Para revisar la comunicación, como para medir el aprendizaje y el conocimiento compartido, tenemos que conocer y medir ciertas "conectividades previas".

Entendemos y gustamos desde la cultura materna, en la que nacemos. Pero "encima" hay otras.
Una cultura experimentada, reciente, más superficial, es la que aportan las redes sociales. De aquellas que más nos servimos, claro. Las otras es puro hojear y olvidarse.

Las conectividades previas están antes de la comunicación y del aprendizaje en curso Cuanto más alcance y más tiempo llevemos en ellas, supongo que más profundo será su calado. No por la plataforma en sí, sino por los grupos que conformamos y en los que más participamos. Son conectividades previas, en variadas aplicaciones, que no solemos tener integrados en el perfil o en el "acerca de" de cada uno/a. No sólo nos marca por el nivel del destreza como usuario.

Nos define sobre todo por lo que hacemos y decimos en esas redes. Se trata de una socialización de tercer nivel o sector. Más allá de los medios tradicionales de comunicación. Pero también es socialización terciaria porque reforma la rutinas profesionales o de la segunda socialización. ¿Con la inmersión en redes nos saltamos la socialización secundaria directamente a la terciaria?