Categoría: Forestalía
18 Junio 2008

Desde los bosques de hoja perenne del helado norte, hasta los caducifolios de la zona ecuatorial, los bosques estacionales son las regiones arboladas más grandes de la Tierra.

En las zonas cercanas al Ártico, la taiga se revela como un mundo silencioso de coníferas escondidas bajo la nieve y el hielo. Aunque son árboles pequeños, las imágenes obtenidas desde el helicóptero y desde el satélite revelan la verdadera dimensión de este bosque: un cinturón de árboles que rodea el globo -sólo interrumpido por el océano- y que contiene un tercio del arbolado del planeta. Sin embargo, los animales son escasos, representados por algunos vagabundos solitarios, como los linces o los glotones.

En este documental viajaremos al sur, donde los árboles también son los protagonistas. En California esperan los organismos vivos más antiguos del planeta, los pinos de Great Basin -algunos de más de 4.000 años-, y los árboles más altos, las secuoyas, gigantes de más de cien metros.

En Madagascar, este documental nos mostrará un bosque de baobabs, probablemente, el más extraño de todos. En él, estos árboles 'al revés' almacenan agua en sus troncos hinchados y albergan fauna igualmente curiosa, como el minúsculo lémur.
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18 Junio 2008

Al comenzar la colonización de las Islas Canarias se inicia una etapa de carácter esencialmente destructivo de la vegetación natural. Sus causas se encuentran en la formación de núcleos de población que se constituyen en demandantes de madera para la construcción, y de leña para la producción de carbón y las calderas de refino de los ingenios de azúcar, la roturación de terrenos para cultivos ordinarios, y la explotación industrial de la pez o brea.

El cultivo de la caña de azúcar trajo consigo la destrucción prácticamente total del bosque y matorral termófilos, de forma directa, y a su vez supuso un importante impacto para el fayal-brezal y la laurisilva, no sólo por la roturación para cultivo, sino porque su madera era el combustible para las calderas de refino de los ingenios.

Las dificultades para recuperar el bosque original hicieron que fuera el pino canario el elegido para emprender una repoblación capaz de volver a fijar suelo y recuperar lugares degradados.

En este capítulo se muestra cuales fueron las bases científicas que justificaron la actuación y cual es la situación forestal del archipiélago canario, donde en ocasiones las condiciones climáticas o edáficas impiden realizar tareas de restauración vegetal. Un repaso por la historia de los bosques canarios, cuya flora es una de las más ricas y variadas del planeta.

Su excepcional vegetación abarca desde las más propias de zonas subdesérticas hasta los densos bosques de lauráceas que pueblan las islas más occidentales.

En este prodigioso mundo verde, el protagonista indiscutible es el pino canario, un árbol excepcional, único entre nuestros pinos por su capacidad de brotar de cepa y su resistencia a los incendios. Las dificultades para recuperar el bosque original hicieron que fuera el pino canario el elegido para emprender una repoblación capaz de volver a fijar suelo y recuperar lugares degradados.

El pino canario es el referente vegetal del Archipiélago ya que es la única defensa natural contra la acelerada erosión que amenaza estos torturados territorios y, además, por el importante papel socioeconómico que ha jugado a lo largo de la historia.
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15 Junio 2008

A principio de los años 60, con el objetivo de calar en la sensibilidad de los ciudadanos, se diseñaron las primeras campañas publicitarias de prevención de incendios forestales. En la memoria y retina de aquella generación quedo impresa la primera campaña de concienciación ciudadana con la imagen del conejo vestido de forestal y el lema “Cuando un bosque se quema, algo tuyo se quema”.
Hace no mucho me encontré con este simpático conejo, en uno de esos viejos carteles que aún perduran en nuestros montes. Era uno de esos carteles que tenían una placa de quita y pon, y que el forestal se encargaba de cambiar todos los días para informar del riego de incendios en su monte.

