Hice el salto del ángel, y entre los rápidos y las cataratas, llegue a un arroyo….



En el arroyo navegaba tranquilamente, saludando a los renacuajos, libélulas y esquivando los juncos…



Hasta que llegue a un rió, donde los salmones subían en dirección contraria para desovar…



Cuando llegue al mar, note que había perdido peso, y la corriente me deposito en las aguas de la piscina de un hotel…



La gente al verme flotando, salio del agua gritando histérica, chapoteando…



Llego un tío con una malla atada a un palo y me saco del agua…para depositarme en una bolsa de plástico…



Entonces comprendí porque mi vida era una mierda…



J.J.N.