La televisión dorada

"La relación que se establece entre el periodo de gloria vivido por el drama televisivo actual y el Hollywood clásico es muy sugerente. Ambos modelos tienen sistemas de trabajo no muy diferentes, con estructuras cerradas que producen mucho material con rapidez y de forma similar a una cadena de trabajo. En ambos, el productor es la figura central del proceso, aunque en televisión éste suele ser un guionista que ha demostrado su talento y capacidad para llevar un programa a sus espaldas.
Mientras, en el cine actual muchos guiones son reescritos una y otra vez por diferentes personas para adaptarse a la sensibilidad de nuevos directores o actores que se han sumado al proyecto y que muy a menudo lo abandonan después. En muchas ocasiones esto da lugar a películas muy diferentes a las que se dio el visto bueno en origen con relevantes cambios argumentales y revisiones tras los pases de prueba. [...]
Aunque por su propia naturaleza la televisión es un medio irregular, cuando una serie cuenta con un productor principal de talento que logra reunir a un buen equipo de trabajo, este sistema permite un relato centrado más en las necesidades de la historia que de otro tipo de factores, incluso la puntual interferencia de la cadena de televisión."
Extracto del libro "Prime Time. Las mejores series de TV americanas de C.S.I. a Los Soprano ".Calamar ediciones .







José María De Feo dijo
Hola. Muy bueno el artículo, y da pie para que te comente lo que ocurre en la televisión argentina en materia de ficción. Aquí parece que el guionista está en un segundísimo plano, y el personaje más importante es el productor. Es comun escuchar "la nueva comedia de Marcelo Tinelli" o "la ficción de Adrian Suar" (ambos productores, que jamás escribieron una línea), pero en los medios jamás se reconoce el mérito de los autores, verdaderos dueños de la historia. Para peor, como aquí se acostumbra al formato diario en lugar de semanal, muchas comedias se agotan en tres meses, y a partir de allí la historia se desvirtúa. Se inventan historias de amor forzadas, los personajes cambian de personalidad y se vuelve todo inverosimil y aburrido. Cuando una ficción genera abultado rating, se la estira hasta que no da mas. Por supuesto hay excepciones... pero solo sirven para confirmar las reglas. Saludos desde Argentina.
23 Septiembre 2007 | 10:35 PM