Sobre un recipiente plástico yace el capullo que me diste. Todavía prevalece sonrosado y como el alma hacia ti, se resiste al deceso, aunque no florece.
¿Dónde está la entraña tórrida de ayer?
Sobre un recipiente plástico yace el capullo que me diste. Firme y susbsidiado por agua falsa. No envejece, y como nosotros... tampoco germina.