Recuerdo con especial cariño la campaña de concienciación que tuvo como lema “Todos contra el fuego”, por ser de algún modo, uno de esos momentos televisivos que marcaron mi infancia. Se empezó a emitir a partir de 1988 y en ella aparecían conocidos cantantes y actores interpretando aquella conocida canción que decía:
Majestuoso y real amanece el bosque libre y noble,
un simple fallo mortal destruirá de golpe
siglos de creación natural, y ellos no pueden gritar
¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
No queméis lo que es vital
Toda esa belleza, ¡Todos contra el fuego!
Tú lo puedes evitar
¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Que nos vamos a encontrar en desierto el monte
¡Todos contra el fuego! Tú lo puedes evitar

Solo un fallo mortal y verás que tu monte
Es solo una tierra infernal que nunca más crecerá
¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
No queméis lo que es vital
Toda esa belleza, ¡Todos contra el fuego!
Tú lo puedes evitar
¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Que nos vamos a encontrar en desierto el monte
¡Todos contra el fuego! Tú lo puedes evitar

Un bosque verde es vital
Piensa que tu entorno no es de adorno
¿Por qué lo dejas quemar?
Hoy esta en tu mano un mejor futuro legar
Un mundo verde y humano
¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Ayúdanos a luchar
Esta obra de siglos, es para tus hijos
Y la tienen que heredar
¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Nuestro bosque hay que cuidar
Que no quede muerto, que no sea un desierto
Tú lo puedes evitar

Cualquier descuido es fatal
Porque asola el monte y nada vuelve a ser igual
Tú lo puedes evitar
¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Ayúdanos a luchar
Esta obra de siglos, es para tus hijos
Y la tienen que heredar
¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Nuestro bosque hay que cuidar
Que no quede muerto, que no sea un desierto
Tú lo puedes evitar

Año tras año, esos anuncios se han encargado de concienciarnos de la importancia de prevenir los incendios forestales. Han enseñado a generaciones enteras, que una colilla o una hoguera pueden causar un desastre. Que la sequía, que la erosión y que la pobreza son consecuencia directa de los incendios.

Por todo ello, hoy quiero invitaros a recordar 40 años de campañas televisivas contra incendios forestales en España. 40 años de concienciación ciudadana en defensa de nuestros bosques. Todo un documento gráfico de la evolución de la conciencia ecológica de los españoles a través de casi medio siglo. Esperemos que estas y futuras campañas consigan de algún modo que el número y la gravedad de los fuegos disminuya.
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27 Abril 2008
La población de cabra montés (Capra pyrenaica) existente hoy en la sierra de Madrid, fue repuesta por la mano del hombre con el objetivo de reponer y reconstruir el aspecto y el equilibrio salvaje de nuestra sierra.
A principios de siglo XIX la última cabra montés madrileña desapareció de nuestra sierra. En 1990, la Consejería de Medio Ambiente devolvió a estas peñas inclinadas 25 ejemplares de cabra hispánica procedentes de la Sierra de Gredos y en años posteriores se trajeron nuevos especimenes de la Reserva de las Batuecas para mezclar líneas de sangre y garantizar la estirpe de una especie de la que casi, hasta las piedras se habían olvidado.
Las dos poblaciones actuales de cabra montés existentes en la región se encuentran ubicadas en la Pedriza de Manzanares y en el entorno del Parque Natural de Peñalara. La primera (más de 800 ejemplares) es fruto de menciona reintroducción. La segunda (en torno a los 70 ejemplares) se deriva de expansiones poblacionales de reintroducciones desarrolladas en Segovia.
La cabra montés ha sido el ser vivo que mejor ha evolucionado específicamente para adaptarse a pisar nuestra sierra, que sus poblaciones sigan haciéndolo será lo más natural y a pesar de ser una especie reintroducida debemos verla como parte del nuestro paisaje autóctono.

