Gracias por existir
Cada mañana cuando abro mi bandeja de entrada y veo tu mail, me siento tan feliz y tan afortunada. Cómo puedo querer a una persona que esta en otro continente, en uno donde no se cuando entrar. Y como él me puede decirme que me quiere, si nunca me ha tenido entre sus brazos, si nunca nuestros labios se han juntado.
Simplemente no lo sé, tal vez sea una ilusión como tantas que se desvanecerá con el tiempo, o tal vez llegue a ver a mi chico de internet, que no es tan chico, que me llega 11 de diferencia, y temo que eso pesa más que su gusto por mi.
Tiendo a ser inmadura, inconstante e irreflexiva, y a veces siento que todo nos separa y nada nos une. Pero no quiero pensar y solo quiero ver todos los días un mail suyo en mi bandeja de entrada, y esperar el fin de semana para hablar un par de horas, que cada vez se me hacen más breves.
La lejanía cada vez se amplía, pero cada palabra suya la acorta. No se si me querrá, él dice que le gusto, creo que si.
No hay un intermedio, no hay un final, solo muchos mails más que escribir y decirle incontables veces que me gusta y cada vez pienso más y más en él.
Poco a poco va naciendo el amor, aunque tengo miedo de enamorarme sola, simplemente no quiero hacerme ilusiones.


harrycarey dijo
El amor... hay de tres mil clases. El que más duele es el tuyo, el primer capullo que florece del rosal.
7 Mayo 2007 | 06:36 PM