Ahí vienen los novios...
Cómo les dije hace ya, muchos días, he estado un tanto delicada de salud, por tal, no he podido escribir, pero ya me siento fuerte, no digo completamente recuperada pero en vías de...
Uno de los motivos que me motivó a escribir, es el próximo matrimonio de uno de mis queridos amigos de infancia, él a contario de los que muchos esperan, se encuentra muy metido y entusiasmado con todos los detalles. Ya está todo listo, falta el "sí" en el altar, y todo será consumado.
La mayoría ya tiene el chacha listo, la cita con la peluquería y bueno, la cita apropiada para llevar del brazo, pero lo que realmente me ha movido el piso, por llamarlo de alguna manera, es el pensar nuevamente en mi propia boda. No pueden negarlo, cuando se acerca un matri, todas volamos a nuestros sueños infantiles de esta fecha.
El vestido, la recepción, el vestido, los invitados, el vestido, la orquesta, tantas cosas, ya dije el vestido??? Sé que muchas veces me he mostrado hasta cínica con respecto a este asunto, tal vez motivada, con lo lejano que lo sentía.
Hace unos años, un ramo cayó en mis manos, pero una atrevida trató de quitarmelo, cosa que no permití (no llegamos a los golpes, obviooo, el glamour por favor). Pero sentí que se rompía la tradición del momento, y como lo presentirán, no hubo fecha especial para mí.
Perooo, ¿que ocurrió hace como año y medio?
Pues agarré otro, y esta vez, cayó directamente a mis manos, una historia realmente divertida, ya que en esa ocasión, mi primer amor era el novio, y como entenderán no era (ni soy) santa de devoción de su ahora esposa, pero enredos de ella, que a mí, me resbalan. Pues ese día, tras amargos momentos (no soy de piedra tampoco, verlo en el altar, no fue mi escena favorita). Me emocioné de tener esas flores, y me imaginé ser la siguiente o al menos que se haría realidad en algún momento.
Después de leer esto, pueden creer, y mi mismo nene, también, que ya estoy pensando en "amarrarlo" (horrible apelativo que usan algunos machistas). Pero no, obvio, no me digusta la idea, y muchas veces me he sorprendido que mi sueño infantil ya tiene todos los rostros, sobretodo el que estaría a mi lado frente al padre.
Es hermoso soñar, y pensar...¿Por qué yo no?
Tomen este post, como quieran, yo sólo puedo decir, que estoy con el hombre indicado, con el que compartiría mi vida sin dudarlo, y bueno debo responder una pregunta que me hizo hoy:
¿Qué te gusta de mí?
Mi respuesta: Pues, todo
