Cerezos 2008
Ya estamos en primavera y con ella, como no, los cerezos. Un clásico de la primavera de Japón. Y metida como estoy en el mundo nipón, disfrutando de sus costumbres y tradiciones, no podía tampoco este año dejar de verlos, visitarlos y hacer hanami (literalmente significa "mirar las flores" pero se aplica al acto de hacer una especie de picnic debajo de los cerezos florecidos). No penséis que esto de ir a ver los cerezos es algo baladí que hacen sólo unas pocas personas. Muy al contrario, la visita a los cerezos se convierte en tema habitual de las conversaciones; y las tiendas, empresas y muchas calles se decoran con motivos florales de cerezo (sakura en japonés). En los lugares más destacados o famosos (como al que fui yo y del que hablará a continuación) hay verdaderas aglomeraciones de personas, que nada tienen que envidiar a la hora punta de los trenes en las estaciones más concurridas. Hay inmensas colas de personas que pueden llegar a esperar horas sólo para ver las flores y fotografiarse con ellas. Para hacer el hanami, mucha gente madruga y reserva sitio en los parques desde las 4, 5 o de la madrugada: cotizados sitios.
El año pasado visité los cerezos con mis padres. Si queréis podéis revisar las imágenes del año pasado en los siguientes posts: Recorriendo Tokyo y sus alrededores con mis padres. Primera parte, Recorriendo Tokyo y sus alrededores con mis padres. Segunda parte, Recorriendo Tokyo y sus alrededores con mis padres. Tercera parte y Recorriendo Tokyo y sus alrededores con mis padres. Cuarta parte
Este año he ido a un parque llamado Kita no Maru Koen que es realmente increíble y, además, el día que fuimos (fui con Fran, otro español que vive por aquí y cuyo blog podéis visitar) los cerezos estaban florecidos al 100%, es decir, perfecto. Por si alguna vez queréis visitar este parque la estación más cercana es la de Kudanshita (líneas Hanzomon, Toei y Tozai), salida 2.
Toda la parte externa de este parque está rodeado de un foso de agua porque formaba parte de la zona del palacio imperial. Por eso, pudimos hacer bonitas fotos de los cerezos sobre el agua:


Las laderas a ambos lados de ese canal, estaban cubiertas de pequeñas flores moradas que combinaban muy bien con el verde del césped y el rosa del sakura:

Y con más detalle aquí:

La entrada al parque propiamente dicho se hace a través de un ancho puente que estaba lleno de gente como vais a poder ver en la siguiente foto, aunque no tanta como otros días pues era un martes (día laborable) a eso de las 16:30 de la tarde. Ese paseo era realmente espectacular porque las hojas de cerezos cruzaban de un lado a otro y formaban una especie de toldo rosa:


Tras pasar la puerta de entrada al parque (que es una parte de la muralla del palacio) se podía ver al otro lado una bella imagen rosa formada por todos los pétalos de las flores del cerezo:

Dentro del parque, algunas personas hacían fotos de las flores (con un móvil, por ejemplo):

Otros simplemente contemplan muy de cerca las hojas (verdadero espíritu del hanami):

Y algunos grupos celebran el hanami comiendo y bebiendo debajo de los árboles:

Y claro, yo también hice una fotico de un detalle de las flores:

Otras imágenes del parque:


Desde esta zona del lago que veis en las fotos superiores, nos fuimos a la parte alta del parque, también rodeada por otra zona de ese foso-canal. Y por este camino, paseamos y sacamos más fotos:

Desde esta zona había increíbles vistas del sakura sobre el agua. La verdad es que disfruté muchísimo y estaba casi en éxtasis con tanta profusión de cerezos y colores. Era precioso y la verdad es que la cámara no hace justicia a toda la belleza que vimos:


En algunas zonas, la frondosidad de los cerezos era tal que apenas se adivinaba el agua entres los escasos huequitos que dejaban las hojas:

Al otro lado del canal (y, por tanto, al otro lado de este parque) hay una pequeña calle peatonal llamada Chidorigafuchi, realmente famosísima para ver los cerezos (adonde iríamos después) y por eso está siempre llenísima. Esta parte es especialmente famosa por yozakura que podríamos traducir por algo así como 'cerezos nocturnos'. Es decir, las flores y hojas de cerezo por la noche iluminadas por focos o farolillos. Pues bien, desde esta parte ya se podía divisar el área de Chidorigafuchi:

Cuando salimos del parque para ir caminando hacia la zona de Chidorigafuchi, nos topamos con otra variedad de cerezo, el conocido como 'cerezo llorón':

Esta zona es un agradable paseo con bancos junto a ese ancho canal y todo completamente cubierto de cerezos. Pero también llenísimo de gente, tanta que algunos guardias de seguridad controlaban un poco el transito de personas y habían estipulado dos sentidos de la marcha para evitar problemas. Desde esta parte, fotografié el otro lado, de donde veníamos:

Desde esta parte parece que se podía alquilar una barquita. Imagino que tenía que ser precioso remar por ese canal contemplando el sakura:

Si en la otra parte había cerezos, lo de esta ya era increíble y hasta hacía creíbles los manidos suspiros y palabras de admiración típicos de los japoneses:


Detalle de la copa de algunos cerezos:

Normalmente, cerca de los sitios de contemplar cerezos hay algunos puestos de comida típica japonesa como takoyaki (bolas de pulpo rebozadas), yakisoba (fideos fritos), etc. Aquí, en lo que es el paseo propiamente dicho, no había ningún puesto porque ya digo que era una zona relativamente estrecha pero al lado, en la parte de la calle (lo que sería la zona de la calzada) habían instalado un puesto pero, curiosamente, no de comida japonesa sino de curry indio, que me encanta. Es algo que he descubierto en Tokyo y la verdad es que está riquísimo, especialmente el suave que no pica pero tiene un saborcillo muy rica. Así que me pedí una ración y me puse moradita al tiempo que aproveché para entrar en calor con la comida porque, aunque ese día hacía buen tiempo, la verdad es que a medida que el sol se ocultaba, el frío iba calándose en los huesos.
Y, por tanto, empezaba a anochecer y al tiempo más y más personas acudían a Chidorigafuchi para ver el yozakura del que os he hablado más arriba. Comenzaba a acumularse una verdadera marabunta de gente pero la verdad es que era comprensible, ya que si los cerezos son bonitos, vistos por la noche e iluminados por focos son aún más bellos:


Cerezos de noche con vistas de Tokyo nocturno:

Y, por último, una foto propia también de noche, con el yozakura de fondo:

Cuando nos fuimos de allí, a eso de las 19:30, había una cola de más de 200 personas haciendo una ordenada fila, sólo para pasar por este paseo y disfrutar del yozakura. Algo realmente increíble e impresionante.
Y con esto, cierro el post sobre los cerezos esperando no haberos causado un empacho cerecil. Aunque pueda pareceros que he puesto muchas fotos, saqué muchísimas más y me ha sido realmente difícil seleccionar sólo éstas porque todo era bellísimo. Así que si queréis ver la serie completa pinchad en este álbum.
La verdad es que aunque alguna vez os he comentado que el momiji (hojas rojas del otoño) me gustan más que el sakura, el de este año ha sido tan bonito que cada vez es más difícil elegir.
Muchas gracias a tod@s por vuestras visitas, lecturas y comentarios.
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Madeleine De Cubas dijo
Irukina querida: Lo primero decirte que eres un verdadero encanto de persona. Sigo tu blog de cerca, aunque hace tiempos no me pasaba por aquí, y recuerdo que el año pasado me "guardé" algunas de las fotos de los cerezos en flor que nos "obsequiaste", cuando tus padres te visitaron, porque me parecieron preciosas. Eres muy generosa al compartir trocitos de tu experiencia en Japón con todos nosotros. Comprendo que te halles "perdida" entre tanta belleza. Lo que definitivamente NO creo es que te halles perdida en la vida, como dices en tu perfil. En la mirada y en la sonrisa se te nota que tienes "angel", y además de sensibilidad, inteligencia. Imposible perderse con semejantes atributos. Te felicito de corazón. Madeleine (Señora Nostalgia).
11 Abril 2008 | 05:45 PM