Solterita a pedido
Llegó la tía Mariela, flaca sin gracia, que adornada con su eterna sonrisita hipócrita y el veneno en los labios llega para amargarnos la existencia.
No acababa de ensuciarme, digo saludarme...cuando soltó la pregunta, "Mamita, cuando te casas?...recuerda, que ya está pasando el tiempo". Se imaginan?
Osea...what?, por qué pensar que el mundo se acaba al no tener el maridito tramposo, el bebe llorón, las inacabables cuentas, y el arito en el dedo?
Oh, my God!! en esta época de happy hours, sexo entre amigos y no tan amigos, citas cibernéticas, y "compañeritos" que vibran para alegrarnos la hora del baño...
Grito a los cuatro vientos, que el matrimonio es una opción viable, pero eso, una opción. Darlings, no negaré que la ilusión del trajecito blanco hecho a la medida, llevada al altar del brazo de daddy, la ceremonia en la parroquia del hotel El Pueblo, la recepción a cargo de una planeadora de bodas estilo Jlo y el juramento de amor bajo los estragos del champagne francés es un sueño que toda niña ansía en su corazón al jugar con sus barbies.
Pero la realidad golpea una y otra vez a esta infante, y descubre que los hombres piensan en las ingenuas como tontas...aquellas que las sacan al cine los martes 2*1, las que se acostumbraron al osito y rositas de dudosa procedencia, las que convencen con vino para entrar a un hostal de 50 soles cada dos semanas y las que son capaces de esperar 10 años por el bendito anillo, y por otro lado, las no tan ingenuas que tratan como putas(sorry la crudeza)...esas que llaman a cualquier hora pero que siempren están dispuestas, las que ven al hilo dental como su mejor aliado, las que nunca conocen a la mamá, y pueden recibir la propuesta, si el embarazo es un arma. Al fín, si uno de esta raza te escoge como su esposa ...¿qué sucede al cabo de un tiempo?...la ilusión, el amor profesado en la noche de bodas, termina en la rutina y la costumbre de un rostro conocido en la otra almohada.
No soy negativa, no estoy amargada, sólo menciono algunas confesiones que he escuchado en mi vida. Tal vez, hay gente que escape a la regla, pero la fantasía del príncipe azul no es algo que me quite el sueño.
Por ahora, disfruto los jueves de margaritas, fines de semana en paraisos con adanes ocasionales, llegadas de amanecidas y el control de las situaciones. pero esa soy yo, la beba...y tú que opinas?

jose dijo
tus comentarios solo dice:
1) nadie que valga la pena se ha interesado realmente en ti.
2) dices que no te importa, pero en el fondo sabes que el vestidito-blanco y las-arrugas-en-la-cara no van juntos (se te pasa la misa de una...)
3) juegas a la ruleta rusa en la cama para ocultar tu esperanza de tener hijos con quien compartir.
11 Abril 2006 | 05:31 PM