Nuevo intento de intentar buscar cosas en común entre la ciencia ficción y el rock. El subgénero de las distopías ha servido de base para crear algunos videoclips curiosos, con situaciones donde la realidad social se ve afectada por opresión, totalitarismo y, simplemente, una crisis total de valores.
Si a alguien se le ocurren más aportaciones, que las haga y las añadiré con gusto.
Incubus - Megalomaniac Toda una experiencia visual de collages en movimiento.
Queensryche - Eyes Of A Stranger El videoclip del álbum conceptual Operation: Mindcrime que mejor muestra el argumento de la obra.
System of a down - B.Y.O.B. Globalización: ¿Somos un rebaño de ovejas? La respuesta según SOAD.
Soundgarden - Black Hole Sun Como todo el grunge, pesimista, pero no por ello menos valioso.
Porcupine Tree - Fear of a Blank Planet ¿A qué juegan los niños hoy en día?
Iron Maiden - 2 Minutes To Midnight Sectas y bandas terroristas para detenerlas. De lo mejorcito de la Doncella.
Linkin Park - Shadow Of The Day Estado de sitio. Inesperado videoclip para la balada más U2 de LP.
No tengo el día muy inspirado. Puede que sea por no tomar café el fin de semana, no sé. Por no dejar el blog sin entrada y para cumplir mi promesa de no hablar solo de rock, pongo los 3 singles del It Won't Be Soon Before So Long de Maroon 5. (Vale, es pop-rock, pero por algo se empieza).
Aunque no os vaya demasiado el grupo, no me negareis que los tres videos tienen mucho estilo. Y para los fans de Lost, una cara familiar en el tercero.
Con el boom de la MTV en los 80, la música pasó de ser un producto exclusivamente sonoro a ser uno audiovisual. De la radio a la televisión. Aunque no se haya cumplido la sentencia del primer videoclip emitido por la famosa cadena, "Video kill the radio star", el videoclip ha tenido sus más y sus menos.
En los inicios, pocos grupos podían permitirse despilfarrar el dinero en un video. Después de todo, era un simple "anuncio" para que la gente picara y comprase el disco (en inglés se le llama promo video). Poco a poco se le fue sacando partido a este medio y fue consolidándose como un arte, que al igual que el cortometraje, servía de trampolín de nuevas promesas tras la cámara. Al fin y al cabo, el videoclip ha demostrado ser el espacio con más salida comercial para la experimentación, la videocreación... Formas de expresión que en circuitos comerciales como el cine no tienen salida.
Después llegó la revolución digital. Los videos salían más económicos poniendo un chroma key detrás del grupo. La venta de discos decrece y drecrece y no merece la pena una inversión millonaria en lo que, en resumidas cuentas, es un "anuncio". Pero entonces nace YouTube y millones de personas se vuelven adictas al video de menos de 10 minutos gracias a internet. La distribuición es gratis e infinita: vuelve a merecer la pena hacer videos.
Aunque ya no sean las superproducciones de finales de los 80 y primera mitad de los 90, parece que el videoclip no va a morir (por mucho que la actual estrategia de programación de la MTV se empeñe).
Para hacernos una idea de las millonadas que se llegaron a invertir en esto, enlazo tres videoclips clásicos de rock, rodados en tres años consecutivos, y que se pueden considerar, sin miedo a exagerar, como "pequeñas grandes películas".
Aerosmith - Janie's Got A Gun (David Fincher, 1989)
Meat Loaf - I Would Do Anything For Love (Michael Bay, 1990)
Guns N' Roses - November Rain (Andy Morahan, 1991)
Si te gusta el glam-metal (para los simplistas, hard rock) ¿crees que puede haber algo mejor que un buen grupo ochentero? Yo creo que sí: ungrupo de hard rock ochentero de tías. Es un combo arriesgado, pero las californianas The Donnas han demostrado que lo pueden hacer mejor que muchos grupos mediocres masculinos.
Si algo bueno tenía aquella música era la capacidad de aunar la crudeza de las guitarras eléctricas y de las baterías apabullantes, sin prescindir de esa estructura clásica de canción pop de animado regusto optimista y fiestero.
Los castas del metal lo vieron como un sacrilegio al género, los poperos empedernidos lo agarraron como la oportunidad para demostrar que también podían desmelenarse. Y, al fin y al cabo, si te gusta un determinado tipo de sonido, lo disfrutas a la primera escucha y no te puedes quitar de la cabeza sus estribillos, ¿qué tiene de malo?
