Desearía hablar con Dios. Verlo. Reclamarle. Que me abrace...
Perdirle que lo hunda, que lo castigue. Que se quede sólo como los perros...
Que me diga por qué me dejó seguir y seguir. ¿Por qué hasta ahora? Por qué lo permitió!? Porqué permitió este engaño que me está destrozando...
Por qué lo hizo? Por qué me mintió tanto tiempo? Por qué? Tanto así merezco? Quiero desaparecer.
Quisiera salir y correr hasta perderme, quisiera no sentir esto. Quisiera morir.
