Logo de La Coctelera

Image Hosted by ImageShack.us

16 Junio 2008

de ni tú ni yo

“este dios juguetón se dedica a poner la mirada más arrolladora de todas frente a la nuestra, en el momento en que más necesitamos de ella y que menos podemos tenerla... y nosotros, poco dueños de los actos que creemos nuestros, nos vemos reflejados en los ojos ajenos y contemplamos la realidad imaginaria de nuestras almas juntas... y nunca más olvidamos ese reflejo, aunque limpiemos el espejo mil veces y cambiemos de aspecto diez mil... porque nuestra vida está hecha de fragmentos de espejos que se rompieron por inapropiados"

___________________________________________________________________________

.

Sí, me explico muy mal. Lo he pensado y he concluido que me explico mal porque no quiero explicarme mejor. Tener más posts dedicados a Manfred que a ninguna otra persona, que a ninguna otra cosa, ya me parece algo ridículo e indecoroso. Pero contar la historia al completo sería demasiado.

.

Ayer le puse fin a Manfred. Sí, por enésima vez. No se lo dije, pero él lo sabía. Estaba más guapo que nunca. Se reía, casi nunca se ríe. Iba despeinado y tenía los ojos hinchados de fumar mucho y dormir poco. Me escribió un poema en un papel. Claro que lo sabía. Jugó todas sus cartas. Estuvo más cariñoso que nunca y se quitó la camiseta en la calle. Luego, en casa, se tumbó a mi lado y me dejó jugar alrededor del lunar de sus costillas. Estaba más guapo que nunca. Se reía, casi nunca se ríe. Estuvo más cariñoso que nunca y se quitó los pantalones. No se molestó en quitarme a mí la ropa. Sólo me abrazó, así como estaba, desnudo. Me enseñó algunas fotos de niño, le robé una, y luego me enseñó una cicatriz que nunca le había visto. Descubrí que él también odia el Coliseo. Me preguntó cosas que nunca había querido saber. Cuándo acaban tus exámenes, qué planes tienes, qué sientes. Me abrazaba, así como estaba, desnudo. Me miraba con tristeza, me animaba a hablar, no te quedes callada. Me explicó todos sus enfados, los días que estaba borde, las cosas que había sentido, algunas. Claro que lo sabía. Estaba más guapo que nunca. Se reía, casi nunca se ríe. Durante un rato me perdí en su rodilla. Le dije que tenía que irme. Se molestó. Me dijo que cuando había conseguido lo que quería, me iba. ¿Se refería a esa noche o se refería a todo? Le expliqué todos mis enfados, los días que estaba borde, las cosas que había sentido, sólo algunas. Y le dije que lo había pasado muy bien. ¿Me refería a esa noche o me refería a todo? Claro que lo sabía. Se puso muy serio, ya no se reía. Se levantó, se vistió, se despidió de mí. Ni siquiera nos besamos.

.

____________________________________________________________________________________________

"ich denke an alles / du denkst an nichts / und alles Umdrehen / wie wenn wir zwei Wassertropfen waren / ich erfinde mich neue Farben für deine Haut / du entblätterst Gänseblümchen von gestern / Fick, was geschieht mit mir? / alles schmeckt wie Honig"

Tags: poema, adios, manfred

servido por encontrada 9 comentarios compártelo favorito

15 Junio 2008

de tú y yo

Llevo esperando a Manfred más de una hora y aún lo esperaré más porque no hemos quedado, pero sé que vendrá y le espero. Me siento mal, por más que quiera pensar que Manfred es sólo un adiós malsanamente alargado. Y me siento aún peor si pienso que ésto que me estoy haciendo a mí misma es lo que quiero hacerle a él. Porque Manfred quiere algo de mí que yo no puedo darle y no es un ni quiero ni puedo, ésta vez no, porque ahora sí que quiero. Cuando yo no quería, ni él quería, prometió con la mirada no tener sentimientos, no tenerlos conmigo ni con nadie. Prometió, con la mirada y con las manos, ser el tío irracional que yo necesitaba, el de las largas noches desnudos, el que nunca me preguntó mi apellido, el que me daba un beso con sonrisa cuando tenía que irme. Pero luego rompió su promesa, traicionó a sus manos, cambió sus sonrisas por anhelos y me preguntó en un español horrible qué iba a pasar con "tú y yo". Y su gramática de preescolar se me antojó una premonición de que nunca vamos a ser nosotros, sino siempre tú y yo. Lo quise sacar de mi vida igual que entró, de repente. Pero es más difícil sin el lubricante que supuso el bar de Pankow, las cervezas con tequila y la falta de sentimientos. Ahora, en cambio, hay un montón de recuerdos que asesinar. Dejo a Manfred cada día, como al tabaco. Me despido de él, borro su número en mi móvil y miro las fotos de mi cámara como si fuera la última vez. Pero al día siguiente lo resucito, lo llamo, lo espero, lo acaricio, lo abrazo con fuerza y me fumo un cigarro con él. No me quejo porque me llame a las 2 de la mañana, como anoche, y me pida que vaya a la terraza que toque. No me importa que me haga mentir para salir de madrugada, que esté borracho y que me manosee delante de sus amigos. Tiro, como hizo él, todas mis promesas al cenicero sin que él siquiera se dé cuenta de mis atentados fallidos. Y sigo esperándolo sentada en el sofá, prometiéndome otra vez que esta noche sí, será la última.

