No van a cambiar
"I hate you", No dejaba de repetirle a Fernandito, cuando por décima vez cruzamos San Borja Sur, y esto, porque al nene, pedir ayuda con alguna dirección es igual que castrarlo.
Los malos hábitos de aquellos, que tanto nos irritan, son innumerables. Pero la beba quiso advertirles sobre algunos que son indispensables en el cerebrito de los hijitos de Adán.
Imagina la escena...Ella acariciando su cabello, llenando de besitos la nariz helada de su amado y con voz infantil pregunta: Mi osito, mi bebito, quien te quelle?, y la respuesta obvia del príncipe encantado es...tu tu, me dejas ver el partido?...Dios!! La expresividad no es un pecado, nos gusta sentirnos mimadas, es tan difícil de entender?
El aseo y el orden nunca serán el fuerte de los chicos, pero... mantener vasos con líquidos irreconocibles en la compu, misteriosos objetos gelatinosos debajo de la cama, terminando con diez polos, tres camisas y cuatro jeans en la silla del cuarto...too much!
El licor es el vicio mejor visto en la sociedad, y claro, ¿a quien no le gusta beber en reuniones, juergas o el viernes en el happy hour?...pero el disfrutar la cerveza es muy diferente a la seudo competencia, que enfrentan cada vez que tienen un chopp en la mano. Niños! el balbucear, semblante desagradable, arrastrar el paso, nauseas compulsivas y digamos, las "limitaciones" sexuales...es su premio mayor!!!
Ningún exceso es bueno, no pretendo que los hombres se arranquen los ojos al ver a las concursantes de Miss Universo en bikini o miren al suelo al tropezar con una chica agraciada en el cine...pero, la palabra respeto, les dice algo?
Una cosa es ver, mirar, si quieren, observar...pero idiotizarse por cualquier falda que se cruce en el camino. No lo soportamos!
Darlings, comparto estas ideas no para asustarlas, ya que nadie es perfecto, sino para que acepten que hay manías imposibles de arrancar pero fáciles de manejar.

Karina Sandoval dijo
ya pues beba, tomate mas tiempo para escribir, estas escribiendo rocas.
18 Mayo 2006 | 09:20 PM