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<title>Luis García Montero</title>
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<description>los días que son días porque alguien me ama
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<language>es-es</language>
<dc:subject>Cultura</dc:subject>

<category domain="http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero">opinión</category>
<category domain="http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero">poesía</category>
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	<title>Luis García Montero</title>
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<title>Importante: No soy Luis García Montero</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2008/03/11/importante-soy-luis-garcia-montero</link>
<pubDate>2008-03-11T22:35:24+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>A raíz de los e-mails que con frecuencia suelo recibir a través de este blog intentando contactar con Luis García Montero, quiero decir que este blog no está gestionado por Luis García Montero y que por lo tanto no es él quien se encuentra detrás de esta web.</p>
<p>Así que es inútil intentar contactar con Luis García Montero a través del formulario de contacto de este blog.</p>
<p>Quien desee ponerse en contacto con Luis García Montero puede solicitar los datos de contacto que necesite a través de la dirección del Departamento de Literatura Española de la Universidad de Granada, donde realiza su labor docente.</p>
<p>Ésta es la dirección a la que deben dirigirse (el 34 deberá marcarse seguido del 00 sólo en el caso de llamadas internacionales):</p>
<p>DEPARTAMENTO DE LITERATURA ESPAÑOLA</p>
<p>FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. EDIFICIO A<br />
CAMPUS DE CARTUJA<br />
18071 GRANADA (ESPAÑA)</p>
<p>TELÉFONO:  34 - 958 - 240905<br />
TELEFAX:    34 - 958 – 240906</p>
<p>ADMINISTRATIVA: Dª TERESA OLALLA JIMÉNEZ : olalla88@ugr.es</p>
<p>Por otra parte, hace tiempo que este blog dejó de estar activo. Artículos de opinión, poemas y otras informaciones acerca de Luis García Montero se siguen publicando a través del blog HoraSur (http://www.horasur.tk), para ello, en el apartado de "enlaces", pinchen en "Luis García Montero".
</p>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2008/03/11/importante-soy-luis-garcia-montero#comentarios
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<title>Cierre y traslado</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/04/28/cierre-y-traslado</link>
<pubDate>2007-04-28T09:07:48+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Este blog se cierra y pasa a integrarse en <A id=link_0 title=http://www.lacoctelera.com/elimaginariodebasi href="http://www.lacoctelera.com/elimaginariodebasi">El imaginario de Basi</A>.</p>
]]></content:encoded>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/04/28/cierre-y-traslado#comentarios
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<title>Dos Españas</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/14/dos-espanas</link>
<pubDate>2007-03-14T09:01:27+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Parece irremediable que la vida política corra sin freno hacia un enfrentamiento acalorado y profundo, como un tajo mezquino, entre la derecha y la izquierda. La sombra de las dos Españas vuelve a filtrarse en las plazas públicas, los cafés y los domicilios. La verdad es que resulta milagrosa esta desgarradura, una superstición, porque cada vez parece más difícil en la realidad distinguir a la derecha y la izquierda. La derecha se siente muy incómoda, muy indignada, ofendida hasta extremos de camisa azul, en un país gobernado por la izquierda, pero en el que los empresarios ganan más dinero que nunca, no hay desestabilización social grave y la iglesia católica vive subvencionada, conservando intactos todos los privilegios concedidos por la dictadura franquista. La izquierda sensata no gusta a la derecha, aunque la derecha cometa ahora todas las insensateces tradicionales de la izquierda y se haya hecho partidaria en la práctica de la desacralización del país, del divorcio, del aborto, de la dignidad de la mujer y del derecho al voto. Cuando todo está más confundido, la brecha se abre y las diferencias se apoderan de la escena política. Quizá este proceso sólo sea posible en una escena política desconectada de la realidad, convertida en un simulacro en el que la representación poco a poco ha sido desplazada por las batallas virtuales. Existen dos España pero al margen o más allá de España, de la España que trabaja o sufre el paro, se casa o se divorcia, estudia o celebra el botellón, se compra una casa o se va de su casa para viajar por el mundo cuando el calendario ofrece un puente de plata. En cualquier caso, no conviene tomarse la crispación en broma, porque las realidades virtuales influyen en la piel con sus borraduras, y suponen la cancelación de la política real, en un camino que lleva hacia la abstención, territorio siempre favorable a la derecha.</p>
<p>Como ya no somos hermanos, y disfrutamos de la misma sociedad de consumo, ahora no tiene ningún sentido acudir a las armas. La barbarie virtual puede encauzarse, sin que las manifestaciones y la sangre rojigualda llegue al río. Podríamos llegar a un acuerdo de crispación civilizada, una división incruenta de las dos Españas. Ya que la derecha se está acostumbrando a acudir a Madrid, convocada por el simulacro de sus líderes, deberíamos ponernos de acuerdo para que se quede allí, con todo lujo de atenciones y una pensión que les permita mantener su nivel de vida. Los ciudadanos de Madrid no afectados por las agitaciones viscerales del PP pueden venirse a provincias, acogidos por la solidaridad de la vida sin gritos. Sería una manera sensata de responder a un proceso de separación triste, pero inevitable, por el que Madrid, ciudad de la corte mediática y la derecha indignada, se va alejando poco a poco de España. Los insultos consuetudinarios del Parlamento no representan a España, sino a la crispación mediática, en la que sin ninguna duda se acomodarán muy bien los españoles que hacen un alto en sus pacíficos viajes internacionales para poblar de turismo colérico y sabático las calles madrileñas. Así nos dividimos España sin necesidad de matarnos. Hay otras posibilidades, pero tienen que ver con la política real, y no sé si quedan fuerzas para hacer política real y salirnos del vértigo marcado por los estrategas de la antipolítica. El PSOE está pagando caros los errores cometidos por debilidad a la hora de defenderse de las manipulaciones envenenadas del PP. Se equivocó en la oposición al firmar un pacto bipartidista contra el terriorismo, marginando a las fuerzas democráticas que gobiernan el País Vasco y reduciendo el asunto a un problema de pareja. Y se equivocó al no permitir que De Juana Chaos, una vez cumplida su pena, saliese a la calle, como le correspondía por derecho. No debió asustarse de que se materializaran finalmente las medidas de gracia aplicadas a la condena del terrorista durante el Gobierno de Aznar. Deberíamos volver todos a la España real para salvarnos de las dos Españas virtuales.</p>