Tags: espera, manfred

servido por encontrada 7 comentarios compártelo favorito

13 Junio 2008

de hacerme rabiar

Image Hosted by ImageShack.us

James, mi James, me hizo rabiar ayer. Lo hace a menudo a base de cosquillas, toqueteos y burlitas. Al principio no le hago ni caso pero siempre acabo realmente enfadada, como una niña pequeña, desesperada por darle una paliza de mordiscos y cosquillas.
.

La primera vez que jugamos de esa manera fue en una casa deshabitada que era de mis padres, donde íbamos a pasar las noches de hormonas revueltas. Ese día estuvimos horas y horas jugando sobre un sillón viejo hasta que de un crujido nos quedamos con ambos culos encajados en la tapicería. A mí me dio una vergüenza terrible que el sillón hubiera cedido bajo mi cuerpo y no podía parar de reírme, y James hacía lo mismo hasta que un par de minutos después me dijo "qué vergüenza, lo he roto con mi culo". Y yo, "no, no, ha sido el mío". Cuando levantamos el cojín vimos que cada uno había roto una tabla a la misma vez. Fue el primer acto de sincronización que tuvimos.
.
A veces me hace rabiar tanto que aunque intento contenerme, mi instinto de defensa se disparata y se me escapa algún reflejo en forma de patada o cabezazo. Una vez, intentando resistirme, se me escapó el puño y le dí con un nudillo en plena rodilla. Con un nudillo, sólo con un dedo, y mi super hombre de metro noventa estuvo una semana cojeando.
.
Lo que yo no sabía era que James tenía hoy revisión médica. Me ha contado que el médico ha puesto cara de espanto cuando se ha quitado la camisa para hacerle el electrocardiograma. Y es que James tiene hoy una marca rosada y larga en el cuello, un círculo oscuro con forma de dentadura en el omóplato, una mancha rojiza e hinchada entre la clavícula y el hombro, y un moratón en el pecho. Me lo contaba muerto de risa, pero yo lo escuchaba asustada y me he imaginado toda clase de historias en la mente del médico. Le he preguntado qué le ha dicho al médico y me ha contestado que, en tono de broma, claro, le ha dicho "mi mujer me maltrata". Y no, no, yo por ahí no paso, ¿qué le has dicho qué?, pero ¿cómo te atreves?, que luego la gente se cree cualquier cosa, estás loco, ahora sí que me he enfadado...
Realmente es para indignarse, ¿cómo ha podido llamarme "su mujer"?

Tags: juegos, james

servido por encontrada 10 comentarios compártelo favorito

10 Junio 2008

de sueños y de quereres

Dudo de esos significados enrevesados de los sueños, prefiero el significado fácil. Sueño con muertes los días que veo la muerte de cerca y no cuando se avecina una boda. Sueño cosas que me pasan. Estos días, sin embargo, sueño violaciones, borracheras y ahogados. No sé si es el cansancio o el dejar de fumar. Hace unos días soñé que la ahogada era yo y me vi flotando en un pantano, pálida, sucia, amoratada. Luego soñé que la ahogada era otra que me perseguía. Anoche soñé con un chico de hace tiempo. Estaba a punto de ahogarse y yo lo salvaba y lo abrazaba mucho para que entrara en calor. No sé qué significan, pero no son agradables.

.

