El Centro del Universo
Desde que era muy pequeña, me sentí adorada por todos. Era normal que tuviera lo que quisiera, otro resultado, era imposible, para la beba. Recuerdo, que daba a pie, que me sintiera con todo el derecho de tener el cariño total de mi padre, en muchas ocasiones, resintiendo que éste, podría tener alguna muestra de afecto con mi progenitora. Cuando a veces, ella ganaba la batalla, no tenía mejor idea, que ir a la habitación de ambos y tiraba las sábanas, colchas, almohadas, lámparas, cuadros y todo lo que encontraba a mi paso.
Los años pasan y te enseñan. ¿Es cierto?....ok, ya no me compraban las barbies cada semana, incluyendo el auto, el club, el depa, los mejores trajes - accesorios,y su pareja incluída obvio, peerooo, los caprichitos se mantenían, ya no era lo mejor para la muñequita sino para mí. Me convertí en doll, tenía todo lo que el dinero y las tarjetas de crédito podrían comprar. Hasta mi propio Ken si era necesario.
Mi vida era go shopping, amigos, fiestas, juergas mejor dicho, viajes, probé de todo, con la consigna, de que es bueno llegar a los 30, teniendo la ventaja que en mis alegres años, había experimentado lo que debía experimentar, sin arrepentimientos, ni prejuicios, ni consciencia.
No voy a darme golpes de pecho, diciendo que tener todo lo que se te antoje es algo vacío, superficial, porque Diosss...es alucinante!!!
No me estoy vanagloriando de lo que puedo y tengo. Estoy aqui, hablando de ello, quiero decir, que es muy bueno, sentirse dueña del mundo, pero aún es mejor, que alguien te ponga el freno y te diga que no, que es mejor ganarte ese derecho. Hace poco mencioné que tenía una relación, que podría verse perjudicada por una llamada que podría hacer (pues amigos, no, no la hice), sigo con esa persona, un hombre en todo el sentido de la palabra.
Un hombre que me hace extrañarlo pero que me consciente, un hombre que se preocupa si almorcé y disfruta mi compañía mientras devora una salchipapas en el Tip Top, un hombre que me mira a los ojos mientras me demuestra su cariño, un hombre que tiene la paciencia de un santo (les juro, no soy nada fácil), un hombre que me toma la mano en la calle sin pedírselo, un hombre que no teme demostrar sus emociones y es fuerte para encararlas, un hombre que me llama nenita, pero que me trata como una mujer, un hombre que me enseña y no me da por mi lado, un hombre maravilloso, llamado Gonzalo,que me hace entender que no soy el centro del universo, pero que me emociona, ser parte del suyo.

patriota dijo
y ya te olvidaste de los amigos????????????????????
12 Septiembre 2007 | 12:55 AM