<p>(fuente: <A id=link_0 title=http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070310elpand_13&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand href="http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070310elpand_13&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand">http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070310elpand_13&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand</A>)</p>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/14/dos-espanas#comentarios
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<title>Si yo te comentase que la vida es mentira</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/14/si-yo-te-comentase-la-vida-es-mentira</link>
<pubDate>2007-03-14T08:58:49+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>(Poema IV del Libro I)</p>
<p>Si yo te comentase que la vida es mentira,<br />
háblame del amor o de tu cuerpo,<br />
de la noche contigo.</p>
<p>Y recuérdame luego<br />
los días que son días porque alguien me ama<br />
o acaso<br />
porque tú me prefieres.</p>
<p>("Diario cómplice", 1987)</p>
]]></content:encoded>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/14/si-yo-te-comentase-la-vida-es-mentira#comentarios
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<title>Para ser leído muchos años después</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/14/para-ser-leido-muchos-anos-despues</link>
<pubDate>2007-03-14T08:52:45+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Existen<br />
llamaradas de lluvia en los faroles<br />
de algún amanecer, mientras corremos,<br />
en una edad cualquiera de la vida<br />
a partir de los veinte. Yo no sé<br />
si recordáis la sombra de los coches<br />
junto a la madrugada. Entre vosotros,<br />
solo<br />
en la resaca torpe del deseo,<br />
he conocido un mundo imaginario<br />
de luces y destellos,<br />
con la ciudad indecisa todavía<br />
decorando la escena perfecta del regreso<br />
como una consecuencia de atardecer unidos<br />
cada día más cerca de nosotros.</p>
<p>Hoy conozco los ojos en blanco del amor,<br />
su primera presencia de corazón nublado,<br />
la pequeña venganza que nos plantó en la boca.<br />
Conocemos el mar,<br />
siempre vuelto de espaldas<br />
en veranos antiguos ante la despedida,<br />
cuando el sexo no fue sino este bosque<br />
dorado de los cuerpos<br />
o la virtud de ti,<br />
y noches dulcemente<br />
soportadas, y pestañas abiertas<br />
y ventanas.</p>
<p>Para el amor<br />
hace falta sin duda mucho tiempo<br />
y alguna vocación. Seguramente,<br />
como viejos poetas<br />
descoloridos por la proximidad,<br />
sigamos más que nunca<br />
en los espejos sucios de un café<br />
o recordando el Sena al pie de nuestros besos,<br />
nuestros mejores besos sobre unos labios góticos<br />
en una primavera demasiado inexperta.<br />
Quizá, después de todo,<br />
nosotros sí vinimos de París.</p>
<p>Venid,<br />
estamos todavía<br />
prendidos al silencio de nuestra soledad,<br />
en aquella ciudad indiferente<br />
tomada por el viento, crecida en la nostalgia,<br />
llena de muslos blancos donde nunca dio el sol.<br />
Venid,<br />
seguimos a la sombra de sus itinerarios,<br />
bajo su luna roja de arcilla y de tormenta,<br />
entre la piel dormida de su lluvia nocturna.<br />
Venid,<br />
en esta madrugada venid, porque el deseo<br />
está tranquilo ahora<br />
como una mesa sucia de botellas,<br />
tardes de hierba o espuma de relojes.<br />
Venid, venid<br />
volvamos a elegir...<br />
canción o restaurante.</p>
<p>Desde que anochecimos con ojos de bolero<br />
la vida ha sido a veces<br />
asistir dulcemente a un cine de verano<br />
lleno de irrealidad,<br />
pero también a veces pasarse al enemigo.<br />
Vengo, pues, a ofreceros desde entonces,<br />
como un pellizco obsceno debajo de las faldas,<br />
aquellos años nuestros con sabor a champán.</p>
<p>("El jardín extranjero",1983)</p>
]]></content:encoded>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/14/para-ser-leido-muchos-anos-despues#comentarios
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<title>Oración (canta Miguel Ríos)</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/14/oracion-canta-miguel-rios-</link>
<pubDate>2007-03-14T08:48:38+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>"Oración" (canta Miguel Ríos)</p>
<p>(Ver actuación):</p>
<OBJECT  height=350 width=425>
<PARAM NAME="movie" VALUE="http://www.youtube.com/v/YPMHfwmuLSI">
<PARAM NAME="wmode" VALUE="transparent">
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</PARAM>]]></content:encoded>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/14/oracion-canta-miguel-rios-#comentarios
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<item>
<title>La política</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/05/la-politica</link>