Tal vez tengan relación con que en la vida real también se ha ahogado algo. Ayer fui a casa de Manfred por la mañana. Lo encontré planchando, sin camisa, despeinado, sonriente. Lo miré planchar durante un rato y me resistí a su propuesta de dejarme subir a la tabla. Bromeamos mucho. Es curioso lo mucho que hemos cambiado él y yo, que ahora hasta nos reímos y nos vemos por las mañanas. Entre una de esas risas, me soltó un te quiero nena que casi me tira del sofá. Mi respuesta habitual es un ya claro, pero como he prometido creerle todo, sólo le he dedicado una sonrisa vaga. Le he dicho que las palabras que van sumergidas en una carcajada enorme, no cuentan. Que lo dice la letra pequeña de mi promesa. Entonces se ha puesto muy serio y ha repetido: te quiero, nena.

servido por encontrada 7 comentarios compártelo favorito

8 Junio 2008

de promesas por cumplir

Hoy no he fumado nada. Nada de nada. He tenido muchas ganas cuando he visto lo que me queda por estudiar, cuando he tenido que quedarme en casa, durante el café y después de él. He tenido muchas ganas todo el día, pero no he fumado nada. Ni uno.

___________________________________________________________________________________

Tengo los sentimientos a flor de piel, por fuera de la piel, levitando, descontrolados, hinchados, dejándose rozar por cada leve brisa.
.

Esta mañana hemos quedado en una cafetería. Yo tenía que estudiar y Manfred tenía que trabajar en su oficina, supervisar su exposición y asistir a una comida de trabajo. Pero me dijo que si quedaba con él lo pospondría todo y acepté solo por comprobar que cancelaba todos sus planes por mí.

.

Llegué tarde a la cafetería y lo vi esperando en el fondo. No me di prisa, porque hoy quería hacerlo todo sin prisa, con brisa. Lo miré, me paré en la barra, pedí mi café, saludé a un chico de mi facultad y luego, muy despacio, fui hasta la mesa. También el café me lo tomé despacio, y apenas hablamos. Cuando salimos, me dijo que le encantaba mi vestido. Yo le agarré la mano y se la puse en mi muslo, deslizándola luego hacia arriba, hasta la cintura, lo más despacio que pude. Y Manfred tocó sólo piel y piel, sin interrupciones. Te comería entera, me dijo, y me preguntó si íbamos a su casa. Yo tenía todas las ganas del mundo de ir, de ir y de fumarme un cigarro, pero le dije que no, que no iba a ser tan fácil.

.

Le pedí que me enseñara los sitios que le gustan. Me llevó a Alex, a pasear por los jardines de la plaza. Me llevó a una calle junto a un túnel de alta velocidad y me enseñó algunos agujeros de ventilación por donde asoma su cámara para hacer fotografías. Me llevó a un sitio español de tapas y luego al bar donde expone, y me presentó al dueño y a algunos amigos. Ponían canciones tristes de Tok tok tok.

.

A mediodía fuimos a su casa. Nada más cerrar la puerta se acercó para quitarme el vestido. Ni siquiera me llevó a una habitación. De repente yo estaba desnuda y Manfred como sin saber por dónde empezar. Empieza, le dije, cómeme entera. Y ahí, en la entrada, sin descalzarme, con el vestido enredado en los pies, sin más apoyo que el marco de una puerta, sin posibilidad de defenderme, sin un beso, sin palabras, sin amor, me han devorado.

Tags: dejar, fumar, manfred

servido por encontrada 10 comentarios compártelo favorito

6 Junio 2008

de enamorarse, de enamorarme

3:20 a.m

Llevo unos días subida a una noria que me da mucho vértigo. A ratos odio al mundo y no quiero ver a nadie. Me quedo en la cama más de lo necesario, dejo plantados a los amigos y estoy segura 100% de suspender todos los exámenes que hago. A ratos los apruebo, le como la boca a James, le meto mano, pongo la vocecilla que detesto de imbécil enamorada y le digo lo mucho que le quiero hasta que se ríe de verdad y se olvida del dinero que no tenemos y lo puteados que estamos.
.

Aunque el martes no fumé sino un cigarro, el resto de la semana he compensado con creces ese día. Me he fumado hasta algunas cajetillas viejas que he encontrado y que debieron venirse de España con los muebles. Viceroy, Swing, vaya mierda.

.

Igual que muchos de esos cigarros, la semana tipo noria ha girado en torno a Callan. Hace tanto que no tengo una amiga que, de tanto quedar con ella para estudiar, me he enamorado un poco. Tal vez sólo me he enamorado de las cafeterías con risas o tal vez es la rareza de esa cara que parece fea, larga y brujil, pero que en el conjunto del cuerpo la convierte en esa tía imponente que piropean cada dos por tres. Qué coño, hasta a mí me piropean cuando voy con ella.

.

