Día del libro....
Vale, vale, vale, es el día del libro, ¿y qué?
¿Me gasto las perras, regalo libros, salgo a las calles a gritar que leo, que leo mucho, poco, regular?
Pues sí, lo he hecho, he abierto la ventana y le he dicho a mi vecina, mientras tendía la ropa a las siete y media de la mañana, que leyera, que leyera mucho.
"Ay, hijo mío, con lo mal que tengo la vista", me ha contestado.
Así que lo he intentado con el de la cafetería a primera hora, y claro, me ha comentado que con el lío que tiene encima cómo iba a meterse en esos líos.
No he cejado en mi intención de cautivar a la gente. Por la calle se lo he dicho a otros tres o cuatro, hasta que alguien me ha gritado pesao y cansino y que me iba a dar una patada en los güevos si seguía dándole la maza.
El último libro que he leído se llama El incalculable valor de la destreza. Básicamente trata de cómo evitar meterte y hacerte líos. Es muy recomendable, de esos de autoayuda. Una manera sencillica y estupenda de pasar el rato intentando ser más listo.
El autor creo que es danés, pero no estoy seguro, se llama Bjorn Drnek. Pero no os lo compréis, por favor, yo os lo presto (además no cobro canon, como pretenden en el ministerio).
En fin, hoy es el día del libro, si salgo a la calle me compraré un par de libricos, de tebeos, quizás regale algún otro y quizás siga contando mentiras a todo aquel que me acerque el oído.
Un beso a todos los que leen, a los que no leen, bueno, un beso también. Hoy estoy cariñoso.

side show bob dijo
Acabo de caer en la cuenta de que la línea que separa la genialidad de la tontería es finísima.
Pero el buen humor, ay, el buen humor.
23 Abril 2007 | 05:12 PM