<pubDate>2007-03-05T14:14:26+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Resulta muy tentador el pensamiento moral que puede acomodarse a las decisiones absolutas entre el bien y el mal. Las certezas, los principios fuertes, los dogmas, las creencias personales elevadas a categoría pública, dejan pocas grietas a la hora de organizar el mundo. En las conciencias cerradas no entran dudas. Pero de las conciencias cerradas tampoco pueden salir las moscas y las obsesiones que cada experiencia particular genera en el trato diario con la vida. Por eso la política, que por obligación debe atender a las tensiones y las posibilidades que genera la convivencia de todos los ciudadanos, nunca tiene las cosas tan fáciles. La política no es una tarea de moralización, sino un esfuerzo por interpretar la realidad, detectar los problemas y buscar soluciones. La política tiene principios, desde luego, pero tiene también circunstancias, situaciones concretas en las que trabajar, necesidad de estudiar el terreno, de tender puentes, abrir caminos y evitar que sus labores provoquen una catástrofe por error en los cálculos. La política no se parece a una sentencia judicial, o a una elección religiosa entre la santidad y el pecado. Tiene mucho más que ver con una obra pública. A veces exige un esfuerzo ético muy profundo, un ejercicio de íntima soledad y de compromiso social para delimitar bien, y en cada caso, aquello que resulta conveniente, algo que no siempre se identifica con una realidad perfecta. Los credos hablan desde el futuro, la política dialoga sobre el futuro. Los credos hablan en nombre de la verdad, la política busca soluciones. No se trata de renunciar a los principios o a la moral, sino de comprender que la política supone un modo de encauzar esos principios para ser dueños también, y responsables, de los finales. Hago estas reflexiones animado por la lectura de Victoria Kent. Una pasión republicana (Debate, 2007), la biografía que Miguel Ángel Villena ha escrito sobre una de las políticas y de las mujeres españolas más admirables del siglo XX.</p>
<p>Nacida en la Málaga liberal de Jiménez Fraud y Moreno Villa, la Málaga que poco después iba a alentar la revista Litoral y la obra de Prados y Altolaguirre, Victoria Kent fue una pionera, una ciudadana que abrió caminos. Leer su biografía significa atravesar los asuntos de la educación de la mujer, del derecho penal y de la política republicana bajo un estribillo exacto: fue la primera en... Sin embargo, no ha gozado en la democracia española del reconocimiento que se merecía. Quizá se debe a que su figura de republicana solitaria, sin más adjetivos, resultó incómoda no sólo para los padres de la transición monárquica, sino también para un movimiento feminista que no comprendió su actitud, cuando votó en las Cortes contra la concesión a las mujeres del derecho al voto, postura que compartió con la diputada socialista Margarita Nelken. El discurso parlamentario con el que explicó su postura, estuviese o no equivocada, es un documento conmovedor de honradez política, la misma que demostró cuando Manuel Azaña forzó su dimisión como Directora General de Prisiones, asustado por la modernidad de una medidas que transformaron los rumbos penitenciarios en Europa. Su lealtad a una política, se plasmó en su ejemplo muy discreto de autocontrol. Del mismo modo, al tomar una postura sobre el voto femenino, asunto que le afectaba íntimamente, hizo política, reflexionó sobre la situación española, señaló que la clase obrera anarquista había sido llamada a la abstención electoral, que la iglesia estaba volcándose en el apoyo de los movimientos antirrepublicanos y que una parte muy significativa de las mujeres sometía su voto a la iglesia. Pidió un poco de tiempo, sólo un aplazamiento, para que el voto de la mujer no fuese un arma contra la República. Quien se limite a decir que Victoria Kent se opuso al voto femenino será incapaz de comprender la altura de esta mujer, que quiso intervenir en la realidad, siendo muy consciente de la situación española, es decir, haciendo política. No negociaba una verdad, sino el futuro de todos.</p>
<p>(fuente: <A href="http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070303elpand_6&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand">http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070303elpand_6&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand</A><A href="http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070217elpand_5&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand"></A>)</p>
]]></content:encoded>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/03/05/la-politica#comentarios
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</item>

<item>
<title>Sonata triste para la luna de Granada</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/23/sonata-triste-la-luna-granada</link>
<pubDate>2007-02-23T08:27:41+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Esta ciudad me mira con tus ojos,<br />
parpadea,<br />
porque ahora después de tanto tiempo<br />
veo otra vez el piano que sale de la casa<br />
y me llega de forma diferente,<br />
huyendo del salón,<br />
abordando las calles<br />
de esta ciudad antigua y tan hermosa<br />
que sigue solitaria como tú la dejaste,<br />
cargando con sus plazas,<br />
entre el cauce perdido del anhelo<br />
y el abrigo del mar.</p>
<p>Si estuvieras aquí<br />
nada hubiese cambiado sino el tiempo,<br />
el cadáver extrañado de sus ríos<br />
que siguen sumergidos<br />
como tú los dejaste.</p>
<p>Ahora<br />
siento otra vez mi cuerpo poblarse de veletas<br />
y lo veo extendido<br />
sobre generaciones de ventanas antiguas<br />
mientras la noche avanza solitaria y perfecta.</p>
<p>Somos de una ciudad<br />
cargada de paciencia,<br />
que no conoce el sueño de los invernaderos,<br />
ni ha vivido la extraña presencia del amor.</p>
<p>Como pequeñas venas<br />
los comercios esperan para abrirse mañana<br />
y el deseo no existe<br />
más allá de la luna de los escaparates.</p>
<p>Hemos soñado ya todos los sueños,<br />
hemos vivido aquí<br />
donde la historia olvida sus raíles vacíos,<br />
donde la paz es negra y se recoge<br />
entre plazas cerradas,<br />
sobre tabernas viejas,<br />
bajo el borde morado del misterio.</p>
<p>Alguna vez soñamos<br />
con un mundo distinto:<br />
era cuando el imperio perdido del azúcar<br />
y llegaban viajeros<br />
al calor de la industria.<br />
Las calles se llenaron de motores rugientes<br />
y la frivolidad<br />
como una enredadera brillante por los ojos<br />
nos ofreció de pronto<br />
templada carne, lámparas de araña.</p>
<p>Parece que os recuerdo<br />
abrazados al mundo entre trajes de hilo,<br />
entre la piel hermosa de una época<br />
que nos dejó sus árboles,<br />
el corazón grabado<br />
sobre las pitilleras, y su dedicatoria<br />
en las fotografías.</p>
<p>Ahora<br />
cuando el destino ya no es una excusa<br />
sino la soledad,<br />
y los cielos están bajo el tejado<br />
como tú los dejaste,<br />
todo recuerda un sueño sucio<br />
de madrugada.</p>
<p>Aquí<br />
no tuvimos batallas sino espera.<br />
La guerra fue un camión que nos buscaba,<br />
detenido en la puerta,<br />
partiendo con sus ojos encendidos<br />
de espía<br />
y al abrigo del mar.<br />
Más tarde<br />
