Logo de La Coctelera

e n c o n t r a d a

"cuando lo hayas encontrado, anótalo" (Charles Dickens) (sigo investigando cómo cambiar esto)

16 Mayo 2008

de alguien que nos ponga las cosas difíciles

Image Hosted by ImageShack.us

En julio iré a Madrid un fin de semana o la semana entera. El hombre de mi vida me ha pedido pasar conmigo el fin de semana entero pero es imposible, no porque no sea posible sino porque no puedo darle todo lo que pide. Estaremos dos noches deseando estar juntos y sólo una juntando deseos. También he prometido una noche de chicas a Lila, un ratito para Vicky, otro para Iván y otro para Félix; tal vez una mirada a alguien y sobre todo, unas cañitas con Martin, que es lo que más me apetece. De la última vez que nos vimos, en vez de la despedida, me llevo el recuerdo de nuestra conversación sobre alguien que nos pusiera las cosas difíciles, y de la otra conversación, la que se perdió entre líneas, sobre tener enfrente a ese otro alguien.

_____________________________________________________________________________

- Yo lo que quiero es alguien que me ponga las cosas difíciles. Porque yo estoy enamorado, no lo había estado nunca pero ahora lo estoy. Y me pueden gustar otras chicas, pero es sólo atracción física.

.

- Ya. Otra cosa sería que te enamoraras, porque seguir con alguien y estar enamorado de otra persona sería cruel.

.

- Pero, ¿cuándo sabes que te has enamorado? ¿cómo estás seguro de que es no es sólo algo pasajero?. ¿Y si te equivocas, crees que estás enamorado, dejas a tu pareja y resulta que no era más que un enchochamiento tonto? ¿Y si estás enamorado de verdad, dejas a tu pareja y resulta que no eres correspondido?

.

- Pues mira, eso se sabe. Llega alguien que te hace pensar que estás enamorado, y da igual que lo estés de verdad o no porque es algo tan fuerte que ni siquiera te planteas que pueda ser pasajero. Quieres estar con esa persona y ya está, y lo dejas todo sin pensar si te corresponderá o no, si funcionará o no, si haces daño a alguien o no... Lo dejas todo.

.

- Eso es lo que yo necesito, lo que necesitamos todos. En el fondo todo el mundo desea que llegue alguien a ponernos las cosas difíciles, alguien que nos haga dudar, que nos haga replanteárnoslo todo, cambiarlo todo y dejarlo todo por ella o darnos cuenta de que no la necesitamos.

servido por encontrada 2 comentarios compártelo favorito

14 Mayo 2008

de una semana de intrigas

Image Hosted by ImageShack.us

MIERCOLES: Mi padre parece enfadado, aunque no sé con quién. A mí me habla, así que no es conmigo.

.

JUEVES: Mi padre parece está enfadado. Conmigo no es. Mi hermana está muy rara, tal vez sea con ella.

.

VIERNES: Mi padre parece menos enfadado, aunque sigue un poco raro. Nos ha dicho que el miércoles se va de viaje. Esto lo hace a menudo, va a las reuniones del sindicato en Münich.

.

SÁBADO: Esta tarde no encontraba a mi padre por casa. No lo había visto salir y he empezado a pensar que había un agujero negro en casa, hasta que lo he visto salir de la habitación de mi hermana. ¿Ellos en la misma habitación? La opción del agujero negro me parecía menos surrealista.

.

DOMINGO: Mi padre ya no parece enfadado. Ha estado muy pensativo y yo imaginaba que estaba preparando su viaje a Münich. He cogido su ordenador para buscar algo en google y he visto que ha estado buscando vuelos a Londres. He pensado que igual el sindicato se reúne ahora en Londres, de todas maneras mi padre no nos dijo a dónde se iba. Pero una reunión en Londres no tiene ningún sentido y mi padre ni ha estado nunca allí ni quiere volver.

.

LUNES: Mi madre ha estado llorando. Tiene los ojos hinchados y fuma más de lo normal. Lo normal ya son dos exageradas cajetillas. He estado indagando en el ordenador de mi padre, ha buscado más cosas sobre Londres: aeropuertos, traslados, vuelos. Mi padre sigue pensativo.

