Bretaña 2
Saint Malo es como un barco anclado en la Costa Esmeralda, la costa norte de Bretaña, la más visitada y conocida. La ciudad de los corsarios fue destruida en dos ocasiones. La primera tras un incendio en 1661, la segunda, por los bombarderos aliados en 1944. La reconstrucción piedra a piedra es todo un ejemplo de conservación del pueblo francés en la posguerra.

Patente de corso
Así se denominada la licencia real otorgada por los reyes de Inglaterra y Francia a sus marinos para frenar el tráfico comercial entre España y sus colonias americanas. Con ella, los piratas gozaban de privilegios y eran considerados como grandes señores. Los reyes obtenían a cambio una buena parte de los botines capturados.
Merece la pena recorrer el perímetro de la ciudad por la muralla, la Promenade des Ramparts. Las vistas hacia el mar y hacia el interior de la villa "Intramuros" son fabulosas. Aquí también es posible admirar el efecto de las mayores mareas del mundo. Hacia la ciudadela se accede por la Grande Porte y la Porte de Saint Vicent. Los mejores miradores de las murallas son la Tour Bidouane y el Bastión de la Hollande. Si la marea está baja, es posible caminar hasta el Fort National, frente a la ciudad. La Catedral de Saint Vincent (intramuros) o la Tour Solidor son lugares evocadores en Saint Malo, que cuenta además con algunas playas de las más bonitas de esta costa.




sarah dijo
Bonito post, preciosas fotos..alucinante como surge la vida y la belleza en las paredes de cientos de años, muy buena foto. un beso
14 Febrero 2007 | 04:36