entre canciones tristes de marineros rubios<br />
todo quedó dormido.<br />
De balcón a balcón<br />
oímos la posguerra por la radio,<br />
y lejos,<br />
bajo las cruces frías de las plazas,<br />
ancianas sombras negras paseaban<br />
sosteniendo en las manos<br />
nuestra supervivencia.</p>
<p>Esta ciudad es íntima, hermosamente obscena,<br />
y tus manos son pálidas<br />
latiendo sobre ella<br />
y tu piel amarilla, quemada en el tabaco,<br />
que me recuerda ahora<br />
la luz artificial del alumbrado.</p>
<p>Vuelvo hacia ti. Mi corazón de búho<br />
lo reciben sus piernas.<br />
Como testigos mudos de la historia<br />
acaricio las cúpulas perdidas,<br />
palacios en ruina,<br />
fuentes viejas<br />
que recogen la luna<br />
donde van a esconderse los últimos abrazos.</p>
<p>Verdes en el cansancio<br />
de todas las esquinas<br />
esta ciudad me mira con tus ojos de musgo,<br />
me sorprende tranquila<br />
de amor y me provoca.</p>
<p>Amanece<br />
moradamente un día<br />
que las calles comparten con la lluvia.<br />
La soledad respira más allá<br />
de las grúas<br />
y mi cuerpo se extiende<br />
por una luz en celo que adivina<br />
los labios de la sierra,<br />
la ropa por las torres de Granada.</p>
<p>La madrugada deja<br />
rastros de oscuridad entre las manos.<br />
 Oigo<br />
una voz que clarea. Lentamente<br />
los tejados sonríen cada vez más extensos</p>
<p>y así,<br />
como una ola,<br />
entre la nube abierta de todos los suburbios,<br />
esta ciudad se rompe sobre las alamedas,<br />
bajo los picos últimos<br />
donde la nieve aguarda<br />
que suba el mar, que nazca la marea.</p>
<p>("El jardín extranjero", 1983)</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/23/sonata-triste-la-luna-granada#comentarios
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</item>

<item>
<title>Mañana</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/17/manana</link>
<pubDate>2007-02-17T17:04:45+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Como la mayoría de mis amigos están acostumbrados al pesimismo por exigencias de la realidad, no me pasa desapercibida la ilusión cuando reaparece en sus conversaciones. Hay luces que se encienden en las palabras acostumbradas a las sombras como los faroles callejeros en las penumbras del atardecer. A todos nos gusta sentirnos útiles sin tener que traicionarnos. He notado un rebrote de la alegría cívica en los debates sobre el referéndum del Estatuto. No sé si dará resultados significativos en los índices de la participación, pero ya es importante que algunas reflexiones hayan vuelto a unir la interpretación del presente con la ilusión del futuro. Resulta complejo esgrimir el concepto de la alegría en la tradición andaluza, porque durante siglos se ha identificado con la juerga superficial de un territorio herido por las tristezas del hambre. Ahora nuestro tiempo es otro, somos una sociedad avanzada, se ha roto la dinámica de la marginación. Ser una sociedad avanzada, claro está, no significa vivir sin problemas, sino vivir con los problemas y las desigualdades propias de una sociedad avanzada. El Estatuto interpreta la realidad, comprende que hemos pasado de las quejas y los retrasos tradicionales a las contradicciones de una situación nueva, al paisaje de las democracias europeas modernas, y propone respuestas cargadas de alegría cívica. Esta ilusión a la que me refiero descansa en tres claves: dignificación de la política, memoria histórica y futuro histórico. Basta con meditar las noticias de los periódicos para asumir que vivimos años de barbarie neoconservadora. Sufrimos la ley del más fuerte, el descrédito de la política y la liquidación del Estado, en nombre de una eficacia que sólo con mucha fastasmagoría tecnológica puede confundirse con los intereses de los ciudadanos. Motivo de alegría supone afrontar la barbarie no ya con una ética de la resistencia, sino con la oportunidad de un optimismo constructivo.</p>
<p>El desarrollo progresista de la España de las autonomías ha facilitado una coyuntura feliz y extraña: una nueva oportunidad para las competencias públicas. La raíz profunda de la dignificación de la política es inseparable de la reivindicación de los espacios públicos, los amparos sociales, las medidas de igualdad y la defensa del medio ambiente. El Estatuto tiene los ojos abiertos a los problemas reales, a las dificultades económicas, laborales y sociales de los ciudadanos. El protagonismo de la solidaridad es lógico en una tierra con memoria histórica, que conserva recuerdo de un pasado inmediato de emigración, dependencia y pobreza. A la hora de construir el futuro preferimos apostar por la cohesión, la integración de los inmigrantes, la convivencia pacífica y el diálogo entre culturas. El adjetivo histórico se aplica a la memoria para aludir a las experiencias y los recuerdos colectivos. Un sentimiento de alegría se produce cuando nos atrevemos a aplicar este adjetivo al futuro. Y ese es el reto. El tiempo humano también se construye, se hace histórico, futuro histórico, sobre todo cuando pensamos en el porvenir sin la condenas de la fatalidad o de leyes escritas al margen de la voluntad de los ciudadanos. La alegría cívica surge entonces, como algo más que una resistencia ante la hostilidad, como un sentimiento puro de intervención, una apuesta por un modelo de Estado, una negociación con la realidad. De pronto nos sentimos legitimados una vez más para inventar, para imaginar, para sentirnos herederos de las ilusiones optimistas de la modernidad, para recoger la antorcha de la dignificación humana. Las utopías irracionales proponen el paraíso, un futuro perfecto que promete la felicidad, palabra demasiado rotunda, que sólo se hace vida en algunas afortunadas plenitudes del amor azaroso. Para discutir de los horizontes públicos mejor es atenerse al estado modesto de la alegría, que no da soluciones eternas, pero permite unir la ilusión con la realidad. Alegre me parece a mí la apuesta por los espacios públicos del nuevo Estatuto. Conviene aprovecharla.</p>
<p>(fuente: <A href="http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070217elpand_5&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand">http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070217elpand_5&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand</A>)</p>
]]></content:encoded>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/17/manana#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>Como cada mañana</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/15/como-cada-manana</link>
