Que La Historia No Borre Sus Nombres. (2)

Aparte de estos errores, la diferencia entre la lista del cementerio y la de los expedientes de Ventas podría atribuirse también al hecho de que una pequeña parte de las fusiladas pertenecía a la prisión de Claudio Coello, y no a la de Ventas. Según los testimonios orales recogidos, las presas de Claudio Coello que iban a ser fusiladas eran concentradas en la capilla de Ventas la víspera de la ejecución, junto con las reclusas de esta cárcel, para partir ya todas juntas hacia el cementerio. A partir de aquí, caben dos hipótesis. Según la primera, la oficina de Ventas no se haría cargo de estos expedientes, que supuestamente quedarían en la de Claudio Coello. Existe algún ejemplo que apuntaría en esa dirección. Escolástica Aranda Herráiz, cuyo expediente no se ha conservado en el archivo de Ventas y que figura en la lista del cementerio como fusilada el 18 de junio de 1940, no aparece en la orden de ejecución adjunta al expediente de Rosa Rizaldos Díaz, presa de Ventas ejecutada el mismo día. Cabe suponer que, si Escolástica Aranda hubiera estado encarcelada en Ventas, habría aparecido en la orden de entrega de Rosa Rizaldos. Entra, por tanto, dentro de lo posible que algunos de los nombres de la lista del cementerio se refieran a presas de la otra cárcel madrileña, cuyos expedientes no se habrían conservado en los legajos de fallecidas de Ventas[3].
El caso de Adela Gamella Cirilo, sin embargo, desmentiría esta posibilidad, en apoyo de la segunda hipótesis. Adela, presa de Claudio Coello, fue trasladada a Ventas la víspera de su ejecución, y su expediente –perteneciente a aquélla cárcel- se ha conservado en el archivo de Ventas. Lo que significa que la regla general de que el expediente "viajaba" siempre con el preso o la presa –en los traslados a otras prisiones- se cumpliría así también en las ejecuciones. De manera que la diferencia entre las cifras de ejecutadas del archivo de Ventas y las del cementerio del Este no podrían ser atribuidas a las presas de Claudio Coello, al menos en su totalidad.
A excepción de tres casos, todos los nombres de las presas fusiladas de los legajos de fallecidas de Ventas figuran también en la lista del cementerio, si bien con alguna pequeña diferencia debido a los errores mencionados de transcripción. El nombre de María Panticosa Riaza, fusilada el 7 de mayo de 1939 según reza su expediente, no aparece en dicha lista. Probablemente se trate de la primera mujer fusilada oficialmente en Madrid capital, ya que la primera ejecución de la que da cuenta el registro del cementerio tuvo lugar justamente del día anterior, el 6 de mayo. Es muy posible que fuera fusilada en otro lugar que no fuera el cementerio. Concepción González Martínez también fue ejecutada muy tempranamente, el 4 de junio de ese mismo año, fecha en la que tampoco se produjo ninguna saca según la lista. La tercera y última excepción es la de Ángeles Solsona Montero, que aporta un dato adicional. Su expediente incorpora una orden de fusilamiento para el día 23 de febrero de 1942 que incluye a otros dos reos, Sebastián Díaz y Zacarías Peláez: en la lista del cementerio ni aparecen los nombres de esos dos penados ni se recoge saca alguna que coincida con esa fecha, lo que respalda la hipótesis de otro lugar de fusilamiento para presos de la capital.
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laurencia19 dijo
Hola, quiera Dios que sus nombres nunca se borren y sean testimonio de un período que jamás vuelva a repetirse...Tus escritos me estremecen el alma.
Te dejo un regalo: Una canción del grupo Sol y Lluvia, dice Chile, pero describe una ralidad que se dio en todo pueblo sometido a un tiranuelo.
Al contemplar tu mirada tan triste
vuelvo a pensar en ayer
que caminaba sin miedo a tu lado
sin preguntar el porqué
donde se oían todas las voces
y el canto de todos se hacía escuchar
hay que apretar el presente con brazos y voces que puedan cantar
PARA QUE NUNCA MÁS EN CHILE
PARA QUE NUNCA MÁS
Para que nunca más en Chile los secretos calabozos
vuelvan a morder la humanidad de mi pueblo
Para que nunca más en Chile el hambre vuelva a estar en la boca de mi humilde pueblo
Para que nunca más en Chile la sangre sea derramada y no se deje florecer la libertad
Hay que apretar el presente con brazos y voces que puedan cantar
Para que nunca más en Chile Para que nunca mas
Para que nunca más en Chile Para que nunca mas
Un beso.
1 Diciembre 2007 | 12:30 AM