No es país para tontos

Enhorabuena a Javier Bardem por su Óscar . Y que se vayan a la porra los fascistillas envidiosos y los botarates que acusan con el dedo alegando familiarismos y posicionamientos políticos interesados.
Este señor, sencillamente, ha demostrado con su trayectoria ser un intérprete como la copa de un pino. No importan las meteduras de pata (Goya, Amor en tiempos de Cólera...), una buena carrera se construye aprendiendo de los errores y dejando claro en cada nuevo proyecto que se está por encima de ellos. Si bien los Óscar han demostrado con creces ser unos premios no siempre ecuánimes, lo que está claro es que bastante bien tienes que hacerlo para abrirte hueco en una industria tan áspera y proteccionista como la del cine americano, sobre todo cuando no eres más que un españolito bizarro que llega a Hollywood con el único petate del talento.
Ahora nos pegaremos unos cuantos días oyendo hablar en los medios de comunicación mucho, y a veces con puntos de vista estridentes, de este premio y de este momento. Algunos se llenarán la boca de elogios, otros de resentimiento, la mayoría se colgarán medallitas sin saber muy bien por qué. A ver si entre tanta morralla a alguien se le escapa sin querer que a lo mejor el cine español no es tan mediocre, y que a todos nos gusta ver a nuestra gente sobre rojas alfombras, pero que al cine hay que apoyarlo, porque sin protección, sin ayudas, sin huecos en las salas para nuestras películas, sin el impulso de la gente que se parte los cuernos para sacar adelante proyectos imposibles, este momento nunca habría existido...


elraspar dijo
Lean el libro. La película le hace justicia solo a medias y nos recuerda lo menguantes que son las adaptaciones cinematográficas cuando el original tiene un peso inabarcable en 90 minutos. No hay más que ver lo que hacen los cohen con el personaje del sheriff.
En realidad lean cualquier libro de Cormac McCarthy. De blood meridian a la carretera. Cosa mala, oigan.
25 Febrero 2008 | 11:26 AM