<pubDate>2007-02-15T19:25:31+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Ahora sé<br />
que estas calles nos han hecho solitarios<br />
y nuestro corazón<br />
tiene el pulso amarillo<br />
de las maderas lentas de un tranvía.</p>
<p> Sobre su cuerpo viejo<br />
andábamos despacio, de forma irregular,<br />
con una simetría parecida a los árboles.</p>
<p>Era hermoso acudir<br />
cada mañana<br />
y respetar la cita con la hiedra<br />
del muro,<br />
los ropajes cansados de las casas estrechas<br />
y de las calles sucias. Agradable<br />
cruzar sobre algún puente,<br />
detenerse lo exacto<br />
para ver cómo el agua discute en las orillas.</p>
<p>En su jardín olimos<br />
los primeros inviernos, su curso indefinido<br />
por entre las palmeras.<br />
Casi nadie pasaba,<br />
sólo había<br />
cuarenta sillas rojas<br />
de los bares cerrados y alguna soledad<br />
definitiva.</p>
<p>Durante muchos años,<br />
durante tantos días que pasaron<br />
el uno tras el otro,<br />
el deber era un cierto paseo solitario,<br />
la cita con un rumbo que sólo desviamos<br />
para pisar las horas que caían,<br />
los sueños que faltaban,<br />
la superficie helada de los charcos,<br />
para saltar los setos<br />
o besarnos las uñas moradas por el frío.</p>
<p>Y llegando a la puerta solíamos comprar<br />
pequeños caramelos de nata o de violetas.</p>
<p>Entrábamos por fin para mezclarnos<br />
como cada mañana de la vida<br />
con el paso cansado, los azulejos fríos<br />
de un mundo hecho en latín<br />
y números romanos.</p>
<p>Ahora sé<br />
que en aquella ciudad deshabitada<br />
la gente andaba triste,<br />
con una soledad definitiva<br />
llena de abrigos largos y paraguas.</p>
<p>("El jardín extranjero" 1983)</p>
]]></content:encoded>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/15/como-cada-manana#comentarios
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<title>Nocturno</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/13/nocturno</link>
<pubDate>2007-02-13T13:26:15+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>(Ver recitación): </p>
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<title>Paseo marítimo</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/12/paseo-maritimo</link>
<pubDate>2007-02-12T12:26:49+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Será porque el amor tenía entonces<br />
el color de las lámparas de gas<br />
y yo tan pocos años que miraba<br />
caer en las hamacas<br />
una lenta experiencia de cansado<br />
septiembre.<br />
 Era en las tardes últimas.<br />
Sentados sobre el porche veíamos la luz.<br />
Finales de verano por las enredaderas,<br />
en los olivos secos,<br />
las palmeras desnudas de un jardín<br />
donde nada pasaba,<br />
solamente la vida.<br />
Con qué coraje, amor, y qué deprisa<br />
se nos llenó más tarde<br />
de paseos franceses y de farolas viejas.<br />
Y era un tiempo feliz el que vivimos,<br />
según dijeron luego. De mi infancia recuerdo<br />
dos zapatos vacíos y azules en el suelo,<br />
el olor de la casa,<br />
sus ojos y los tuyos que llegaron despacio<br />
igual que aquellos sueños<br />
heridos tibiamente por un lápiz de labios,<br />
carmín desesperado de posguerra.<br />
Crecimos<br />
en la oscura presencia de su risa,<br />
sobre balcones altos y glorietas,<br />
de espaldas al temor, a la miseria<br />
que nos miraba a veces<br />
desdibujadamente<br />
desde la ventanilla del último autobús.<br />
 Perdón si os hice trampa<br />
pero pienso que nada queda ya<br />
si no es la huella<br />
de este extraño placer que siento al describiros<br />
(y el viejo tema de nuestra amistad).<br />
Porque no es ya su pelo<br />
y ni siquiera el tuyo que vendría más tarde,<br />
sino algunas mañanas en que fuimos al muelle<br />
y vimos solitarias<br />
las lámparas de gas en las paredes,<br />
los charcos sucios<br />
de lluvia y de petróleo,<br />
el mar, el mismo mar<br />
latiendo en las mamparas,<br />
los adoquines húmedos del puerto.<br />
Allí,<br />
bajo los hierros verdes y las grúas,<br />
yo conocí tus ojos cansados de café.<br />
De mi infancia recuerdo la bruma de los barcos<br />
y una luna deshecha, tatuada en el mar.<br />
Cuando otra vez se posan<br />
en las playas del Cable y El Poniente<br />
las luces o los pájaros,<br />
he regresado aquí.<br />
Quizás por eso tenga<br />
alquilado el recuerdo<br />
igual que una pensión por unas horas<br />
y espero a que regresen los barcos mientras busco<br />
las sandalias doradas de tu juventud<br />
en los papeles viejos<br />
de mi vida que hoy rompo.<br />
Todo me llega débil como un baile lejano.<br />
El mundo tiene a veces sabor de Noche Vieja.<br />
Será porque el amor soñaba entonces<br />
el color de las lámparas de gas<br />
y yo recuerdo ahora<br />
su fría insuficiencia, colgada sobre un mástil<br />
que nos dejó en la tierra.<br />
Entonces,<br />
tal vez tú lo recuerdes,<br />
nos hablaba en voz baja la luz de la ciudad.</p>
<p>("El jardín extranjero" 1983)
</p>
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<item>
<title>Los andaluces</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/11/los-andaluces</link>
<pubDate>2007-02-11T09:04:43+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Decían "Ojú, que frío". José Hierro dedicó en su Libro de las alucinaciones (1964) un poema a "Los andaluces". Había coincidido con muchos andaluces en las cárceles de la posguerra franquista, y los recordaba temblando de frío, con sus ropas delgadas, telas tejidas para cantar y morir siempre al sol. Parecían hechos de indiferencia, pobreza, latigazos, obligados a soportar el frío de Ocaña, la nieve de Burgos, el viento helado del mar de El Dueso. Decían "Ojú, que frío". Un espantoso, tremendo, injusto, inhumano frío. Pasados los años, al viajar por Huelva o Jaén, veía a los muchachos en las plazas de cal, y se acordaba de sus padres, de aquellos andaluces compañeros de cárcel, que no dejaban ni siquiera sombra al caminar por los pasillos y los patios, más solos que ninguno. La pobreza obliga a la humillación, a una silenciosa dignidad, sobre todo en años de derrota, cuando las ilusiones y la rebeldía acaban de ser pasadas por las armas. La historia dejó secuelas, el tiempo de las cárceles fue desplazado por el tiempo de la emigración, y los muchachos de las plazas de cal hicieron sus maletas de cartón y viajaron al norte, a los suburbios de París o de Frankfurt, para seguir pasando frío, ¡ojú, que frío!, y para que un poeta como José Hierro les deseara un grano de trigo, una oliva verde, el aliento de la tierra, el párpado del sol, "para ayer, para mañana, para rescataros... Quiero que despierten del pasado de frío". Aunque la realidad se haya movido de una manera vertiginosa, no hace tantos años de aquellos fríos, de aquella dignidad en la miseria, de aquella pobreza negociada por los andaluces en los trenes nocturnos y en los campos y las ciudades del norte. Más que de un espacio, somos herederos de un tiempo, y yo recuerdo el tiempo de la emigración, y las caras agrietadas y rojizas de los campesinos, y las condiciones de trabajo de los albañiles que levantaban al final de los años 60 las extensiones cicateras y sórdidas de Granada.</p>
