Fantasías (porque también nos extraño)

En las fantasías se confunden lo mejor y lo peor del imaginario colectivo. Pero cómo evitarlas, si emanan a nuestra mente y a nuestro cuerpo en todos los estados posibles.
Líquidas en una lengua, en el aceite y la miel, el agua, el vino y
el sudor.
Sólidas en un látigo, en una mano grosera, en la piel, el pliegue, el labio preso entre los dientes.
Gaseoso en el aliento, en el perfume, en el hedor, a veces en las nubes, a veces en el estertor final de la brasa.
Hilvanadas delicadamente entre los velos de la memoria, pigmentadas de sueños y estimuladas por la textura viscosa de los deseos, en la pared más íntima de la sinvergüenza, ahí se esconden las fantasías.
Y nada es prohibido para ellas.




...
Cynthia: del griego Kynthia, gentilicio de Kynthos, monte de Delos donde según la leyenda nacieron Apolo y Artemisa.
Existencialmente buscando mi origen y mi destino aunque esas no sean las palabras precisas que definen mi búsqueda.
...

operadoor dijo
Ahora que lo mencionas, he invertido toda mi energía en ellas.
3 Agosto 2007 | 03:47 AM