La figura femenina en los cuentos y en el cine
Abundan los estudios en los que se comenta y, en muchos casos, se critica la representación de la mujer, tanto en el cine como en la literatura. Según explica la Prof. Beatriz Domínguez en uno de sus estudios, los cuentos de hadas "ayudan a mantener un estereotipo femenino tradicional, centrado en la mujer como esposa y madre y sin ninguna participación en la vida social activa, referido a un punto de vista profesional".
En los cuentos encontramos personajes protagonistas tanto masculinos como femeninos, pero el tratamiento que reciben no siempre es el mismo. Muchas veces, la representación de la mujer pierde objetividad y se reduce a unos esquemas prefijados que, en ocasiones, carecen de objetividad y la sitúan en ámbitos exclusivamente domésticos. Sí que es cierto que se observa una evolución desde las descripciones de los personajes femeninos en los cuentos hasta su posterior representación en la gran pantalla.
Por supuesto que los cuentos cuentos son, pero el imaginario de una sociedad se va creando a partir de todo aquello que adquiere relevancia en los medios de comunicación. Ya se comentó en este blog que Harry Potter se ha convertido en toda una revolución, pero no sólo él; también el resto de las figuras literarias y cinematográficas pueden llegar a influir en la sociedad (y sobre todo en los niños) hasta convertirse en modelos.

Modelos que por otra parte no siempre presentan problemas y necesidades reales (y más en lo referente a la figura femenina) y que transmiten estereotipos con un comportamiento basado en la pasividad.
¿Hasta qué punto esto es un problema? ¿Es tanta la influencia? Puede haber muchas opiniones sobre esto, pero yo veo una cosa clara: todo lo que vemos y oímos deja huella en nosotros. ¿Por qué en los niños no va a ser así?


vividor del cuento dijo
¿Acaso trabajaba el lobo feroz? ¿trabajaba el patito feo? ¿trabajaban los 3 cerditos? ¿trabajaba el soldadito de plomo? ¿trabajaba pulgarcito? ¿trabajaba Pinocho?
¿Acaso importa? ¿Por qué nos dejamos llevar por esa mentalidad anglosajona de "lo importante es el trabajo, trabajo, trabajo, nada más que el trabajo es lo que te hace persona"? Ya no se salvan ni los cuentos de tanto estrés (con razón hay tantos niños y niñas estresados).
8 Noviembre 2006 | 08:16