<p>Por eso, por ese tiempo, considero muy mío el nuevo Estatuto de Andalucía. Me emocionan poco los debates sobre el concepto de nación. Pero reconozco como mío el artículo 37, cuando declara como objetivo "la integración laboral, económica, social y cultural de los inmigrantes". Y el artículo 62, cuando Andalucía se responsabiliza en el marco de sus competencias de la integración y la participación social de los inmigrantes. No quedan muy lejos las escena contadas por Juan Goytisolo, las señoras parisinas quejándose del servicio, de lo ladronas y poco fiables que eran las muchachas andaluzas. Hay quien recuerda carteles en las puertas de las discotecas, prohibiendo la entrada a los perros y a los emigrantes. Considero muy nuestro el Estatuto cuando, en medio de los contratos basura y la siniestralidad laboral, el artículo 169 compromete a los poderes públicos a orientar sus políticas "a la creación de empleo estable y de calidad para todos los andaluces y andaluzas". No se trata de simple palabrería. En el Estatuto se reconoce una clara voluntad de consolidar los amparos públicos de un Estado democrático y de derechos sociales. Y es aquí donde yo reconozco la historia de Andalucía, el legado de su experiencia, el pacto de una identidad social y de unas leyes. Porque hemos pasado mucho frío en el penal de El Dueso, y en las calles de París, con nuestra ropa para vivir y morir al sol. En un Estatuto nacido de la negociación, del consenso, de la política, donde se ha querido integrar incluso a la minoría que no lo apoya, resulta lógico que haya cosas que sobran y cosas que faltan, disposiciones que gustan más o que gustan menos. Pero un Estatuto no es una declaración individual, sino un marco en el que convivir, y yo siento muy mío, muy de mi historia, el deseo de legalizar el calor o, por lo menos, las temperaturas suaves. Me parece importante, y no solo por el frío que hemos pasado, sino por los tiempos de ahora, por la Europa de hielo neoconservador, empeñada en acabar con ese pacto de derechos, deberes y libertades que llamamos Estado.</p>
<p>(fuente: <A href="http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070127elpand_8&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand">http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070127elpand_8&amp;type=Tes&amp;anchor=elpepuespand</A>)</p>
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<title>OTAN</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/03/otan</link>
<pubDate>2007-02-03T22:51:41+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>La próxima reunión en Sevilla de los responsables de la OTAN invita a recordar las viejas discusiones que sostuvimos sobre nuestra permanencia en el bloque militar liderado por los Estados Unidos. En poco más de 20 años, el mundo ha dado muchas vueltas, muchas más de las que establecen las leyes naturales del universo. ¿Merece la pena volver al debate? Creo que sí, aunque sólo sea para recordar la cara de tontos que se nos quedó a algunos cuando el gobierno de Felipe González ganó el referéndum del 12 de marzo de 1986 y consiguió que los ciudadanos españoles votaran a favor de la OTAN. La cara de tonto suele ser un padecimiento ridículo del que se entrega con sinceridad a una causa noble y resulta castigado por las circunstancias. En 1981, Felipe González afirmó que era conveniente salir de la OTAN, porque el tratado militar no estaba al servicio de Occidente, sino de los Estados Unidos. Sus ideas se plasmaron en las resoluciones del XXIX Congreso del PSOE. A finales del 1985, incluso después del sonoro cambio de postura de la dirección socialista, las encuestas señalaban que sólo un 19 % de los españoles estaba a favor de la permanencia. Pero tres meses después se nos quedó cara de tontos a los que participamos en los movimientos sociales defensores del no a la OTAN. El 52% de los votantes en el referéndum consagraron la pertenencia española a la Alianza. La campaña mediática gubernamental había sido rotunda hasta límites insospechados para una joven conciencia democrática. Nunca se volvieron a ver una radio y una televisión públicas tan manipuladas, hasta que el gobierno conservador de Aznar rompió todos los límites de lo imaginable. En España, por lo visto, para adquirir fama de buen Presidente de Gobierno, conviene ser valiente a la hora de girar hacia posturas conservadoras y manipular con descaro los medios de comunicación. Si uno se muestra partidario de actitudes progresistas y de respetar las pluralidad informativa, es muy posible que los generadores de corrientes de opinión te vean con cara de tonto.</p>
