El marbellí hijo de puta
Leyendo la edición digital de El País, veo que el 'cerebro' de la olla podrida de Marbella tenía entre otras cosas un oso disecado y, por supuesto, como buen señorito andaluz, paleto, inculto y estúpido, era aficionado a la caza mayor, esa cuyo único fin es el de exterminar animales que son más bellos e inteligentes que el propio cazador. Lamentablemente, esa necesidad de destrucción de lo bello no es únicamente patrimonio del nuevo rico andaluz.
Como otros compatriotas, era también socio de una "sociedad" de safaris; gente muy capaz de matar preciosos y escasos animales solamente por divertirse un par de minutos. ¡Qué valentía! Me pregunto cuántos hijos de la gran puta tendrían las agallas de enfrentarse a un oso, un león, o tan siquiera un jabalí con sus débiles manos desnudas; incluso con un cuchillo. La respuesta es ninguno; absolutamente ninguno de estos valientes que disparan a 500 metros o más de sus "presas" tendría los cojones ni sería capaz de acometer semejante lucha y salir victoriosos.
Ya sé que es utópico, pero si por mi fuera, te soltaba en el bosque y te cazaba yo mismo, hijo de puta, y mandaba tu asquerosa cara de imbécil disecada a tu puta familia.
Hago explícito mi desprecio por el colectivo de cobardes conocidos como cazadores. No seríais capaz ni de coger un conejo, cabrones.

manuel dijo
sabias palabras las tuyas
6 Abril 2006 | 11:03 AM