.

MARTES: No sé de qué han hablado mi hermana y mi padre durante tanto rato. No sé por qué mi padre pretende ir a Londres. No sé por qué mi madre llora. Todos lo saben y yo no me atrevo a preguntar. Creo que mi hermana ha querido decírmelo, pero me da miedo oírlo. Me he quedado sola con ella en mi habitación y he visto que hacía ademán de cerrar la puerta. Pero he sido más rápida y he huido.

.

MIERCOLES: Esta tarde se va mi padre. A Münich, supongo, aunque él no lo ha confirmado. Mi hermana no ha ido a clase, se ha levantado tarde y ha venido a verme a la habitación. Esta vez no podía huir porque no había nadie más en casa. Me lo ha dicho.

.

Es ella la que se va a Londres. Mi padre está preocupado, mi madre está triste y ella está preocupada por los dos. Yo me reído durante un buen rato, supongo que de alivio, y ella ha interpretado que es que a mí siempre me da igual todo. Tal vez sí.

servido por encontrada 6 comentarios compártelo favorito

13 Mayo 2008

de gustos, que no de colores

Image Hosted by ImageShack.us

Me gusta que alguien me diga que le gusto. Me gusta mucho. La gente normalmente quiere que les digan que les quieren. Yo también quiero que me quieran y que me digan te quiero, pero me gusta menos. Quiero que me quieran, pero me gusta gustar. A veces es más el querer y a veces es más el gustar. Al principio de una relación, el otro sólo te gusta. O te gusta un poco y luego te gusta mucho. Y luego, le quieres. Entonces querer es más que gustar. Otras veces quieres a alguien, porque es tu amigo, porque lo conoces desde hace tiempo, porque se hace querer. Y de repente, te gusta. Entonces gustar es más que querer.

.

Decir "me gustas" es más difícil que decir "te quiero". Porque el te quiero se lo dices a alguien que quieres y el me gustas, a alguien que ni quieres ni conoces bien. Y confesárselo, no es fácil.

..

A mí, hay poca gente que me diga te quiero. Yo tampoco lo digo a casi nadie. Se lo digo a James, y él me lo dice a mí. Me lo dice mucho. Cuando nos despedimos, cuando dormimos juntos, cuando le hago reír. Otras veces, más escasas, me dice que le gusto. Y eso me gusta más. Porque los me gustas me los dice cuando estoy encima de él, o cuando me pongo un vestido nuevo. Y son unos me gustas increíbles, porque suenan a "todavía me gustas" y a "me vas a gustar siempre".

.

A Manfred nunca le digo que le quiero. Porque no le quiero, ni él me quiere, ni queremos querernos. Tampoco le digo que me gusta, porque él lo sabe y porque yo no quiero que lo sepa. Él me dice algunos sinónimos, pero sólo ayer me dijo "me gustas". Yo estaba sentada enfrente de él y le había dicho que me iba a tomar mi capuccino en silencio, así que me hacía la enfadada y le miraba las piernas. Aún no nos hemos visto desnudos, y aunque le he visto muchas veces sin camiseta, siempre lleva alguno de sus pantalones flojos y deshilachados. A veces cruza las piernas en el sillón y veo algo por encima de sus tobillos o por debajo de su cintura, pero nunca más allá. No he visto sus rodillas, ni sus muslos. No he visto nada de lo que tapan sus pantalones. En eso pensaba cuando soltó ese "me gustas" y subí mi mirada hasta su cara. "Qué falso eres". "Ya".

servido por encontrada 4 comentarios compártelo favorito

12 Mayo 2008

sprechen

Pongo el despertador del móvil a las 2,30 de la mañana y me dice con tono vacilón "tiempo restante para alarma: 4 horas". Suena. Hay que estar a las ocho en clase. Yo salgo a las ocho de casa. Tengo conversaciones de gente deshonesta, no porque mis acompañantes lo sean sino porque hoy toca hablar de eso.

.