<p>Por mucho que nos acusaran de soñadores, parece que 20 años después las realidades más contundentes nos han dado la razón. El no a la OTAN encerraba una meditación sobre el sentido de la historia contemporánea mucho más objetiva y sensata que las coyunturas estratégicas del sí. Los tiempos de la guerra fría eran ya un capítulo tenebroso del pasado. El hundimiento del socialismo real dibujaba un panorama nuevo, en el que la amenaza para la paz del mundo llegaba con la solitaria prepotencia del neoconservadurismo norteamericano, capaz de violar incluso las leyes internacionales y los acuerdos de la ONU. La globalización tecnológica y económica abría un mapa de mestizajes y tensiones culturales, en el que muy pronto iba a ser necesario apostar por un nuevo tipo de carrera armamentística o por una declarada voluntad de diálogo entre civilizaciones. Resultaba necesario consolidar la independencia democrática europea, como única alternativa posible frente a las inercias neoliberales norteamericanas y el despertar poco tranquilizador del coloso chino, más preocupado por el capitalismo salvaje que por la dignidad laboral de los trabajadores. ¿Qué pintaba la OTAN en esta realidad? Los acontecimientos de los últimos años, con el genocidio de Irak por medio, han demostrado que una alianza militar al servicio de los intereses norteamericanos, sólo servía para debilitar las instituciones internacionales y para dificultar las políticas democráticas de entendimiento entre el Norte y el Sur. Nadie va a pedir perdón en este caso, porque a nadie le gusta quedarse con cara de tonto, aunque a veces sea lo más digno. Pero puede considerarse un consuelo que el artículo 10 del nuevo Estatuto de Andalucía legitime "el fomento de la cultura de la paz y el diálogo entre los pueblos". Tampoco carece de importancia que uno de los principios rectores que asume el artículo 37 declare "la lucha contra el sexismo, la xenofobia, la homofobia y el belicismo". A los soñadores nos gusta que las cosas se pongan en su sitio.</p>
<p>(fuente: <a href="http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070203elpand_9&type=Tes&anchor=elpepuespand">http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070203elpand_9&type=Tes&anchor=elpepuespand</a>)
</p>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/02/03/otan#comentarios
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</item>

<item>
<title>¿Quién eres tú?</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/01/25/aquien-eres-tu-</link>
<pubDate>2007-01-25T12:30:58+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Se deshizo la luz,<br />
equivocó su horario por dejarte desnuda,<br />
desdibujó tus ojos mientras me sonreías.</p>
<p>Mientras me sonreías<br />
vi una sonrisa inclinada desvestirse,<br />
abrir la cremallera despacio del silencio,<br />
dejar sobre la alfombra<br />
la civilización.</p>
<p>Y tu cuerpo se hizo dorado y transitable,<br />
feliz como un presagio que nos enfurecía.</p>
<p>Que nos enfurecía.<br />
Solamente nosotros<br />
(camaradas<br />
de una cama ruidosa) y el deseo,<br />
ese difícil viaje de ida y vuelta,<br />
que ahora insiste y me empuja a recordarte</p>
<p>alegre, levantada,<br />
un relámpago abierto entre los ojos,<br />
recogiendo tu falda de joven colegial.</p>
<p>Mientras me sonreías,<br />
yo me quedé dormido<br />
en las manos de un sueño que no puedo contarte.</p>
<p>("Poemas de Tristia", 1982)
</p>
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</item>

<item>
<title>Andalucía</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/01/22/andalucia</link>
<pubDate>2007-01-22T12:36:27+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Un lugar en el sur<br />
donde el viento pregunta el nombre de las cosas<br />
y el mar mira a los ojos de la gente que llega.<br />
Un lugar del que ama,<br />
donde la prisa olvida sus razones impuras<br />
y las arenas guardan memoria de los cuerpos.<br />
Con sus años más tristes, sus maletas vacías,<br />
las cartas indecisas, los trenes hacia el norte.<br />
Con las nuevas historias de un sol que no confunde<br />
la dignidad y el lujo, las monedas y el tiempo.<br />
Hay un balcón abierto, un rumor de talleres,<br />
un poeta que paga y acude a su trabajo.<br />
Hay un reto de lluvias en la palabra ayer,<br />
y un himno adolescente recorre las ciudades.<br />
Con la herida que guarda al fondo de su música,<br />
con la luz que comparte en sus días de orgullo.<br />
La cita de los sueños y de la realidad.<br />
Una rama de olivo.<br />
Andalucía.</p>
<p>(Poema inédito de Luis García Montero, recitado por el autor el pasado día 16 en Sevilla).
</p>
]]></content:encoded>
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</item>

<item>
<title>Los maletines</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/01/21/los-maletines</link>
<pubDate>2007-01-21T09:40:33+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>El noble arte de la marroquinería vive una época de vitalidad inusitada. Extraño caso en el mundo de los oficios tradicionales, condenados a desaparecer, según se creía, bajo el imperio vertiginoso de los colmillos de la industria. La animada artesanía de la piel está desmintiendo a los profetas y a los especuladores del catastrofismo, esas gentes de melancolía iracunda que llevaban años renunciando al futuro constructivo y quejándose de la pérdida del patrimonio secular, voces enemigas siempre de las provechosas calculadoras que suman, multiplican y abren caminos por la selva de la realidad y las arenas de las playas. Pues, miren lo que son las cosas, los artículos de piel disfrutan de unos años de esplendor. Los buenos maletines se han convertido en las estrellas del mercado, sin que puedan competir con ellos ninguna de las ofertas comerciales que lanzan a la fama los productores cinematográficos, la tecnología japonesa, el gabinete de prensa de los Reyes Magos o las rebajas de enero. Junto a los maletines, además, crece la demanda de carteras y billeteras, cada vez más flexibles, con más fondos y más recovecos. Y no digamos las transformaciones sufridas en el mundo del cinturón. Si los cinturones de las ciudades se extienden con una acelerada fe urbanística, los cinturones de piel no se quedan atrás, y son ahora mucho más amplios, y con más agujeros, prestando servicios a unas barrigas que no paran de edificarse, felices de asimilar las ventajas del mundo.</p>
<p>Pero los maletines ejercen de reyes en los escaparates de la marroquinería, porque de su magnanimidad dependen las billeteras y los cinturones. La gente metomentodo, envidiosa y criticona, no hace más que denunciar las recalificaciones y los asaltos a los planes de ordenación urbanística. Ni siquiera los ecologistas se han detenido a pensar que no hay mal que por bien no venga, y que gracias a los favores del ladrillo se han salvado del cierre por liquidación los talleres de la piel artesanal. Da gusto oír las conversaciones nocturnas que establecen los maletines agradecidos en los escaparates. Con un poco de paciencia, afinando los sentidos de la imaginación, los paseantes ociosos pueden escuchar a los maletines, mientras comparten sus sueños y aguardan al comprador que les tiene reservado el destino. Un maletín adolescente quiere convertirse en compañero fiel de un catedrático de Universidad para llenarse de libros. Calla, calla, tú estás tonto, le responde un maletín más enterado de