Cinemark es el hijo del Diablo.

Con la resaca de una elección peruana sadomasoquista,por demás dolorosa, me olvido por un momento de la putrefacción mundial y atómica, mediante el fútbol de Alemania y sus posibles predicciones.Así camino por la calle ahora, borracho de Drogbas, Ronaldhinos y Messi (Freaks News: La República Checa se la lleva). Fue Martes, el 666,viendo una especie de película marketera diabólica pro-light.Para empezar, el niño protagonista de la película “The Omen” (La Profecía), más parecía al clon humano de Chucky que el bello hijo de Satanás.Y eso, que otras veces, cuando hacía esa especie de sonrisa maquiavélica, era como un niño viejo al ver una tía con hinchadas teteras.Ya pues. En realidad también me hacía recordar las portadas de los comics MAD.Lugar?Cinemark del flamante Lima Plaza Sur, especie de Jockey Plaza, sin U de Lima ni hipódromo.Pero sí Ripley y videojuegos.
Este cine es deplorable. Para empezar, hacia sus salas uno tiene que transitar como una rata por un pasadizo que más pertenece a la casa de terror que a un sala de visionado.El olor, ya dentro, ente butacas y alfombras al por mayor,es tóxicamente un espanto.Si no vomité, es por mi chalina y pop corn que hicieron órbitas en mi ñata nariz.
Lejos de renegar por el mal guión y la pésima actuación, soñaba con el Mundial De Fútbol.Y no puedo creerlo que falten pocos días.Aún con esta cruz del desempleo, uno puede sobrevivir. Aún cuando te quieran matar todas las señales de la ciudad.Aún cuando sientas que desapeces en vida, como si fueras alma en pena por ausencias de “momentos reales”.Una comida oriental dejada por líos de pareja.Una chica linda que atiende en café.La desolación de las amistades olvidadas.El orgullo de ser peruano en esta tierra del sol.(Fuck You).

labeba dijo
Yo no se porque la diferencia que existe entre salas de cine de un distrito a otro, siendo de la misma empresa todavia.
Y luego en mi blog me recriminan, porque recomiendo algunos lugares.
12 Junio 2006 | 10:00 PM