Luego, hablo con un compañero al que nadie llama por su nombre. Se llama Johann, pero debe tener cara de Luther porque la profesora siempre le llama así. Me recuerda a un Esteban con cara de Sebastián que conocí hace tiempo. Después de casi un año, la profesora a veces se acuerda de que su nombre es Johann, pero entonces los demás la engañamos diciéndole que "se ha vuelto a equivocar, su nombre es Luther". La pobre ya no sabé cómo llamarle y creo que Johann empieza también a olvidarse de cómo se llama. Hoy ella le ha llamado Johann en uno de sus lapsus acertivos, pero entonces Rosa, que no es cualquiera sino la mejor amiga de Johann, se ha apresurado a decir "se ha vuelto a equivocar, su nombre es Nevin". Debe ser que ella tiene un amigo que se llama Luther y tiene cara de Nevin. O a lo mejor es que Johann no tiene cara de nada y por eso cada uno le inventa un nombre.

.

Pues eso, que entre clases y dentro de ellas, he hablado con Johann, de muebles y de casas. Y con Marisa, de neuronas y de la facilidad de la gente para sentirse ofendida. Y con Rosa, del tiempo y de la televisión, y de que son los dos únicos temas que uno puede tocar con alguien que no conoce demasiado si no quiere entrar en discusiones. Y con Dagna, de la niña que espera y de cómo su ecografía se veía mejor desde lejos, como esos juegos de dibujitos en 3D en los que uno pierde la vista intentando enfocarlos. Y con Callan, de viejos amigos, de contabilidad y de abuelos.

.

Al salir de clase, la profesora me ha esperado para darme un consejo: "sprechen, sprechen, sprechen..." (hablar, hablar, hablar... que tengo que hablar más porque tras casi un año en Berlín, mi alemán sigue dejando mucho que desear).

servido por encontrada 7 comentarios compártelo favorito

10 Mayo 2008

de mi maldad y de Manfred otra vez

Image Hosted by ImageShack.us

La mala soy yo. No es R. Que su lengua se colara en mi boca fue cosa de dos. No es Hugo. Que su capacidad de tirarme del pantalón y desgarrarme el corazón se la di yo. No es Iván, ni Agus, ni Carla, ni Lila, ni Jonathan y ni siquiera es mi madre. No es James. Ni siquiera es Manfred. La mala soy yo.

_______________________________________________________________________________________________________
.

.

He hablado con Manfred. Sí, resulta pesado toparme con él tan a menudo. Le he dicho que se cansará de mí, un segundo antes de darme cuenta de que era yo quien empezaba a cansarme. La última vez que nos vimos me dijo que pensaba en llamarme muy a menudo, sobre todo cuando estaba borracho y yo le dije que me llamara, sobre todo cuando estuviera borracho. Así que hoy se ha emborrachado y me ha llamado.
.

Hemos hablado mucho rato, con mi sinceridad de viernes noche en una residencia dirigida por monjas que no me dejan salir entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana; con su sinceridad de tequila.
.

Me ha pedido que me escapara. Me ha parecido que le ocurría algo. Que había algún motivo para emborracharse y alguno para llamarme. Él lo ha negado y me ha dado las gracias por preocuparme. Siendo cortés pierde toda la gracia, se lo he dicho. También me ha negado que estuviera enfadado conmigo. Me ha dicho que si estuviera enfadado no me habría llamado. Que hubiera borrado mi número y no me hubiera llamado esta noche ni nunca. Le he dicho que tal vez es eso lo que tiene que hacer. Lo que tenemos que hacer. Y ese comentario sí que le ha molestado.
.
Como no sabía cómo de borracho estaba, le he preguntado qué le apetecía hacer, a ver si podía relacionar una cosa con la otra. Me ha dicho que lo que le apetece, lo único que le apetece, yo ya sé lo que es. Y no, no sonaba nada guarro.
.

Escápate.

.

He cambiado de tema. Le he preguntado a qué olía, porque era lo que a mí me apetecía hacer, olerle. A limpio. "Vaya, hubiera preferido que fuera a sucio".
.

Escápate.

.

He vuelto a cambiar de tema. Me ha pedido que no jugara con él.
.

Escápate.

.