Estas cuatro amigas, nacidas en la localidad californiana Palo Alto, no han dejado de sorprender desde su debut en 1998 y desde su primer gran éxito, el single "Take It Off". Su estética ha evolucionado de contemporánea, a setentera y, a día de hoy, a ochentera. Y su sonido, sin cambiar ni un ápice de la huella original, también ha ido rotando esos matices.
Empezaron con claras influencias como AC-DC, Ramones y Kiss y, con Bitchin' (2007), han retomado sus otras bandas de influencia, tipo Mötley Crüe, Cinderella, Bon Jovi, Def Leppard, para montarse un disco redondo (más allá del sentido literal, claro). A disfrutarlo sin complejos.
P.D.: Qué horteras y atractivos pueden ser a la vez los diseños de la primera foto. Ese regustillo a Tron y al Hysteria de Def Leppard. Por no hablar del logo "maidenero".
Este es uno de lo pocos casos en los que es grato comprobar que te equivocas. A nadie le gusta confundirse, pero yo no daba un duro por el rock nacional.
Si indagas un poco por la historia del rock duro, comprobarás que los escasos grupos españoles dignos de figurarentre sus páginas han pasado ha mejor vida o se han desinflado hasta su mínima expresión: Barón rojo se arrastra viviendo de las rentas del pasado; vale, Héroes del silencio han vuelto, pero hasta que no se metan al estudio y graben un disco digno, a esto no lo llamo todavía reunión; y en seguida paramos de contar. No había un relevo en el horizonte.
¿Por qué ellos hicieron giras que superaron fronteras y se extendieron por Europa, Sudamérica...? Porque su sonido, aún contando con letras en castellano, era genuino e internacional. No veamos esto como sinónimo de sonido "americano", impuesto, globalizado y demás tonterias. Simplemente, hay sonidos que se perfeccionan de determinadas maneras (géneros) y cuando se alcanza ese punto, cualquier público, sea de donde sea, puede rendirse a sus pies.
Este ha sido el caso de Uzzhuaïa, aunque todavía es un proyecto en proceso de maduración. Una banda de valencianos que se han armado de valor y han conseguido un sonido auténtico y profesional, sin renunciar a ninguna de sus influencias (precisamente los grandes del rock). Y eso, aunque resulte una perogrullada, no nada sencillo en un mercado musical tan cuadrículado como este.
Y esque este grupo lo tiene todo: un vocalista increíble, buen gusto para la composición, músicos de enorme talla, y actitud, sobre todo, actitud. ¿De qué sirve ser correcto haciendo rock si aburres hasta a tu abuela? De bastante poco, la verdad.
Con esto, tampoco les aseguro un futuro de fama y reconocimiento mundial (el mercado discográfico es damasiado variable e impredecible hoy en día), pero sí tienen asegurado estar en el camino. Esperemos que su nuevo álbum, en preparación, les proporcione ese golpe de efecto que ahora necesitan. Lo sabremos alrededor de abril.
Década a década comprobamos que la música más convencional va tomando un ritmo cada vez más encorsetado bajo patrones determinados, y con el cine ocurre igual. Pero ni toda la música, ni todo el cine se rigen bajo las estrictas normas de la industria del consumo rápido.
Desde siempre, han surgido corrientes paralelas que reivindican ver películas y escuchar música sin prisas, deteniéndose en los detalles, recreándose en lo artístico. En la música, este ha sido el deseo perseguido por el rock progresivo: proponer un viaje para los oídos más allá de un esquema de 3:30 minutos y 5 repeticiones de un estribillo, donde sea la música la que marque la ruta que toma la canción.
Hace poco recuperé esa joya del cine actual llamada "Lost in Translation", que casi tenía olvidada desde su proyección en salas. Junto a mi creciente admiración por el género musical que antes mencionaba, me vi empujado a editar un video para ver si casaban las dos formas de expresión. Una vez más, me siento incapacitado para valorar el resultado, al que al final uno coge paquete tras dar tantas vueltas sobre él.
La banda son los ingleses Porcupine Tree. La canción "My Ashes" no es la que mejor representa el espíritu que comentaba, pero para empezar, podría valer. Espero que os guste:
Soy un pobre licenciado en comunicación audiovisual que trata de abrirse paso por la selva de la vida... welcome to the jungle.
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