Manhattanadas

MARY
VAya, hola, hola.
IKE
Hola, ¿Qúe tal?
MARY
Encantada de conocerte.
IKE
Yo también. Yo también.
MARY
(A Tracey) Hola
TRACEY
Hola
IKE
Estuvimos abajo, en la Galería Castelli,
viendo la exposición de fotografía.
Increíble, absolutamente increíble.
TRACEY
Sí, es muy buena.
MARY
¿De veras os gustó?
IKE
Las... las fotografías de abajo...
MARY
Sí, las de abajo.
IKE
...las de la Galería Castelli... formidables,
absolutamente formidables.
(A Mary y Yale) Hum, ¿y a vosotros?
MARY
Ah, no. Me... me parecieron
muy derivativas realmente.
Para mí son una clara imitación de
Diane Arbus, pero no tienen
su garra. Son como...
IKE
¿Ah, sí? Bueno, la verdad es que no...
no nos gustaron tanto como la...
la escultura de Plexiglass,
eso lo reconozco. Quiero decir que...
MARY
¿De veras te gustó la escultura de Plexiglass?
IKE
¿Tampoco te gusta?
MARY (suspira)
Oh, es interesante.
(entre dientes). No, yo, eh, yo ah, psé.
IKE
Eh... era mil veces mejor que aquel...
aquel dado de acero. ¿Has visto el dado de acero?
TRACEY
Ah, sí, aquello tan raro.
MARY
A mí me pareció brillante, absolutamente brillante.
IKE
¿El dado de acero te pareció brillante?
MARY
Sí, para mí es... es muy estructural.
¿Entiendes lo que quiero decir?
Está integrado perfectamente y posee una...
una capacidad negativa, no sé, maravillosa.
El resto de lo que exhiben abajo es basura.
Inicio hoy nueva sección petardera en la que dejaré caer a cascoporro momentos guionísticos varios que, por una razón u otra, se me antojan interesantes. Haré un esfuerzo por explicar, sin grandes formalismos, no ya por qué creo que son grandes escenas (a ver quién cojones es el listo que sabe eso), sino los motivos por los que a mí me gustan tanto, algo mucho menos ambicioso y que me da libertad para decir lo que me sale de los intersticios.
He empezado segurola yendo a lo fácil con una de mis escenas favoritas del mundo mundial, del jefe Woody Allen, que no por tópico deja de ser maestro, y de su film "Manhattan ", que no por manido deja de ser obra maestra.
Una pareja visita una galería de arte. Se encuentran con otra pareja, los dos hombres son amigos y se saludan. Mary (Diane Keaton) es presentada convenientemente a Ike (Woody Allen). La lógica del momento y el lugar lleva la conversación hacia una rápida valoración de los acontecimientos artísticos que acaban de disfrutar, y resulta que Ike y Mary difieren absoluta y radicalmente en todo.
A lo largo de la segunda escena, ya fuera de la galería (que sigue a la que habéis leído arriba), la pedante pedorra y snob de Mary consige despertar la perplejidad, primero, y la ira, después, del sufrido Ike, que no puede creerse la tremenda sarta de idioteces que está oyendo, especialmente en lo que se refiere a la hilarante lista de los "sobrevalorados".
Lo mejor de todo es que Allen utiliza esta secuencia para iniciar un romance que surgirá entre estos dos personajes, y que dominará la parte central de la película. No hay nada más fácil en un film que crear una historia de amor: un chico y una chica se miran y hay un poco de música de fondo. Ya está, los códigos asumidos hacen que el espectador lo entienda todo. Pero Woody prefiere torturarse y hace que las raíces del amorío sean aquí enrevesadas, torpes, difíciles, porque así va a ser la relación, como las de la vida misma, porque muy en el fondo, y según vamos descubriendo junto con Ike a lo largo del film, lo que sienten el uno por el otro no será verdadero amor, sino una falsificación impostada, como la propia Mary.
La escena nos cuenta que Ike y Mary se han caído mal, no se soportan, no podían ser más diferentes. Pero Ike se ha quedado con ella en la cabeza (sigue hablando de ella en la escena siguiente), porque en la vida no nos atrae aquello que nos gusta, o que nos recuerda a lo que somos, sino aquello que nos provoca algo.
Véanla otra vez, que no cuesta nada y siempre divierte. Y discúlpenme la copia de formato estratosférico, pero no encontré lata mejor.




Scry dijo
El otro día se estuvieron riendo mis amigas un ratito de mí porque pronuncié Audrey Hepburn "súper exagerado"... así que supongo que en este caso yo sería la tal Mary que critica toooodo y pronuncia vaaaaaaangog. jajaja
Me ha gustado y eso que woody allen y yo nos llevamos bastante mal :s
¡un besote!
10 Enero 2008 | 09:52 PM