la vida moderna. Ni los catedráticos tienen por costumbre leer libros, ni es ese el destino más aconsejable para la condición marroquinera. Es verdad, tercia otro maletín que quiere pertenecer a un concejal honrado, de los que no se llevan el dinero a su casa, sino que lo ingresan en las arcas del partido. A mí es que me gusta la carrera política, aclara con ojos alegres, y una buena ayuda en la financiación del partido puede convertirme en diputado nacional. ¿No es un reconocimiento lindo? Pues que quieres que te diga, grita un maletín parecido a una maleta. Ya que entra uno en faena, mejor es quedarse con todo el dinero y asegurarle una buena vida a la familia. Y si es en la costa mejor, con el buen tiempo que hace, remacha un maletín chistoso y bronceado. En realidad, sentencia otro con pinta de fumador de puros, el pelotazo es ser maletín de constructor. Se gana más dinero y alcanza uno con facilidad la presidencia de cualquier club de fútbol. Será un no parar, entre fichajes y recalificaciones de terrenos deportivos. Silencio, callaros que ha llegado el jefe. ¡Huy, que pronto se ha pasado la noche! El jefe enciende la radio, y se apodera del comercio la voz indignada de un tertuliano que vaticina el final del España. ¡Están rompiendo España! ¡Los estatutos y el proceso de paz están rompiendo España! ¿Rompiendo España? ¿Es que hablan de nosotros?, pregunta un maletín adormilado. Responde un insistente ruido de excavadoras, perforadoras y sierras mecánicas que llega de las playas, los campos y las ciudades de España.</p>
<p>(fuente: <a href="http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070113elpand_5&type=Tes&anchor=elpepuespand">http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070113elpand_5&type=Tes&anchor=elpepuespand</a>)
</p>
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</item>

<item>
<title>Pásalo</title>
<link>http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/01/20/pasalo</link>
<pubDate>2007-01-20T12:32:31+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>El Estatuto de Autonomía que se somete el próximo mes de febrero a la aprobación de los andaluces, concluye las consideraciones de su Preámbulo afirmando la voluntad de renovar el compromiso manifestado el 28-F de 1980. Sin embargo, es imprescindible tomar conciencia de que Andalucía vive hoy una situación muy diferente a la que provocó las manifestaciones multitudinarias del 4 de diciembre de 1977 y la alta participación en el referéndum de 1980. Las transformaciones sociales y los cambios económicos, facilitados muchos de ellos por el nuevo horizonte autonómico, han hecho progresar a Andalucía, integrándola en un bienestar avanzado que tiende a normalizar la convivencia y a rebajar la intensidad de los movimientos políticos.</p>
<p>La crispación injustificada es una enfermedad transitoria propia de países que no acaban de madurar y que pretenden animar a sus electorados a través del teatro de las calumnias. Cuando se debilita la identificación con los propios líderes, una de las razones más íntimas para acudir a votar es la indignación que provocan las ofensas, reales o imaginarias, de los líderes contrarios. Pero esa crispación, que tanto protagonismo ha alcanzado en la política española actual, cala poco en Andalucía.</p>
<p>Por lo que se refiere al próximo referéndum, ni siquiera contamos ahora con el aliciente de enfrentarnos a un Gobierno capaz de herir nuestro orgullo. Cuando a finales de 1979, el Gobierno de la UCD decidió que la autonomía andaluza se desarrollara por el Artículo 143, restándole importancia frente a las llamadas comunidades históricas, provocó un reacción inmediata de dignidad compartida en las urnas. La situación del referéndum de febrero de 2007 va a ser muy distinta, ya que no contamos con un Gobierno ofensor, ni con un partido ante el que sentirnos indignados en el juego electoral de la crispación. Los políticos andaluces han dado un ejemplo de madurez y de buen trabajo al conseguir un acuerdo casi completo. De manera que hay motivos serios para preocuparse por la abstención.</p>
<p>La baja participación no significaría en este caso una repulsa manifiesta ni contra un partido determinado, ni contra el propio texto del Estatuto. Esperemos que nadie haga el ridículo intentado valerse de interpretaciones sesgadas. Pero resulta indudable que la abstención mancharía un proceso brillante, que se inició con los acuerdos de PSOE e IU en el Parlamento andaluz, alcanzó el apoyo negociado del PP en el Parlamento español, y debe culminar con un respaldo significativo de los andaluces. Sería un síntoma desalentador que los ciudadanos se quedasen en sus casas, sin acudir a votar, precisamente cuando los políticos renuncian a la crispación y se ponen de acuerdo en el interés común.</p>
<p>Hay muchos valores que defender en el nuevo Estatuto Andaluz, que apuesta por la reivindicación de los espacios públicos y de los derechos sociales. Aunque cualquier ley depende de su desarrollo y aplicación, es importante destacar el rumbo que el Estatuto nos señala al dirigirse hacia la cohesión territorial, las políticas de igualdad, la red pública de servicios sociales, la consolidación de competencias, las medidas de integración, la calidad de las condiciones laborales y la conservación de la biodiversidad.</p>
<p>Y no carece de interés la madurez política de una Andalucía que ha elaborado su Estatuto con la intención declarada, una vez más, de consolidar el Estado y mantener el equilibrio entre los que no reconocen la existencia de singularidades culturales dentro de la realidad nacional española y los que pretenden convertir estas singularidades en la justificación de privilegios económicos naturales, inadmisibles en una convivencia democrática.</p>
<p>Además de todo esto, acudir a votar significa en este caso decirle sí al buen trabajo de los políticos y apostar por el protagonismo de la sociedad civil como tradición y raíz verdadera de nuestra vida pública. Votar para construir juntos es más importante incluso que votar para defendernos de una ofensa. Debe ser nuestro orgullo. Pásalo.</p>
<p>(fuente: <a href="http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070120elpand_8&type=Tes&anchor=elpepuespand">clic aquí</a>)
</p>
]]></content:encoded>
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http://www.espacioblog.com/luisgarciamontero/post/2007/01/20/pasalo#comentarios
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