He vuelto a decirle que no puedo. "Entonces", -me ha dicho-, "iré a buscarte a las seis, que sólo quedan cuatro horas".
.

No, Manfred, a las seis tú y yo estaremos durmiendo.
.

Parecía triste cuando ha colgado. Parecía triste y yo tenía el espejo de mi habitación delante. El espejo con mi nombre escrito con spray dorado. El espejo que me ha enseñado mi sonrisa. Y entonces me he dado cuenta: yo soy la mala. Manfred no me gusta porque sea malo, me gusta porque me hace mala. Me gusta porque me persigue, porque me presiona, porque me acaricia, porque me desea. Y no hace todo eso porque sea malo, sino porque yo lo soy con él. Y yo soy la que le dejo hacer, la que insisto en cerrar puertas que dejo entreabiertas, la que se pone el vestido verde para ir a verle. La que espera siempre su llamada y nunca llama. La que se deja acariciar. Yo soy la mala.

servido por encontrada 9 comentarios compártelo favorito

7 Mayo 2008

de un sombrero de copa como un ave fénix

Image Hosted by ImageShack.us

He vuelto al bar de Pankow y a dormir sólo tres horas. Supongo que lo necesitaba. No como otras veces, que lo que me hacía falta era ver a Manfred y escapar de mi vida, ver el vodka negro junto a mi mano, el humo verde a mi alrededor, su mano en mi muslo. No, lo que necesitaba era cerrar bien esa historia o dejarla abierta, pero quitar el candado de papel que le había puesto.

.

Manfred se alegró de verme. Me preguntó por qué no había respondido a sus llamadas. Dijo que me echaba de menos. Y que a ver cuándo quedábamos de verdad. Y yo, que estaba cansada de déjà vus, que estaba dispuesta a decir cosas que él ya sabía y que quedar con él, no podía.

.

Su respuesta fue que no poder no era suficiente. Y después de un silencio de casi un vaso de vodka, un ¿tienes novio? y un sí inmediato. Y ese no soy celoso envuelto en falsa simpatía con los ojos llenos de humo.

.

Y luego toda la sinceridad. Que me gustas, que me gustas mucho. Que por qué, con lo feo que soy. Que si fueras feo, o si fueras guapo, todo habría sido más fácil. Que por qué has jugado tanto. Que nunca pretendí jugar. Que qué importa tener novio para quedar con alguien. Que no importa para quedar con alguien pero sí para quedar contigo. Que me gustas más desde que sé que tienes novio. Que eso es sólo porque no me puedes tener. Que me vas a gustar siempre, incluso cuando te tenga. Que por qué estás tan seguro de que me tendrás. Que tú lo sabes y yo lo sé. Que te detesto cuando eres tan prepotente. Que también te gusto cuando lo soy.

.

Me ha pedido una oportunidad y yo le he prometido dársela, pero no a la ligera, sino cuando se la tenga que dar.

.

Y en los altavoces gritones del bar de Pankow sonaba Extremoduro:

"...se rompió la cadena que ataba el reloj a las horas, se paró el aguacero ahora somos flotando dos gotas, agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor, me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor..."

servido por encontrada 11 comentarios compártelo favorito

7 Mayo 2008

de Maily, mi cuñado de ojos azules

Image Hosted by ImageShack.us

Maily es algo así como mi cuñado. No lo es oficialmente, pero para mí siempre ha sido mi cuñado de ojos azules. La primera vez que lo vi fue en una foto de carnet. James se había quedado semiinconsciente después de haber pasado toda la tarde fumando hachís. Se había puesto de cuclillas y había vomitado casi en mis tobillos. Luego me pidió que le comprase algo para comer y como yo no llevaba dinero le cogí la cartera y encontré la foto de Maily con su pelo rubio muy largo y su sonrisa de modelo infantil. La segunda vez que lo vi se escondía detrás de la falda de su madre y me ignoraba cuando le hablaba. La tercera vez, había quedado para cenar con James y sus padres, que se morían de ganas de conocerme y hacerme toda clase de preguntas incómodas. Maily tenía unos seis años y se reía con las tonterías que le decía al oído, así que me dediqué a jugar con él toda la noche y despachar aquellas preguntas sin mucho interés. Creo que fue entonces cuando Maily empezó a enamorarse de mí y sus padres a odiarme.