La ausencia de depredadores naturales y la protección que las montesas han tenido, al encontrase dentro espacios protegidos ha motivado una superpoblación que puede provocar influencias no deseadas en los ecosistemas además de poder ser origen de epidemias como la sarna y la brucelosis.
Antes de que se puedan ocasionar episodios epidémicos en estas especies salvajes, la Consejería de Medio Ambiente ha decidido, mediante la nueva orden de vedas 2008-2009 de la Comunidad de Madrid, declarar como especie cazable a la cabra montés (Capra pyrenaica) para reducir la población.
¿Pero es esta, la medida más acertada para gestionar esta especie?. El control poblacional de la cabra montés por procedimientos cinegéticos debería estar enfocado a la caza selectiva controlando el crecimiento y salud de las poblaciones. Es decir, eliminado aquellos ejemplares más débiles que seleccionarían sus depredadores naturales y no los que el cazador, ansioso de un buen trofeo, abatiría a golpe de cañón. Un buen sistema sería el de caza selectiva al rececho.

Existen otras fórmulas para el control de esta especie, que no implican la eliminación de ejemplares, mediante la captura de individuos sanos, generalmente en los veranos largos y secos, habilitando corrales de alimentación donde son capturados. El excedente de reses sanas podría trasladarse a otros lugares donde se deseara reintroducir la especie, o donde el número de ejemplares fuera menor o donde el alimento fuera más abundante. Con la mezcla de procedencias distantes entre si se evitaría la endogamia de las poblaciones y la aparición de atrofias y enfermedades.
Millones de años de evolución y de equilibrio entre fauna y bosque fueron destruidos en muy pocos siglos de intervención humana. Restaurar ese equilibrio y devolver a nuestros montes su riqueza inicial es totalmente imposible. Por el momento al coste ecológico de la perdida de una buena parte de nuestra fauna, le tenemos que sumar el tributo del manejo de la fauna que queda, hoy por hoy desgraciadamente necesario. Ante nosotros se nos presenta, además de una obligación un reto, mantener al menos lo que tenemos.
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18 Noviembre 2007
Bosques sin Fronteras, en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente ha hecho pública la relación de los ganadores de la I Edición del Premio “Árbol y Bosque del Año 2007”. Una iniciativa con la que se premia a los árboles y bosques más emblemáticos de España.
Los ganadores en las distintas categorías han sido los siguientes:
Árbol Gigante: Castaño de Can Cuc de Cánoves, en Barcelona. Por sus grandes dimensiones, con 12 m de perímetro de tronco y 16 m de altura, representa de forma perfecta esta candidatura. Es de destacar que en el interior de su tronco, hueco por el paso de los años, vivió durante los años 60 un carbonero disponiendo dentro de él de cama, cocina y chimenea.

Árbol Longevo: Encino de las Tres Patas de Mendaza, en Navarra. Su edad, datada científicamente entre los 1000 y 2000 años, hacen de él uno de los árboles más viejos de toda la Península Ibérica. Constituye además para los vecinos de Mendaza un emblema, un orgullo para todos y cada uno de ellos, que no dejan de acercarse a “saludar” al Encino de Las Tres Patas, como un vecino más por el que interesarse o preguntar cómo se encuentra.

Bosque Cuidado: Faedo de Ciñera, en León. El faedo de Ciñera es un lugar mágico, un bosque de cuento de hadas, donde se respira paz. El máximo exponente de este refugio de la naturaleza es el Haya de Ciñera, que con 6.32 m de perímetro, una altura de 23 m y 500 años de edad acoge bajos sus enormes ramas a todo aquel que se acerque a contemplarlo. Este singular entorno es cuidado con mimo por los habitantes de Ciñera quienes llevan realizando desde hace años meritorias labores de conservación y educación ambiental.

Árbol Emblemático: Olmo de Nuevo Baztán, en Madrid. Es uno de los escasos ejemplares vivos de una especie castigada por la terrible enfermedad de la grafiosis, que ha acabado con millones de olmos en nuestro país. Junto con más ejemplares de esta especie fue plantado por Juan de Goyeneche en el siglo XVIII, a la vez que nacía en el pueblo de Nuevo Baztan. Su majestuoso porte y buen estado de conservación hacen de él un emblema único para esta pequeña localidad.

Bosque Amenazado: Bosque de A Fervenza, en Lugo. Formado por varias especies de robles y vegetación típica de ribera, este pequeño bosque, enclavado en las orillas del río Miño, presenta numerosas lagunas interiores que hacen de él un bosque de especial singularidad. Las diversas talas que han amenazado a este bosque en los últimos años y la tenacidad de y lucha de unos de sus propietarios para evitar su desaparición han llevado ala jurado a otorgarle este premio.

Árbol Histórico: Ciprés del Monasterio de Santo Domingo de Silos, en Burgos. Con más de 100 años ha sido testigo de múltiples acontecimientos y aclamado por miles de visitantes. Es considerado un bastión natural y referencia espiritual y legendaria, así como inspirador de poetas, músicos y pintores.
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19 Septiembre 2007

Uno de los trabajos tradicionales mas vinculados al mundo forestal fue el hoy casi extinguido oficio de carbonero.
Aunque ya os hablé en su día de este oficio, quiero recuperar esta actividad productiva relacionada con el bosque. Para ello os dejo un nuevo video en el que veremos las distintas fases del proceso de la carbonera, que comenzaba con la preparación de la madera y finalizaba con la recogida del carbón vegetal, utilizado para alimentar los braseros, y que era conocido como “cisco” o “picón”. Su elaboración era tan compleja como arriesgada.
El carbonero desarrollaba un trabajo muy duro bajo situaciones meteorológicas de todo tipo. Durante la elaboración del carbón no había tiempo para el descanso ni el sueño. Tanto de día como de noche el carbonero debía controlar varias hoyas que se encontraban en diferentes fases del proceso, lo que exigía una vigilancia continua.

El aspecto del carbonero era casi fantasmagórico, con la cara oscurecida por el carbón y las ropas rasgadas por la maleza.
Este duro oficio, antaño se hizo muy popular, y de él dependía casi toda la economía de algunos pueblos.
Requería de los que la practicaban constancia, fuerza y un buen conocimiento de los bosques, de la sierra; una sabiduría que todavía conserva el protagonista de este video, Don Hilario Artigas, experto carbonero y vecino del limítrofe pueblo de Agüero (Huesca).

La vida de los carboneros transcurría con toda su familia en el bosque, lo que les obligaba a cubrir sus necesidades de vivienda con todos los materiales que les brindaba la naturaleza.
Para construir sus viviendas, seguían la misma técnica que para montar las carboneras. Sobre la estructura de madera se cruzaban ramas y sus hojas servirán de soporte para la capa de tierra que cubrirá la chabola que facilitaba el deslizamiento del agua por la cubierta. Sin embargo, en lugares donde la estancia sería breve, el refugio se construía sin esta capa de tierra.
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9 Septiembre 2007

Ayer anduve por la Sierra de Albarracín, un lugar con pueblos que desprenden auténtico sabor añejo e increíbles paisajes donde piedras de formas caprichosas despiertan nuestra imaginación y parecen querer contarnos su historia.
Gracias al blog “Bezas existe” conocía que por estos parajes existen un par de pinos silvestres que permanecen unidos por una rama. Así que cuando llegamos a Frías de Albarracín, población donde nace el Padre Tajo (cuando nace), y ví el cartel de este árbol singular, no pude resistirme a visitarlo.

Esta peculiaridad singular, ha bautizado a estos dos ejemplares con el nombre de pino de la “H”. La forma característica en H, viene representada por la inserción de una de las ramas de un pino, en otro que crecía paralelo y muy próximo a el. El contacto de dicha rama sobre el tronco del otro pino, ha producido que el crecimiento del tronco embutiese a la rama, uniendo sus savias por injerto natural.
Este fenómeno tan poco frecuente, ha hecho que uno de los pinos aproveche la savia del otro, aumentando así notablemente su crecimiento.

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17 Agosto 2007

La función inspectora y de control que ostentaba el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid se ha visto seriamente mermada tras la entrada en vigor de la Ley 3/2007, de 26 de julio, de Medidas Urgentes de Modernización del Gobierno y la Administración de la Comunidad de Madrid, publicada en el BOCM num. 179, de 30 de julio de 2007, cuyo artículo 9 señala literalmente:
“Los Agentes Forestales requerirán de autorización judicial para acceder a montes o terrenos forestales de titularidad privada, salvo que el acceso se produzca con ocasión de la extinción de incendios forestales.”

De esta manera, la Ley impide a los Agentes Forestales de Madrid actuar en aproximadamente un 75% DEL TOTAL DE LA SUPERFICIE DE LA REGIÓN, que es suelo forestal - agrícola y se encuentra en manos privadas. Más, si tenemos en cuenta, y así ha sido reconocido por la propia Fiscalía de Medio Ambiente de Madrid, que este Cuerpo ha impulsado en torno al 80% de los procedimientos por presuntos delitos contra el Medio Ambiente y la Ordenación del Territorio cometidos en esta Comunidad.

La exigencia autonómica de obtener, por parte de los Agentes Forestales una autorización judicial previa, para el acceso a los terrenos forestales privados, tropieza frontalmente con el marco constitucional establecido en el Art. 149. 1.23 CE, se excede en cuanto a las competencias asumidas mediante el Estatuto de Autonomía de Madrid (Art. 27 LO 3/1983, de 25 de febrero) y vulnera la Ley básica 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes y la Ley 10/2006 que la modifica.

Gradualmente el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid ha visto recortadas sus funciones, al cederse buena parte de estas a empresas privadas mediante la contratación de asistencias técnicas y la externalización de servicios públicos. Después, intentando frenar la capacidad coercitiva de estos funcionarios públicos como agentes de la autoridad y de policía judicial, al impedir tanto el registro oficial de documentos en un inicio, como prohibiendo posteriormente, y mediante mandato interno, la presentación de atestados en los Juzgados, denunciando presuntos hechos delictivos. Y finalmente, tras la aprobación de esta Ley 3/2007, que anula de facto a este colectivo, desvirtuando así la seguridad jurídica que se venía protegiendo, controlando y exigiendo por este Cuerpo en los terrenos forestales de titularidad tanto pública como privada.

La entrada en vigor de esta Ley, suprime así sus funciones ordinarias de prevención (de incendios, por ejemplo), de control e inspección administrativa y de vigilancia ambiental y va a generar una absoluta inseguridad jurídica en tanto en cuanto no se obtenga la “autorización judicial”, que requerirá de un previo análisis y se resolverá de manera motivada por los Juzgados, lo que ralentizará y dificultará enormemente su labor, imposibilitándola en buena parte de los casos.

Ley 3/2007, de 26 de julio, de Medidas Urgentes de Modernización del Gobierno y la Administración de la Comunidad de Madrid, no solo limita el acceso a los agentes forestales a montes o terrenos forestales de titularidad privada, también deroga el artículo 6 de la ley 1/2002 de la propia Comunidad de Madrid. Este artículo otorga el carácter de agente de la autoridad y policía administrativa especial a los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid y es coherente con la reforma de la ley básica de Montes (Ley 10/2006), que establece, además, que dichos agentes podrán entrar libremente en cualquier momento y sin previo aviso, en los lugares sujetos a inspección, así como proceder a practicar cualquier diligencia de investigación, examen o prueba que consideren necesaria, y tomar muestras de sustancias y materiales, realizar mediciones, obtener fotografías… todo ello para realizar adecuadamente su labor, como agente de la autoridad, entre otras cosas para prevenir incendios forestales.





Esta ley vulnera tanto la CE, el Estatuto de Autonomía, la Ley de Montes 43/2003 y la Ley 10/2006 que la modifica, por este motivo el CUERPO DE AGENTES FORESTALES DE LA COMUNIDAD DE MADRID solicita que se interponga RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD contra la misma ante el Tribunal Constitucional.
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