Si ya pasaron más de 28 días y la menstruación no ha llegado, es el momento de pensar en realizarse una prueba de embarazo. Detectar y cuidar el proceso de gestación tempranamente impide el progreso de anomalías y trastornos que ponen en peligro la vida de la madre y del feto.

Para descartar o comprobar la existencia de un embarazo, la mujer puede escoger el método que mejor se adapte a su condición y al tiempo que se presuma pueda tener en gestación, como la prueba de sangre para cuya realización debe acudir al laboratorio o la de orina que puede

realizar en la intimidad de su hogar.

El ginecólogo, obstetra y especialista en reproducción asistida, Luis Burgos, explica que aplicar la prueba de gravidez tempranamente es absolutamente necesario,

tanto si el embarazo ha sido planificado como si no.

Entre las complicaciones que pueden surgir si no se corrobora que se está encinta o no, se encuentran la posibilidad de que ocurra un aborto o la aparición de un embarazo ectópico o fuera del útero, situación que produce hemorragias internas que ponen en peligro la vida de la mujer.
ppmt2007.-