.
Maily tiene 13 años. Cursa su último año de primaria y pasa las tardes sólo en casa. Como sus padres no están, gasta las horas comiendo chucherías, viendo la televisión o jugando con la consola o el ordenador. Y todo eso, lo hace con poco interés. No estudia ni hace los deberes, no le interesa ningún deporte y no tiene amigos fuera del colegio. Éste año, casi seguro, le tocará repetir curso. Durante algunas semanas de enero me ocupé de él por las tardes. Para mí era un gran sacrificio porque tenía que gastar una hora en tren y dos horas más intentando en vano que me hiciera caso. No avanzaba mucho y el problema era, según su padre, que tenía tanta confianza conmigo que me tomaba el pelo. Al final desistí y dejé de ir a su casa por las tardes porque mi paciencia y mis estuidos se vieron afectados. Cuando estaba con él, aquellas tardes, descubrí cosas que nadie más sabía. Cosas como que a él le hubiera gustado practicar algún deporte pero sus padres no le dejaban andar solo por ahí por las tardes. Cosas como los complejos que le atormentan, como la música que le gusta, como lo fácil que es hacerle reír. Y me impacientaba, no sólo por él, sino porque hubiera querido tener más libertad para ayudarle. Para llevarle al parque cuando terminaba de hacer bien sus ejercicios, llevarle a practicar parkour con sus amigos, llevarle a mi casa para darle clases sin las distracciones de su habitación...
.
Hoy su madre ha ido a hablar con su tutora y ésta le ha dicho que va fatal y casi seguro repetirá. Que es un chico muy listo pero como no se aplica, no les quedará otro remedio. Y que a mitad de enero hubo un par de semanas en que iba mucho mejor y parecía que iba a sacar el curso, aunque a duras penas, pero que luego pareció aun más abatido y volvió a empeorar.
.
Y yo me siento tan culpable. Y quisiera poder ayudarle, pero ya no sé cómo.

servido por encontrada 7 comentarios compártelo favorito

5 Mayo 2008

Lila

Image Hosted by ImageShack.us

Anoche hablé con Lila por messenger. Lila fue mi mejor amiga en la facultad, inseparable de verdad, me preguntaban por ella cada vez que no estaba a mi lado y a ella por mí cuando era yo quien no estaba aunque repetíamos sin parar que no éramos siamesas. Hace casi dos años que no la veo y yo digo que es por la distancia, pero ella me dice que es porque no quiero. Me cuesta encontrarme con gente que hace tiempo que no veo porque sé la impresión que doy (estás más flaca) y lo paso realmente mal.
.

Hablar con Lila por messenger es todo lo opuesto a hablar con ella en persona. Sin su voz de locutora sexy, sus sonrisas llenas de pecas y su pelo negro negro enmarcando sus ojos verdes verdes, hablar con ella no es nada.
.

Me contó que sale con un chico. Más que salir, se pelean. Llevan dos años en una de esas relaciones que son un rollazo de contar y que encierran a los protagonistas en ese nicontigonisintí tan agobiante y electrizante al mismo tiempo.
.

Y todo eso que me he perdido de la vida de Lila me ha dolido mucho. Me ha dolido más que quemarme la oreja con el secador esta mañana por estar pensando en todo eso que me he perdido de Lila.

_____________________________________________________________________________

La mejor manera de empezar un lunes no es cortándome el pelo a las seis de la mañana con una tijeras de cocina.

Tags: lunes, lila

servido por encontrada 10 comentarios compártelo favorito


Sobre mí

Avatar de encontrada

e n c o n t r a d a

ver perfil »
contacto »
simpática, amable, diplomática, solidaria, tolerante, flexible, moderna, bisexual, sodomita, socialista, feminista, culta, inteligente, independiente, organizada, universitaria, políglota, empresaria, pluriempleada, sana, deportista, elegante, glamurosa, sofisticada, segura, nada humilde y un poco mentirosa. . . . Image Hosted by ImageShack.us . . . No pido mucho salgo barata

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera