Categoría: DANDO CAÑA
16 Agosto 2007
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Actos/vandalicos/CIA/Wikipedia/elpepuint/20070816elpepuint_3/Tes
Echad un ojo, sé que muchas veces peco de exagerado pero siempre termina la ciencia-ficción por llevar la razón y el hecho de que me esté empapando de A. Huxley y Verne este verano hace que crea que todo lo imposible es realizable y que
NOS ESPÍAN 
a todos y cada uno de nosotros.
No tengo por qué defender la wikipedia, se bastan solos pero me parto al comprobar cómo intentan tapar la información.
¿Lo habrá hecho alguien alguna vez con los libros de texto?
jajajajaja
¿Eran los Reyes Católicos católicos de verdad?
¿Llegaron realmente a la luna? (no los RRCC, claro)
Este tipo de cosillas exageradas, más luego las otras de andar por casa que son al final las que duelen.
Bueno, no me lío, que sepais que nos espían.
Y la parte más morbosa de mí se siente terriblemente agradecida y excitada.
servido por miguel
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27 Junio 2007
Le plagio el título a un libro de Hank, aunque está tan alejado de mí que me carcajeo al imaginarlo. No podríais conocer a alguien tan sumergido en la sociedad y asumiendo cuanto vive. Pero este es otro dilema en el que no os interesa entrar.
Esta semana sufrí los efectos de un calor nocturno sofocante, agotador, que atrajo los primeros mosquitos zumbones. Salí a la tele y encontré que varias altas responsabilidades (o responsables) esperaban las cajas de muertos de los chavales que se cargaron en algún país más allá de los Pirineos. Para que veáis que existe vida más allá de la Unió Europea.
Terminé de desvelarme por un sencillo motivo y no era lástima: aseguraban los periodistas que los militares tenían edades comprendidas entres los 18 y los 21 años.
¿Qué hacían allí esos chavales? (Y que nadie me venga con obviedades que lo sé de sobra, se llama retórica).
Ese mismo día mi hermana me regaló la última biuografía de Charles Bukowski, una manera como cualquier otra de animarse. Éste es una de mis mejores métodos. En cuanto me deje mi enano la leeré.
Pero se me vino a la cabeza el título de Peleando a la Contra y si es posible llevarlo a cabo cuando estás sumergido, inmerso en las rutinas, como creo que estamos muchos, muchos, pero qué muchos.
¿Qué ámbitos nos quedan para luchar con libertad?
¿Qué tipo de desesperanza me lleva a decir que para luchar haga falta libertad?
Dicen que Hank era la voz de muchos desheredados, malos curros, buenas borracheras, chicas de mal vivir o moribundas, literatura, poesía, porquería, bajos fondos, etcétera.
Eso dicen, ¿podríamos hacerlo cualquiera de nosotros? Supongo que sí aunque el resultado final dependería mucho de nuestras habilidades básicas al escribir.
¿Es eso lo único que me queda?
Espero que no, por el bien del mismo enano que ahora ni me deja escribir o leer (se encuentra a mi lado resoplando, regruñendo ytirando cosas al suelo).
Pelear a la contra es un sentimiento, es una actitud, es una manera de ver las cosas, ¿o hay que sacar las armas a diario?
ESTO ES UNA PREGUNTA ABIERTA, CONTESTADME.
O hacemos como en el dicho y sacamos los cojones en las ocasiones (porque el dinero poco lo vamos a sacar estando las cosas como están).
La segunda de la semana ha sido la farlopa, cocaína, blanca, o como se llame en vuestro barrio. Somos el país de Europa donde más se consume, bien por nosotros. (Y no estoy frivolizando).
Pero lo que más me escandaliza de los datos no es el hecho en sí, sino ser consciente de que se le ha perdido el miedo a las sustancias, de que tanto los chavales, como los menos críos, los currantes en trabajos agotadores o los empresarios en las reuniones, cualquiera. Como quien degusta un vino del terreno.
¿Con quién se puede meter uno?
¿Instituciones, familia, sociedad, hábitos, siglo XXI, mafias, falta de personalidad, todos juntos?
¿Qué es pelear a la contra? ¿Se puede mantener?
¿Saco la escopeta para defender lo mío, lo que yo creo acertado, digno, válido yconveniente?
Hay quien ya lo hace.
servido por miguel
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14 Junio 2007
Corría el año 198..y algo, casi no quiero acordarme porque hace demasiado tiempo y me siento mayor sólo de pensarlo. Pero fue divertidísimo.
Me refiero a la Selectividad.
Cuando íbamos a COU; bromeábamos porque no se aprendía nada de nada, y porque debían cambiarle el nombre por el de Curso de Orientación a la Selectividad, pero claro, con malos profes se volvía complicado, te presentabas con lo que tenías: hormonas y más hormonas...y en pleno mes de junio.
Lo recuerdo perfectamente porque desde el primer instante nos trataron como pardillos a los miles que íbamos (en la escuela de Magisterio del Campus de Albacete, denominado por aquel entonces pig campus por el pestuzo que echaba una granja de gorrinos que había enfrente de una de las facultades).
En mi mente, varias opciones: periodismo (a la cual podría acceder porque llevaba un notable de media) y fisioterapia (a la cual llegaría si la cosa no quedaba mal del todo). Los exámenes eran sencillísimos y obvios, no podíamos contener los nervios. Unos se drogaban con lo poco que podíamos: anfetas y alcohol. Los menos atrevidos se masturbaban o se comían las uñas. Pero la calidad de los exámenes nos limitó el nerviosismo. Nos preguntaron qué era el agua (en ciencias), una redacción en inglés sobre qué hacer en nuestro tiempo libre, los tradicionales Platón, Aristóteles y Kant, así como un sinfín de materias y cuestiones similares.
Pero los examinadores eran más duros de lo que pensábamos. A mí el notable que me hubiera permitido estudiar algo de mi gusto, me lo bajaron (vale, lo b
ajé yo, a pesar de que me salieron bien TODOS los exámenes) a un sufi raspao que me limitó a quedarme en Económicas como miles de albaceteños (y no es por menospreciar pero allí fuimos a parar todos los homeless, sin hogar. allí y a Derecho).
¿De qué me sirvió? Sinceramente, me condicionó el futuro (y no pude estudiar más, y me jodió cuatro años de bachillerato, que no me vengan malos profesores funcionarios a argumentarme que si es una prueba de madurez ni zarandajas por el estilo).
Pero me quejo lo justo porque me permitió darme cuenta de lo que se me avecinaba, mucha gente, muchos amigos, la adolescencia alargada hasta el infinito, el crecimiento de la Universidad de CLM, el enriquecimiento personal de ciertos personajes afines a determinado partido político que se las daban de investigadores. Pero esto a mí ni me va ni me viene, cada cual se labra el futuro como puede y una buena manera es arrimarse al sol que más calienta a cambio de buenos coches, buenas casas y buena posición.
En fin, tengo detalles más divertidos que los meramente quejicas (es que hoy es el día de las quejicas).
Pero esos los voy a dejar para otro día, cómo salían los chavales (yo no, lo prometo) a un bar cercano a chisparse con calimocho (la policía aún nos dejaba tranquilos), cómo algunas niñas bien se acercaban a las farmacias familiares a por anfetaminas que luego repartían... Y alguna historia de sexo que menos viene a cuento (creo que aquellos aprobaron por lo bien que lo hicieron y lo bien que lo pasaron).
Ah, por aquel entonces nos creíamos mejores por acceder a una carrera, ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja. Y que cobraríamos más, ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja, en los futuros trabajos.
Lo veis como al final me sale la vena divertida, ja ja ja ja ja.
(Sólo un detalle: al año siguiente seimpusieron las ETT y rebajaron los despidos).

servido por miguel
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24 Mayo 2007
Muchos son los que piensan que votar no sirve para nada, a veces tener esa sensación es una mierda. Como aquella vez que voté a Punset para las europeas. Sí, Punset, el intelectual de programas especializados a las dos de la mañana.
No voy a recurrir a los tópicos de que es la única manera que tenemos de expresarnos porque no es cierto, ésta es una de las cuestiones importantes: el resto del año disponemos de herramientas, otra cosa es que las usemos. Asociaciones, sindicatos, juntas de barrios, cada cual en su ámbito, internet, medios de comunicación no vendidos, etcétera.
Hay quien me dirá que si disponemos de esas herramientas para qué el voto. Es un complemento, con el simple gesto se consigue sacar o poner a alguien, y no a personas en concreto sino partidos, grupos de gente, programas electorales e ideas.
Puede que dé la sensación de que en los últimos tiempos está paralizada la política por intereses económicos, que se ha mediatizado y que sólo se mueve por intereses creados.
Hay quien dice aquello del mismo perro con distinto lazo, pero sabemos que no es cierto. Cada partido se mueve por unas ideologías (esto lo dejamos para otro día) y unos proyectos que sin duda se reflejan en nuestro día a día.
¿Que no te gusta la política?
El hecho de que las cervezas o los cafés suban de precio es política, que el pan suba, que la leche se dispare, que la vivienda sea cara: todo esto es política. Y según quién pongamos las circunstancias se mantendrán o no.
Cierto que no es así de sencillo, pero es el primer paso.
No tiraré del recurso constitucional de que es un derecho, pero podéis pensar en la cantidad enorme de gente que no lo tiene, incluso los estadounidenses no son libres al cien por cien para hacerlo. Pero tampoco es una excusa ésta.
También queda lo de la participación, formar parte de algo, aunque muchas veces pensemos que ellos no forman parte de nosotros. Que no leamos cifras de participación y pensemos que un millar de personas han decidido con sus votos el futuro de cientos de miles.
¿Más tópicos?
No, supongo que no hay más de momento, aunque podríamos buscarlos.
Hace tiempo que decidí empezar a participar, porque pasé mucho tiempo (como estudiante de Ciencias Políticas) en que me aseguraba a mí mismo y a quien me rodeaba, que votar no servía para nada. Pero no es así.
Y que no os coman el coco con que lo de votar en blanco va a un lado u otro, o que votar nulo es dar el voto a la derecha o la izquierda.
Además, votar no compromete a nada más, es sólo otra elección que luego puede condicionar decenas de situaciones de nuestra vida rutinaria.
Pero no vale pararse ahí, el resto del año hay que hacer cosas, tener opinión y hacerla llegar, hacerla pública, reunirse, asociarse (aunque sólo sea en reducidos grupos), para que los proyectos no sean siempre de los demás, sino que sean más nuestros, para sacudirnos la sensación de que la política es cosa de otros cuando realmente nos afecta de manera directa y diaria.
servido por miguel
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15 Mayo 2007
Cuando uno se mueve en ambientes periodísticos y escucha
determinadas declaraciones, cuando uno se mueve en el ambiente de las
asociaciones, de los partidos políticos y comprueba cómo se llenan las bocas de
determinadas promesas y compromisos, las personas de bien nos alegramos, nos
dejamos llevar, nos confiamos.
Pero, ¿hasta dónde llegan las declaraciones de intenciones?
Todos conocemos la respuesta, hay demasiados escalones, demasiados muros contra
los cuales chocar, y eso es más sencillo de ver cuando lees un estupendo libro
como Gomorra.
Cualquiera sabe lo que es un padrino, lo que es la mafia y lo malos que son los
chicos de las pistolas. Cualquiera entiende el significado de Vendetta,
etcétera.
El libro es un manifiesto comprometido, directo y descarado que ha supuesto una
alteración enorme en la vida de este tío (por cierto, para los más ortodoxos
del periodismo, no es periodista sino licenciado en filosofía), Roberto
Saviano. Se cansó de ver lo que veía en su tierra, pero lo analizó, se empapó,
se metió de albañil, descargó cajas de contrabando. Pero eso no lo hace mejor,
sino que escribe desde el alma, la que sangra, la que odia comprobar cómo día a
día, determinadas situaciones y personas se cargan el entorno en el que vives.
Y no me refiero sólo a la naturaleza, sino a amigos a compañeros de trabajo,
familiares, casas, almas, personalidades, cultura.
Porque se te mete en el alma, prefieres callar y vivir como un pelele a qu
e te
machaquen la cabeza con un martillo.
Eso es lo que analiza, el día a día, el que tu misma familia te dé de lado
porque todos se encuentran en un estado de total sumisión.
Sumisión.
¿A alguien la suena la palabra?
A todos nos suena.
Pero apenas nadie se atreve a gritar con furia (y me incluyo), lo cual es un
mal síntoma (tener envidia de la valentía para protestar).
Este es uno de esos libros de que se devora a pesar de las faltas de ortografía
(maldigo a los editores responsables) porque a pesar de la indudable distancia
sientes la cercanía. Y no me refiero únicamente a que controlen el tráfico de
drogas de Andalucía, de Levante, que trafiquen con armas y drogas con ETA o que
a uno de los mafiosos más peligrosos lo detuvieran en la estación de Albacete.
No, me refiero a que nos deja a todos en paños menores, nos grita desde su encierro:
yo he sido capaz, ¿eres tú capaz?
Yo conozco mi respuesta, me congela la garganta.
servido por miguel
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2 Marzo 2007
Nuestro Nacho se murió por culpa de la fatalidad y la mala suerte.
Alguien nos dijo que se encargaría, seguros, y nosotros confiados pensamos que sólo debíamos preocuparnos del dolor.
Confiados, inocentes, ilusos, cándidos...personas.
Dos seguros a falta de uno: el de la universidad de Málaga (ARAG), y el de Santa Lucía. Se supone que a doble participación, más rapidez y menos preocupación.
Ilusos, cándidos, jilipollas de mierda.
Sólo un señor: Iñaki Felpeto, director de la Oficina de Castilla-La Mancha en Bruselas (sí, un político), ha llevado de la mano a mi familia por Bélgica, ha dormido con ellos, les ha pagado todo de su bolsillo, incluso algunos billetes de avión.
¿Los dos seguros?
Si no sufriera tanto dolor como sufro, reiría, me descojonaría.
Ellos miraron la letra pequeña, miraron las cláusulas antes de mover un dedo, miraron si pueden pagar algo, si no, miraron cuántas personas iban y cuántas no.
ANTES DE EMPEZAR A HACER NADA.
Cuando este señor (al que a partir de ahora paso a considerar mi amigo), junto a una desconocida: Briggite, coordinadora de los Erasmus en Hasselt, los llevaban de la mano a la policía, al ayuntamiento, al tanatorio, a las vías del tren donde desapareció Nacho...
Sacaron billetes, pidieron habitaciones en hoteles que mi familia no tuvo que pagar.
¿Los seguros?
Los que tienen contratados en Málaga (por cierto, llamaban desde Barcelona) telefonearon dos días más tarde, cuando todo estaba ultimado para la vuelta de los restos del crío, para decirnos que necesitaban que NOSOTROS, desde Riópar, les remitiriéramos un papel PARA EMPEZAR LA TRAMITACIÓN.
No me salieron los gritos porque las lágrimas no me lo permitieron, pero no se me va a olvidar y si tengo fuerzas les saldrán los colores.
No a las personas, no tengo nada en contra de las personas.
Pero las entidades...las entidades...
El sábado a mediodía enterraremos a Nacho, no sé cómo lo llevaremos pero no se me olvidará el trato que Iñaki le ha dado a mi familia, el trato que Briggite le ha dado a mi familia (baste decir que se ha venido a Riópar acompañando al cuerpo y a la familia).
Pero los seguros... En el momento en que las fuerzas me lo permitan empezaré a moverme.
Toda la rabia contenida espero que se transforme en puños americanos.
Me ha ayudado la gente, me han ayudado desde Educación, Valentín, la Junta, nos han dejado flipados.
Gratis, sin pedir nada a cambio, de su boca sólo salía un lo siento, no os preocupéis.
¿Los seguros?
Espero tener fuerza para sacarles los colores porque no tienen dinero suficiente para pagar la vergüenza que me han hecho pasar, porque no tienen dinero suficiente para devolverme a Nacho.
Porque se pueden meter el dinero en el culo, no lo quiero, no me hace falta.
Pero la dignidad es algo que les va a costar caro...
Si me quedan fuerzas.
(Contadlo a todo el mundo, es lo único que nos queda)
servido por miguel
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22 Febrero 2007
Al respecto del manifiesto Euston
Lo leí ayer noche, me lo recomendó mi señora. Al parecer las tendencias izquierdistas quieren aprovechar el tirón de los internautas y los bloggers para deslizar ideas de igualdad, libertad y fraternidad.
Os recomiendo que lo leais para poder disponer de juicio propio.
No indica de dónde surge, al menos de momento, lo cual me plantea problemas de inicio. Es totalmente anónimo. He aquí el primer inconveniente: me han vendido muy bien el miedo a la manipulación como para que no me salten ahora los detectores a la mínima.
Pero lo que más me incomoda es leerlo y releerlo y darme cuenta de que ya conocía esos planteamientos que oscilan desde la concreción de citar el conflicto israelí-palestino (¿por qué no hablar del Sahara, del Tibet o de las drogas en los barrios?) a la generalización de la lucha por la libertad y la democracia.
Es conocido que las democracias actuales necesitan mecanismos de concreción y actuación útiles y funcionales, cuya puesta en marcha solucione las cuestiones diarias: las chinas en los zapatos.
Las ideas propuestas son casi todas fantásticas, bien escogidas y no al azar porque son un compendio de literatura política desde el siglo XVIII. Y esto no lo hace malo ni obsoleto pero me surge la duda de lo que en Ciencias Políticas se denomina Oportunidad Política:
¿Por qué ahora?
¿A cuento de qué?
¿Qué motiva a estas personas a compendiar las ideas del sioglo XVIII, Porto Alegre, la ecología, el internacionalismo y el ecologismo?
Algún afán debe existir y esto es lo que necesito que me expliquen mejor porque la gente de izquierdas de verdad (quienes se consideran así a diario y nocomomera manifestaciónpública) sabe aplicar estas ideas, o lo intenta o lo hace como puede.
Todos los objetivos propuestos son cercanos a la utopía, como buena parte de los postulados de la izquiera tradicional, de modo que cuál es el motivo de reunirlos ahora.
Supongo, y es mi conclusión final, que ninguno de nosotros necesitamos adherirnos a ningún tipo de manifiesto redactado por intelectuales para seguir comportándonos como lo habitualmente lo hacemos.
servido por miguel
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19 Febrero 2007
Vale, vale, a quien no le guste, que deje de leer ya, voy a hablar de baloncesto, porque de fúrgol no sé, ni me interesa.
Ayer me quedé a ver el partido de las estrellas (ellos se autodenominan así) de la NBA (Estados Unidos) que empezaba a las dos y media de la mañana.
Primero hicieron un repaso de los mejores mates de la historia de esa liga, qué recuerdos, de cuando era un enano y no me costaba quedarme hasta tan tarde disfrutando del buen deporte. Se trataba de abrir boca y que no nos fuésemos a dormir.
Luego empezó el partido, si es que se le puede llamar partido, porque vaya birria, eso sí, de vez en cuando un canastón, un mate, un tío haciendo cabriolas y, sobre todo, mucho famoso maquillado, vestido a la última y con cara de "yo pasaba por aquí".
Desastroso. Pero más tonto fui yo por quedarme hasta las cuatro, que hoy ni me puedo mover, porque encima los comentaristas eran más malos que arrancaos (que decimos en mi pueblo). Así que me metí en la cama, deseando no soñar con ese espectáculo que no es deporte sino cualquier otra cosa. Cada dos por tres saltimbanquis haciendo piruetas, músicos de moda en playback, chicas con escote, bailarinas haciendo de guarrillas (con perdón a todas las chicas, pero es lo que hacían), y poco más.
Así que más tonto soy yo por dejarme engatusar.
servido por miguel
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