¿Para qué acercarnos a la Arquitectura de la Información (la historia y la explicación del término por Rodrigo Ronda en No sólo Usabilidad Journal, 25 abril 2005 )
Porque nuestro crecimiento, también el documental, debe ser lo más coherente y estructurado posible, aunque viva y crezca en red:
- para facilitar que encuentren la información que ofrecemos (buscadores, agregadores...),
- para presentar algún orden de nuestras preferencias y de nuestro trabajo (orden de artículos, categorías, etiquetas...)
- para ayudar a que nuestras propuestas puedan ser seguidas más fácilmente por los demás (comentarios, trackbacks, sindicación, votaciones...)
- para encauzar el propio discurso, marcando sus cambios y sus evoluciones (explicaciones, recapitulaciones, favoritos, colegas...)
- para introducirnos en redes o comunidades más amplias y participar con más gente en lo que se está construyendo (planetas, comunidades, redes...)
Así es que no es sólo asunto de ingenieros de sistemas, documentalistas y demás. En estos profesionales se trata de una destreza para proyectar, planificar y evaluar nuevos productos interactivos o para la web. O simplemente para actualizar y hacer más útiles y visibles espacios o productos ya existentes.
En nuestro caso, los comunicadores podemos aportar información de tendencias y de públicos, porque no todo el mundo dispone de boyantes presupuestos para hacer estudios de mercado. Unas veces como un usuario más, explicitando, contando nuestra experiencia de comunicación. En otros casos, apuntando nuestra experiencia desde la gestión en industrias informativas. Desde esta experiencia comunicadora quizá no seamos tan sistemáticos, ni tan confiados en las planificaciones o en los procesos. Pero desde nuestra experiencia en la gestión de información y desde nuestra participación en los procesos de comunicación debemos ajustar a la realidad de la comunicación previsiones, planes y arquitecturas para sedes con muchos o con pocos, homogeneos o distintos documentos.
Los documentos son además contenidos con su propia estructura, visibilidad y comunicabilidad...
Algunas de estas cuestiones tienen que ser revisadas y resueltas desde la comunicación o desde especialidades concretas. Al etiquetar entradas o proponer categorías. Las ciencias de la documentación-información deben iniciar un tratamiento, que por referirse a contenidos, además de sociales son contenidos comunicados participados por los lectores y usuarios. La arquitectura, en fin, no puede terminar en proponer fórmulas de organización.
Para los interesados en modelos de arquitecturas de información resultará complementario y técnico el artículo (14 enero 2005, NSUJ) de Yusef Hassan y Ana Núñez (arquitecta de La Coctelera y bloguera)
Para quienes deseen pensar más en la arquitectura de la información en una empresa o grupo de empresas, puede ver los comentarios de Tomás Saorín a las ideas de Lou Rosenfeld sobre arquitectura de información corportativa (blog Úsalo, sept 2005).
Para quienes deseen ver ideas similares desde la experiencia y la participación en asociaciones internacionales de IA Whas is Information Architecture (en inglés) por Iain Baker en Knowledge Management Column, 2 mayo 2005)


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