Aún más Vodka. Absolut Vodka.
Por una petición, voy a poner más imágenes de los anuncios de imagen fija de Absolut Vodka. Nunca pensé que un producto diera tanto de sí gg. un saludo.



11 Mayo 2006
Por una petición, voy a poner más imágenes de los anuncios de imagen fija de Absolut Vodka. Nunca pensé que un producto diera tanto de sí gg. un saludo.



Están bien todos, son muy originales. El de la lampara mola
Hola Chica Hermida!qtal?Viendo que estudias y te fascina la Publicidad, me gustaría saber si sabes de algún site donde pudiera encontrar información sobre Absolut Pure Vodka..tengo que hacer un estudio sobre alguno de sus anuncios(me da que voy a cogerte prestada la de Absolut Athens,fascinante) y llevo casi una hora buscando y buscando por la red(cuando harán un buscador lo suficientemente preciso?). Yo tb estudio publicidad, pero no sé yo si m gustaría trabajar en la mano derecha del sistema..en fin,eso son otras cosas,si sabes de alguna buena pagina donde poder encontrar información hazmelo saber vale?muchas gracias!ya m pasaré algun dia a ver tu blog detenidamente, que ahora ando de los nervios!Cuidate,agur!
A propósito de la reciente y controvertida campaña del vodka que emplea un antiguo mapa de México, les invito a leer mi cuento:
A LA CONQUISTA DEL TERRITORIO VENDIDO
A decir por sus hábitos, sus ropas y sus gustos, hay hombres en esta tierra (al menos en este territorio para unos con figura de cuerno retorcido) que viven en la abundancia, sin embargo otros padecen inseguridad, dolor, miseria.
Estos últimos se ven impresionados por el avance tecnológico del país vecino, por su libertinaje y lujo y, sobre todo, por el imán del papel verde que sin modificar su tamaño crece continuamente con respecto al insignificante peso del peso.
Esta es la historia de un hombre de cuarenta años, uno más que se atrevió a cruzar la frontera norte. Y el atrevimiento no fue tanto porque padeciera las inclemencias del desierto, la amenaza del río, el peligro de ser cazado como un pato por los minuteman, o apresado por los policías, no que va, si él pasó tranquilito por las aduanas aeroportuarias como todo un ejecutivo, el atrevimiento radicó en la locura de su objetivo.
Su viaje pues, lo tomó como una aventura, pero no para ir por las promesas de Las Vegas y retornar con los bolsillos cargados de valiosas monedas. Antonio, nuestro hombre, buen mozo, robusto, ingeniero, se fue a una aventura realmente conmovedora igual que alucinante: reconquistar el territorio que un día Santa Ana vendiera por lo que risiblemente hoy serían simples centavos.
Para esto Antonio nada dijo a nadie. Bueno, inventó un par de historias acerca de una oferta de trabajo o de tener los suficientes ahorros como para darse un tour por las diferentes citys del norte. Pero a nadie, ni de broma, le dijo que su verdadera intención era aumentar el tamaño del territorio nacional.
La idea le surgió en una de esas veladas entre profesionistas de su área, cuando un grupito con copa en mano se puso a opinar con ambiciones políticas de la situación económica del país, que el desempleo, que la inflación, que la sucesión presidencial, en fin, hasta que alguien le echó la culpa de todos los males al poderoso vecino del norte y entonces no faltó quien recordara las continuas intervenciones que dicho vecino ha tenido en nuestro territorio, a tal grado de habernos quitado parte de él. La discusión, como todas las precedidas por el alcohol, se dividió, y algunos recriminaron la posición del vecino poderoso, otros criticaron la flaqueza del gobierno que vendió parte del suelo patrio y algunos que, incluso, opinaron que esa había sido una medida ejemplar que ante la actual deuda debía ser nuevamente tomada y que mejor sería ir aprendiendo el inglés para no sufrir como los latinoamericanos que viven en el sur de los Iunaited Estéis.
Fue este último comentario el que retumbó en la cabeza de Antonio, con su copa también pero sólo para confundir a los colegas, más cola que brandy para mantenerse fuera de los posteriores pesares de la cruda. En esos instantes pensó en la defensa del territorio propio, en los símbolos patrios, en los héroes masacrados, en los hombres frágiles, cobardes y corruptos y pensó también en los miles de mexicanos desterrados, los más por falta de expectativas y dineros, y también en los demás latinoamericanos que han hecho de la nación más poderosa del mundo, una de las más interraciales, donde blancos, negros, orientales y ahora latinos se disputan la supremacía.
¿Minoría la latinoamericana?, se preguntó, ¡vamos a ver!, amenazó y desde ese momento, lleno de rabia y seguridad en sí mismo, se dispuso a concretar su plan, sin sentirse héroe “porque la época ya no está para eso”. Así tomo Antonio la firme decisión de reconquistar el territorio vendido.
La misma noche de la fiesta, ya en su casa, se desveló fraguando una y mil veces esa idea nacida de pronto pero llena de justicia. Tan pronto como amaneció, y tras de delegar funciones en su bufete, se contactó con estudiosos de la política, se metió horas y horas en la hemeroteca para consultar declaraciones de líderes chicanos, leyó libros históricos, se involucró en las estrategias militares desde Santa Ana hasta Villa, adquirió mapas y guías para compenetrarse en la geografía del lugar y tras de varias semanas, compró su boleto, hizo una pequeña maleta y voló.
Su destino elegido fue Los Ángeles. El aspecto de Toño era realmente sintomático de algo, aunque nadie adivinara de qué, no podía pasar inadvertido ante los ojos de los demás, llevaba una vestimenta totalmente folclórica, pretendidamente mexicana pero sinceramente ridícula. Su atuendo era una mezcla de jarocho, tapatío y quién sabe qué más. Paliacate al cuello, guayabera, chamarra de gamuza y sombrero de charro que terminó por cambiar por uno de norteño.
El tipo era realmente agradable, su fisonomía no despertó la más mínima sospecha entre los aduaneros de ambos países, las sobrecargos de la línea aérea se divirtieron atendiéndolo y a no ser por su enorme conciencia política (nacida de la noche a la mañana pero al fin y al cabo conciencia) podría haberse dejado mimar y dar un giro a sus inolvidables vacaciones.
Por supuesto que Antonio era tranquilo, en su cabeza no tenía la mínima intención de preparar una guerrilla, acaso una pacifilla. Tampoco tenía ambiciones políticas, ni quería ser un nuevo líder, todo pretendía hacerlo como en un hábil juego de ajedrez.
Cerró los ojos durante el vuelo y durmió. Y el viaje se convirtió en una estancia permanente. Primero se acomodó plácidamente en un hotel y como ermitaño comenzó a tejer su estrategia. Sacó su as bajo la manga, es decir sus recursos bien resguardados y sus proyectos de inversión, además por supuesto de sus conocimientos informáticos...
Continuar con el cuento completo en:
http://cuentosteohm.blogspot.com/
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Jorge dijo
Me encantan los anuncios de absolut vodka. Son muy orginales y variados. Te felicito por poner algunos porque la verdad muchos de ellos no los había visto antes. M gusta muxo el de Atenas.
13 Mayo 2006 | 01:13 PM