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Y así también Faunia en luna llena...

¡Gracia por tu visita! Aquí encontrarás fotografías tomadas por Galia Gálvez Retamozo, la exposición fotográfica itinerante "Senia", La serie "Cautiverio" expuesta en España , poemas, artículos, entrevistas, opiniones, crónicas y más

6 Marzo 2008

Causalidades

“Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks”

Joaquín Sabina

Devoré con inquietud tu último mail, era concluyente. Esperando talvez encontrar alguna palabra que hablara de mí, lo releí varias veces, pero estabas lejos de mencionarme. Líneas arriba habías comenzado maldiciendo a los editores de la revista, la fotografía, la enfermedad de tu madre, otra vez la fotografía y mucha insistencia en “Con tanta basura y tratando de que publiquen un buen trabajo mío, no una imagen que satisfaga la masturbación mental del director. Te llamo pronto, estaré bien, gracias”. Y por qué tantas semanas de silencio, de no saber. De la modernidad e ilimitadas vías de comunicación en segundos que no me concediste. Pues bien, ahora sabía. Era cierto que perdiste el interés en mí, cierto también que había esperado tu llamada como fanática y que ese email tuyo en mi bandeja, recibido como un dardo sobre otro dardo, era una confesión sincera de tu alejamiento. Pero ya no te esperaría más, aún si llamaras o regresaras. Sólo dejarte un mensaje final, hoy miércoles, tres de la tarde, diciembre.

Responder a remitente.

“Siento mucho encontrarte así. Dirás “¿cómo así?”. Así tan ausente de mí. El lazo de nuestra comunicación se ha carcomido. Pero tú estarás bien, eres fuerte, lo sé. Ya no vivo con mis padres hace varios meses, no te lo dije antes. Tampoco creo que importe. Estás tan bien acompañando... Sólo decirte que a veces caminaba con las amigas de universidad hacia el mar en invierno, cruzaba la avenida y veía el Café Maroún, el de paredes enmaderadas ¿lo recuerdas, no? Me duele esa calle, es como si tuviera vida propia, en fin, debe ser algo más de lo que llamabas mis fantasías. Cuando iba sola, luego del trabajo, por las noches pedía capuchino, muy pálida con un saco oscuro me sentaba en la mesa más alejada, escuchaba el jazz lento “black is the night black as my heart…” y fascinada hasta el llanto junto a esa mezcla de olores de la madera con la brisa marina y el café denso, te recordaba. Todo esto en invierno, después del otoño en que apareciste en aquel mismo café envuelto en una bufanda beige“Disculpe señorita ¿está libre este sitio? ¡Ah, Galia! tú eres Galia de la universidad ¡Genial encontrarte! Sí, he visto tus trabajos, también publiqué en España. Tus fotos son buenas, la foto en prensa es distinta… podríamos hablar más de ello…”. Cuarta semana“Galia, te quiero mucho, Galia…” Música suave enfrente, fotos. Tercer mes, recuérdalo, tropezabas torpe en tu habitación, la luz se perdía “Gali, debo viajar, no sé cuanto tiempo me quede allá, pero estaré llamándote, comunicados siempre…”. Hoy es verano, y quiero decirte que eres un hijo de puta, que es mejor si no me llamas. Hace una semana, ella, mi amiga, la retratista valenciana, me confió por msn, ignorante de su condición, que cabalga contigo desde hace un mes en ese piso que tienes rentado en un suburbio de Madrid, las fotos que le haces desnuda y fotos que se toman cuando salen.”… Ey, chavala ¿estás ocupada o qué? ¿por qué no me contestas? Mira que tú y yo no hablamos casi nunca ¿no te da gusto que un compatriota tuyo haga camino aquí? …no pensé que los peruanos fuesen tan buenos amantes, eh”. Apenas pude teclear “a-d-i-o-s-d-e-bb-o-s-a-l-i-r-a-o-r-a”. El mundo, tan circular acaso, que todos coinciden en un mismo punto y tu silencio tan evidente. Adiós”.

Enviar. Cerrar sesión.

Ahora, sentada en esta orilla con mis 24 años cumplidos y dos maletas, a punto de partir me pregunto si no fue error el tiempo compartido contigo. De súbito mi celular suena, código 00 34 en la pantalla. “¡Bah!”. Movistar. Apagar equipo.

“Pasajeros del vuelo 6458, favor de abordar por sus respectivas puertas de embarque…” Y así sin más, levante mi equipaje de mano, caminé hasta la fly hoster y entregué el boleto de ida. Afuera, Lima, en verano, comenzaba a lloviznar.

© galia gálvez retamozo

servido por galiagalvezretamozo_lloviznazul 1 comentario compártelo favorito

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Carla Palacio Cabello

Carla Palacio Cabello dijo

Hola amiga
esta muy linda tu cronica
sigue escribiendo asi
Carla Palacio

9 Marzo 2008 | 12:59 AM

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mi boca dirigida al centro de un sin fondo / cae y rebota por la avenida / donde un árbol crece anónimo / ¿dónde lugar al árbol? / ¿dónde la vía? / ¿dónde yo? / yo soy la tierra jadeando enfurecida / conozco todos los matices del fuego en la raíz / pero también sé de la lluvia perforada y piedras silenciosas / yo enciendo la semilla que pare nuevos frutos / desnuda palpo las formas del hombre árbol / de hojas tronco raíces savia / yo crispada me abro / sé abrirme y dolerme como poza viva / ahora soy mi propio beso / tiñendo de rojo negro azul blanco / soy el beso de la tierra que suena con el viento 08 Agosto, 2007 © galia gálvez retamozo “senia” Perú Contacto: ailag.vr@gmail.com

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