme lo duro que debe ser...

1 Marzo 2007 | 01:14 PM

Maku

Maku dijo

Bueno, a mí tampoco se me ocurrió nunca utilizar la "técnica Gamboa", pero volviendo sobre esa fantasía, bien puede ser la base de una buena comedia. Habría que exagerar: "un hombre, a punto de cumplir 40, decide sacarse una década para conseguir el trabajo que desea...". Debe sumar cómplices entre familiares y amigos, borrar todo rastro de su verdadera edad, etc., etc. Alguien, un alter ego de "yo sí que estoy hastiado", se opone con argumentos similares a los aquí esbozados. En general se oculta la identidad sexual (Toosie), pero ocultar la edad... no recuerdo. Gamboa, creo que ya tienes una punta para aprovechar tus días de semi-paro. Suerte.

1 Marzo 2007 | 01:27 PM

Josmachine

Josmachine dijo

Es como si el cine siempre necesitase de jóvenes promesas como lo fueron De la Iglesia, Medem, Bajo Ulloa y algunos otros. Ellos cambiarían el cine español (quizá lo cambiaron un poco durante un tiempo) pero los jóvenes dejan de serlo y las promesas desaparecen cuando se cumplen o cuando no se cumplen.

Bárbaro me parece, por ejemplo, lo que pasó con Mateo Gil por hacer las cosas a la fuerza. Es como si quisiesen a Amenabar 2 y les salió rana.

1 Marzo 2007 | 05:49 PM

Angela

Angela dijo

Gran post, amigo hastiado. Yo tampoco entiendo que sea tan difícil levantar una peli y que mientras según qué dinosaurios siguen filmando como bestias y sabiendo de antemano que sus pelis no las va a ver ni Perri. Garci al menos tiene cierto tirón... De todas formas creo que también faltan directores-directores, para que los guionistas podamos escribir cine sin ser autores y vivir de ello, y entonces estaremos más cerca de una dimensión industrial del cine. Besos.

2 Marzo 2007 | 10:25 AM

Víbora

Víbora dijo

Mal de muchos, consuelo de tontos, pero por si hay tontos os diré que en el mundo empresarial (el mío) ocurre lo mismo pero con un pequeño agravante: la masteritis y los idiomas.
Para empezar a trabajar en una gran empresa, has de tener la carrera de económicas, más algún curso de derecho, un máster (o dos), hablar inglés perfecto más otro idioma y ¡menos de 25 años!. Y la recompensa para el afortunado es un sueldo de unos 1.000 € ahora, pero la perspectiva de que en 10 años podrás ascender.
Yo, en mi momento, opté por el mundo de la pequeña empresa y en ella sigo luchando. En lugar de ascender en la gran empresa, he ido cambiando de una a otra un poco mayor con mejores condiciones y no me considero un fracasado por ello. Sé que nunca tendré la oficina en el piso 20 del edificio corporativo, pero como tengo vértigo no me importa.

2 Marzo 2007 | 11:47 AM

Galax Pictures

Galax Pictures dijo

Si algo ha demostrado la historia es que los niños prodigio, salvo algunas excepciones, han fracasado estrepitosamente al intentar tener una carrera artística adulta. Creo que el éxito rápido e inmediato a temprana edad está muy bien si te viene solo, pero en caso de que no llegue no debe convertirse en una obsesión. Lo bueno precisamente del mundo artístico, ya sea cine, música, TV... es que se puede trabajar y tener éxito a cualquier edad. Clint Eastwood ha ganado su segundo Oscar a los 75 años, y el primero unos 10 años antes, con sesenta y algo. Entiendo la obsesión por alcanzar la gloria en el deporte, ya que evidentemente la edad juega un papel crucial, pero en el mundo artístico se pueden tomar las cosas con más calma, sólo hace falta tener paciencia y no desanimarse ante la adversidad.
Saludos.

8 Marzo 2007 | 10:16 PM

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Sobre mí

Soy guionista. De comedia, casi siempre. A veces tengo mala leche, pero eso me hace más divertido. Me solivianta que la ficción de este país esté en manos de ejecutivos encorbatados en lugar de en las de gente que tiene ganas de contar historias y divertir.
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