He visto a Manfred y también de él me he enamorado. Se ha reído de verdad, hoy. Me ha hecho un juego absurdo con las manos, me ha invitado a una coca cola, me ha cantado una nana, me ha dado besos tipo abuela, me ha abrazado y me ha llamado guapa. También me ha dicho que me quiere y la que se ha reído he sido yo. Me ha mirado muy serio y me ha dicho que a ver cuándo empiezo a creerle. Que no me ría tanto. He tenido que prometerle que a partir de ahora creeré todo lo que me diga. Y él ha prometido hacer todo lo que le pida. Cada uno ha prometido algo pero tengo la sensación de que las dos cosas son para mí. Siento que por primera vez me ha dado algo. Siento que hasta podría quererme, que hasta yo podría quererle a él.

servido por encontrada 8 comentarios compártelo favorito

4 Junio 2008

de roturas

Image Hosted by ImageShack.us

Hoy me he fumado un cigarro. Uno. Sólo uno. Un cigarro después del café. Un cigarro nervioso, histérico, que me ha sabido a nervios y a desgana. Sólo uno.

_______________________________________________________________________________________________________

El mundo, mi mundo, comienza a retorcerse. Es un movimiento casi imperceptible, una palabra mal dada, un despertador que no suena, un examen suspendido desde antes de hacerlo. Este retorcimiento empieza a molestar, y a mí, que no soy muy flexible, pronto empezará a dolerme. De momento lo soporto bien, como quien le retuercen un dedo. Molesta, sí, da mucha rabia, pero aún puedo andar y alzar mucho la barbilla. Voy bien. Yo no lloro. Los chicos, y algunas chicas, no lloran. Lo malo es saber que el dolor vendrá pronto. Un retorcimiento siempre acaba dando lugar a una rotura. Y la rotura sí dolerá. Se romperá mi cabeza, se romperá mi carrera, se romperá mi madre, se romperá James, se romperán los sueños... no sé. De momento aguanta todo, con pegamento del malo, formando burbujas entre las grietas, abriéndose, haciéndome temblar.

.

Y a mí, en el peor momento, me da por dejar de fumar. O tal vez por querer dejar de fumar se me ha hecho el peor momento. No lo sé. Una ducha fría, sonrisa en la cara, la vida por delante en el bolso y me tiro a la calle a vencer otro día.

Tags: rotura, fumar, dejar

servido por encontrada 9 comentarios compártelo favorito

2 Junio 2008

de cómo suspender un examen

Image Hosted by ImageShack.us

Era viernes y tenía tres días para estudiar. En realidad había tenido un año entero, pero lo fui dejando y cuando me dí cuenta, era viernes y quedaban tres días. Y preferí pasar la mañana en casa escuchando mucha música y la tarde en Tempelhof bebiendo mucha cerveza.

.

Era sábado y tenía dos días para estudiar. Pero el día se puso muy bueno y James vino a buscarme con un bañador y las piernas tan blancas que, solidariamente, tuve que acompañarlo a buscar un poco de sol. Fuimos al río, sólo un rato, pero cuando me quise dar cuenta era de noche, yo tenía el bañador en las rodillas y James me apartaba de un empujón, qué romántico, para que no me atacara el semen flotante.

.

Era domingo y tenía un día fantástico para estudiar. Pero me desperté muy tarde y con dolor de cabeza. Eso y que preferí ir de excursión a Treptower con James, el coche, una manta, y Los crímenes de Oxford. Una película nada recomendable, salvo por sus protagonistas (mi homónima Watling y el pequeño Frodo) y porque produce un amodorramiento ideal para un par de orgasmos domingueros.

.

Ya era domingo por la noche, quedaban ocho horas para el examen y yo aun no había ni abierto el libro. Ahora sí, me dije, aunque tenga que pasar toda la noche en vela. Y entonces llegó Manfred, oportuno como siempre. Manfred, el componente que le faltaba a mi vida para ser del todo surrealista, había venido a enseñarme cómo se había depilado su zona púbica. Me dijo eso, pero con menos elegancia, y cuando me quise dar cuenta (¿por qué siempre me quiero dar cuenta de las cosas tan tarde?), se había bajado los pantalones.

.

Dormí poco y mal, me desperté demasiado tarde para el último repaso (al libro), llegué demasiado nerviosa como para ordenar mis ideas y de repente me escuché contestando algo que poco tenía que ver con lo que me habían preguntado. Y yo, que soy irresponsable y engreída, pero no tonta, me preparo para despedirme mañana de esa asignatura, eso sí, por todo lo alto.

servido por encontrada 15 comentarios compártelo favorito


Sobre mí

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera