Los vencejos
Siempre me fascinaron estas aves de alas aguadañadas, por su perfecta adaptación a la vida aérea. Se reproducen, se alimenta, beben y duermen volando, incluso los materiales para la construcción de sus nidos los cogen al vuelo. Y no, aún no han inventado los nidos flotantes, pero fuera de la época de reproducción estas aves se mantienen de forma ininterrumpida volando. ¿Os imagináis lo que debe ser dormir mientras uno vuela?, pues eso es lo que hacen los vencejos. Al anochecer toman altura dejándose llevar por las corrientes térmicas, aunque en ocasiones tienen que batir las alas para no perder altura. Para descansar durante estas horas disminuyen la actividad cerebral de uno de sus hemisferios cerebrales mientras el otro lleva el control del vuelo.
Existe la creencia (incluso se menciona en el video que os dejo) de que los vencejos no son capaces de emprender el vuelo desde el suelo, esto no es del todo cierto, los vencejos sanos pueden perfectamente emprender el vuelo desde el suelo si disponen de suficiente espacio, sin embargo es frecuente que en esta época del año nos encontrarnos con vencejos enfermizos y debilitados por falta de alimento, que son incapaces de despegar y aparentemente alzan el vuelo cuando nosotros les ayudamos.
Si veis algún ejemplar en estas condiciones no olvidéis hidratarlos con un poco de agua y lanzarlos fuertemente en vertical, si hay suerte y el ejemplar no esta excesivamente debilitado volverá a surcar los cielos con su boca abierta liberándonos de los molestos mosquitos.
Además del vencejo común (Apus apus) podemos encontrar a lo largo y ancho de nuestra geografía otras 4 especies:
- El vencejo real (Apus melba)
- El vencejo cafre (Apus caffer)
- El vencejo pálido (Apus pallidus)
- El vencejo unicolor (Apus unicolor)
Además, el vencejo moro (Apus affinis) nos visita de forma accidental desde el noroeste de África, Sáhara y Oriente Medio.








Merops dijo
Quizás por lo común que es no se le presta mucha atención, pero a mí me parece uno de los bichos más fascinantes de nuestra fauna. Me resulta inexplicable como consiguen esa precisión volando, por no hablar del tipo de metabolismo del que gozan, que les permite una actividad ininterrumpida las 24 horas. En nuestro edificio disfrutamos de una pequeña colonia; anidan apenas a dos palmos de la ventana de casa, y podemos oir incluso sus aleteos. Como cosa curiosa, este año pude observar un lance de un vencejo ¡sobre un murciélago! La cosa apenas duró unos segundos, pero el Apus persiguió claramente a maese Pipistrellus y aún no logro imaginar con qué fin ¿lo confundió con una polilla -más bien grande-? ¿lo marcaba territorialmente -algo más bien extraño-?
Por cierto, en Andalucía (no sé si en otros sitios), cuando se quiere subrayar la torpeza de alguien se suele decir que "es más tonto que un vencejo", quizá por esas dificultades que tienen para despegar del suelo; de cualquier manera, el pájaro no se merece que lo comparen con nuestro nivel mental.
Aprovecho para agradecerte de nuevo tu blog, Forestman.
Merops
29 Mayo 2006 | 12:40 PM