Alejandro dice que las hormigas saben a limón, le creemos al verle abrir tallos reconocidos de antemano, y con suerte, jactarse de tragarse un hormiguero. Entre sus dientes, en la lengua, se diluyen las hormigas como hostias… el gusto a limón se lo proporcionará la clorofila, pero ¿qué hacen las hormigas en los tallos? ¿Se alimentan también? ¿O se esconden de depredadores no tan agudos como mi guía? ¿Será este su truco para turistas? El guía saborea hormigas, salteadas en sus manos de monte -que proclaman toda pulcritud como afectada y afirma “pronto pararas de limpiarte las manos, es irremediable”.
Esta es la selva, el principio de Amazonía, estamos aproximadamente a 700 metros sobre el nivel del mar, pero descubriremos pronto que la selva es inmensa, más allá de vista y tacto, palabras pomposas y guías.
Lidia Elena
servido por Lidia Elena
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