Se acabaron las Gominolas (y cerraron el kiosko)
Hace algo más de una semana, "Cuatro" comunicó a Globomedia su intención de detener definitivamente la emisión de la serie "Gominolas ". Al parecer, los motivos son, sobre todo, económicos. El rojo canal aduce estar bastante estrangulado de cash desde que se aventuró a comprar los derechos de la Eurocopa 2008, y según ellos no les compensa tener en emisión una serie tan cara, a pesar de que superaba con facilidad el share medio de la cadena. Por lo visto, tampoco desde Globo se defendió el producto con mucho ahínco.
El medio televisivo, mal que nos pese, es antes que nada un negocio, y una serie de media hora rodada en cine con actores afamados (más que solventes en varios casos, diría yo, lo que ha podido ser un error) y un sistema de producción tan complejo y caro, no puede permitirse una audiencia baja.
Pero ha sido una verdadera lástima. "Gominolas" prometía ser una serie rupturista: mucho más cinematográfica, de duración adecuada, con promesas de comedia negra, cuidada en realización, fotografía y estilisimo, y con libertad para que sus creadores trabajaran sin consignas ni presiones... Muchos esperábamos un revulsivo en la ficción televisiva española. Pero no ha podido ser. Al menos por lo que a mis grandes y feas orejas ha llegado, creo que la serie ha decepcionado en general, tanto a profesionales del medio como al público, y muchos pensamos que en gran parte ha sido un problema relacionado con los contenidos.
Pero no pasa nada. Esta profesión es así, difícil, cambiante, impredecible, y nadie sabe nada seguro. Apostar a caballo ganador es imposible, el esfuerzo, la perseverancia en el tiempo y la honestidad en el trabajo son las únicas armas de las que disponemos los guionistas para sobrevivir en esta jungla catódica, y con frecuencia son insuficientes. El mismo equipo que ahora pierde "Gominolas" sigue triunfando con "Aída", más que nunca, sin medias tintas. Un fracaso sólo debe ser un acicate para seguir mejorando.
A modo de anécdota, contaré que cuando se hundió "Divinos" (de manera mucho más estrepitosa) uno de los productores ejecutivos de "Aída", elegante y buen compañero, me envió un mensaje de sentido pésame. Yo le respondí algo así como "si es verdad que de los errores se aprende, puede que nosotros acabemos ganando un premio Nóbel". Me hizo gracia oír ese mismo chiste (poco ingenioso, todo hay que decirlo) en boca de Tejero en el primer episodio de "Gominolas". En fin, compañeros, que a seguir mejorando y apostando. Como en el amor, y en sus sucedáneos discotequeros, siempre vale mucho más arriesgar y darse la hostia, que ni siquiera intentarlo.








elguionistahastiado dijo
A ver, vamos por partes...
Es cierto que muchas veces los guionistas escribimos más sobre lo que hemos visto en otras series o películas que sobre nuestras propias vidas. Pero puntualizo:
1- Eso es un vicio, pero no significa que los guionistas no tengamos vida. Los guionistas pueden tener, o no, la misma vida que un carpintero, un político, una puta o una ama de casa. Eso depende mucho de cada caso. No estoy de acuerdo con esa idea de que "vivir mucho" significa viajar de polizón por el mundo, matar gente o construir obras faraónicas. Entonces los mejores guionistas y escritores saldrían, por ejemplo, de las FARC. Y casi nunca es así (la excepción más conocida, claro, es la de Hemingway). Yo creo que el que lee mucho, ama mucho, busca su sitio en la vida y sobrevive a la mierda diaria... vive intensamente, también.
2- Hasta cierto punto es lógico en una industria (la audiovisual) que cada vez exige más cantidad de contenidos y que va dirigida a un público que ha crecido envuelto en ese líquido amniótico televisivo y que consume sin problemas, e incluso exige, retroalimentación. No hay más que ver la programación repleta de programas de tele que hablan sobre tele (Sé lo que hicisteis...), las películas que retoman o amplifican historias ya contadas (Tarantino), y los videos interneteros que rehacen, modifican y distorsionan películas, series, declaraciones o vídeos caseros... Todo eso también forma parte de nuestras vivencias.
Respecto a lo del Velilla, es cierto que es un tipo con el que es muy difícil trabajar, pero no entiendo por qué pensáis que nadie ha reaccionado. Somos muchos, pero muchos, los que nos fuimos de allá con bastante temple y dignidad. No hacía falta ponerse violentos ni currar de camareros, hombre.
Coincido en que todos podemos hacer mejor nuestro trabajo. Y afirmo que el señor ejecutivo es un berzotas.
Y creo que ya está todo, grosso modo. Si me dejo algo, pregunten.
19 Enero 2008 | 09:01 PM