BOTELLÓN, ¿SI O NO?
La Ley Antibotellón y todas las respectivas prohibiciones sobre dicho fenómeno son demasiado exageradas y deberían ser revisadas.
En primer lugar, el botellón sale más económico ya que es evidente el alto coste de las copas que se sirven en bares, pubs o discotecas. Sobre todo, en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona donde una sola copa cuesta alrededor de 15 euros y es allí, justamente, donde se ha implantado con mayor rigor la Ley Antibotellón. Además, la mayor parte de la gente joven que sale son estudiantes que no disponen de una economía suficiente y no se pueden permitir ese lujo.
En segundo lugar, el alcohol que te sirven en los locales suele ser de mala calidad y de peor sabor que una botella comprada en cualquier establecimiento donde se permita su venta.
En tercer lugar, el botellón proporciona un espacio al aire libre que sirve cómo centro de reunión para el principio de la noche para hablar tranquilamente, sin agobios y sin humo.