No puedo desarrollar en la mitad de tiempo toda la introducción a otra de las aportaciones que se espera de los comunicadores en el presente. Quizá dé lugar a una especialidad profesional en un futuro esto del auditor/a de imagen.

Auditoría de información
Unos brochazos de las diferencias, de sus posibilidades y de sus problemas están resumidas en una entrada en Auditoría de información, de imagen y de capital intelectual en (Comunicación e Imagen y en ComuniSfera).

Para completar un glosario inicial me parece oportuno el Glosario sobre auditoría de información en el Documentalista Enredado. La auditoría de información se suele entender como un servicio a una organización concreta (quizá orientado a evaluar su imagen interna o de los stakekolders (publicos directos y conocidos de las organizaciones), la eficiencia de lo conocido con respecto a lo producido o servido, a recomponer una arquitectura de servicios informativos, etc.) Conforme se desarrolla la conectividad y existen más espacios abiertos con los que establecer enlaces, la auditoría de información se desdibuja en la relación con el contexto actual de públicos (la imagen externa no medida en relación a los medios sino en cuanto comunicación con los públicos determinados que durante un periodo entran en contacto con la organización).

Auditoría de comunicación o auditoría de imagen
El origen contable (creo) del término plantea la base cuantitativa y numérica de estos trabajos. En el mundo industrial, han ganado además criterios de humanización y facilidad de manejo en nuestros aparatos, y por extensión, en los servicios que recibimos a través de redes (usabilidad, accesibilidad, etc.) En los términos en que se viene hablando últimamente de auditoría de imagen parece buscarse alguna información complementaria sobre el impacto y la asimilación de lo recibido. Sin embargo, los criterios recepcionistas todavía son pocos o insuficientemente elaborados en las auditorías de imagen al uso. Lo peor es que no escapan, como la auditoría financiera (en el blog León el Africano), de connivencias y componendas con los que al fin y al cabo son sus clientes. Esto desvirtúa el caracter público y transparente que justifica y da sentido a la auditoría.

Auditoría educativa, de conocimiento, etc.
Una auditoría de imagen o de comunicación, concluye mejor en el campo de las relaciones públicas, más que en el de la información. Precisamente para aportar datos de transferencia efectiva de contenidos. Esta auditoría de imagen o de comunicación es aún más importante cuando se plantea la necesidad de evaluar el aprendizaje y el conocimiento en las organizaciones. Sin auditoría comunicativa no parece posible la auditoría educativa (y no me refiero a las estandarizaciones de los modelos de negocio educativo con las ISO 9000, ver en el blog Boulé). Pero igualmente, la auditoría del conocimiento, de su intercambio y difusión también pasan por una evaluación antecedente de la comunicación de la organización con su contexto. Quién desee quitar algo de hierro a lo de "capital intelectual" puede leer los comentarios en Factor Humano, sin olvidar que es el caldo de cultivo de la creatividad y de la innovacón, es decir, que sin aire, sin libertad, suele desaparecer)

Como actividad: se pueden elaborar correcciones a la visualización del contexto temático en que tenemos nuestros blogs. La imagen de nuestras conexiones recuperada por un visualizador se corregirá utilizando conocimientos tácitos de autores y comentadores en el blog para destacar y distinguir, por ejemplo, los lazos de autoridad (cita reverencial) de los lazos de familiaridad entre nuestros enlaces preferidos. Corregimos la composición estrictamente aritmética por gráficos que apuntan el descubrimiento de referencia y la construcción de grupos en la que hemos participado. Sólo un apunte para representar la evolución de nuestras capacidades y conocimientos en estas semanas a través de nuestros "descubrimientos", de conocer mejor a otro/as.