EL INGLES DE LOS SIETE INVIERNOS
No habria cumplido yo los quince años,pero ya me salian pretendientes,como aquel maestro "pesado"que os conté,el que me siguió a mis vacaciones serreñas.Yo por dentro era una chiquilla que todavia me creia que los niños venian de París en un cestito de mimbre atado con lazo de seda(azul o celeste,según el sexo del bebé) al pico de una estilizada cigueña.Era una inocentona y como digo muy joven pero aparentaba mas edad fisicamente.
Mi pandilla era muy abierta a los extranjeros(cuando eran turistas)en cuanto a practicar sus idiomas,conocer otras cúlturas,demostrar que esta es ciudad acogedora y una tarde en nuestra tertulia del mesón "Gallo de oro"(que ya no existe) conocimos a Robert,Susan y Michael,que comian paella en un rincón y pronto se integraron en mi grupo.Iban de paso,hacia Ibiza en un velero del que era dueño y patrón Robert y que la otra pareja,hermanos hippies y millonarios le habian alquilado en Inglaterra para este viaje a nuestras atractiva isla Balear.Se habian detenido en este puerto a repostar,comprar provisiones y unas nieblas les aconsejaron quedarse.
MICHAEL(MIKE)al segundo se sintió atraido por mi,le prestaron una guitarra y cantó sin dejar de mirarme la canción "song for the asking" de Simon y Garfunkel y por cierto le parecia bastante a Art,el rubio de cabello ensortijado del dúo mitico.
La nieblas se prolongaron,además Robert sufrió un ataque de asma con este clima,se sentian bien ,la cosa es que se quedaron dos semanas y los agasajamos como merecian los extranjeros de bien,llevandolos cada dia a una casa y organizando el guateque,acompañandolos al cine,y tambien invitandonos ellos a tomar té en la salita de su barco,el "Balhara II" con permiso de nuestros padres.
Yo os he de confesar que aunque sea costera me mareo en una simple barquita de remos y una de esas tardes me sentí morir en aquel habitaculo que se movia con las olas y me salí a cubierta,mientras las otras-os conversaban tan féices oyendo músicas novedosas.Como es lógico me siguió Mike,muy fino(aunque fuera hippy su educación era britanica,hijo de ginecologos de Harley Street)con una chilaba de corte árabe para que me abrigara ante esa brisilla marina y con diccionario en mano.Y así,en ese escenario,entre graznidos de gaviotas y azules de cielo y mar hizo ademán de cogerme la mano,que yo retiré,con rápidez y décoro,explicandole con gestos que para eso,en España hacian falta dos años de relaciones(lo que se me ocurrió)y el se sorprendió,me preguntó cuanto tiempo se necesitaba para dar un beso en la cara a tu chica y yo con los dedos marqué tres y dije con voz "inviernos" porque el por esa estación y esa palabra entendia y expresaba los años.Entonces señala los labios,queriendo saber cuando se besa aquí ahí y yo le indico que cinco inviernos.Con los ojos como platos(y ya los tenia ahuevados de por si)gesticula y manotea interrogando sobre"lo otro" y yo exclamo muy segura:"¡siete inviernos!"tarareando el himno nupcial y el no dando crédito pero sin mas remedio que creerme se coge el cabello,lo compara con su camiseta blanca como nieve,se levanta y escenifica un anciano,con bastón,queriendo décir que se vá a hacer viejo aguardando.
Yo por dentro me partia de risa y los de mi panda cuando se lo comuniqué.No me gustaba,en absoluto y no lo desairé abiertamente,lo convencí que aquí eramos tan "atrasadas",cuando no era verdad,que yá se cocian habas,como en todos sitios y si un muchacho atraia le permitias no más,pero si el besico a la semana o antes,como decia la canción de MARI TRINI:"¿Quien a los quince años no dejó su cuerpo abrazar?".
Pero para que veais que lo imposible encandila mas, esa noche se la pasó despierto,escribiendome una carta con ayuda del traductor diciendome que el era cápaz de esperar esos SIETE INVIERNOS y que regresaria.Y junto al escrito adjuntaba un cóllar artesano,confeccionado con fideos coloreados
El Balhara II,tuvo que partir,un amanecer,llegamos tarde a la despedida,pero recuerdo aquella imagen alejandose y un pañuelo agitandose hasta que se perdió en el horizonte:EL DEL INGLÉS DE LOS SIETE INVIERNOS...y alguna vez desde el presente me pregunto que seria de el,imaginandolo entre neblinas, trajeado,con corbata paraguas y bombin,a prisa por las calles de Londres,ya convertido en canoso sesenton y respetable, padre y ya quizas abuelo que lleva a sus nietos al parque Victoria.Lo visualizo conservador y clasico, como con la edad nos volvemos la mayoria de aquellos aun los mas progres,rebeldes,contestatarios...



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princesadeporcelana dijo
Oh que bonito... Me ha encantado la historia. Yo también conocí a unos ingleses hace unos años y nos volvimos inseparables. Ellos eran cuatro chicos y nosotras dos chicas (las dos valencianas). Pero hace dos veranos que no nos vemos.
Por cierto, en el primer párrafo contabas que a los quince años aún creías que los niños venían de París. Madre mía, que cambio. Los niños de ahora a los doce años ya van de botellón y sólo piensan en emborracharse y acostarse con el/la primer@ que pillen.
Un beso
Lucia
20 Abril 2008 | 12:49