Categoría: bukowski
20 Agosto 2007
Y, como quien no quiere la cosa, otro poemilla, pero no os acostumbréis, mi alma tiene un precio: un café, un libro de segunda mano, un casquete, una sonrisa a destiempo. Como quien no quiere la cosa, otro poemilla, pero que no se acostumbren mis tres lectores. Y sí, sentitula Pasa, y efectivamente es de agosto de 2004, linces.
Todo a una velocidad endiablada.
He salido a dar un paseo
a estirar los músculos de la cara
contra el viento
si lo hay.
He salido a mirar aceras
a mirar coches
a mirar humo
a estirar mi espalda encorvada.
Es domingo
el resto de la semana
ha sido una mezcla
de días idénticos.
de carreras idénticas.
Es domingo, en la calle.
En la acera
los pies contra el suelo
me dicen quién soy
DÓNDE estoy.
Por si se me olvida.
servido por miguel
3 comentarios
compártelo
favorito
29 Junio 2007
Último día de junio, casi; primer día de vacaciones para miles de personas (sobre todo madrileños, a juzgar por el estado de las carreteras), y el calor es suficientemente asfixiante como para desear estar en la playita, um, el Mediterráneo.
Esta mañana, al salir de casa he olido con fuerza justo al abrir la puerta de la calle. Me pasa algunas mañanas en concreto, cuando bajo justo detrás de mi vecino recién perfumado (¿barón dandy, jacks?), aguanto la respiración los tres pisos y, al abrir la puerta, que entre en mi pecho lo que quiera.
Esta mañana era rumor de verano lo que me ha sacudido. PUM.
Y lo he agradecido porque me ha transportado, pero no os contaré una historia de agüelo cebolleta, no os preocupéis, esta tarde tocan divagaciones varias y, con mala suerte, os daré algún que otro cachete de los que escuecen y dan gustete, para que penséis cosas malas antes de que junio (mi mes) desaparezca.
Así que, voy a empezar a putearos, sin que sirva de precedente:
COMPAÑERO, un poema de Charles Bukowski
no estoy solo
ahora está aquí.
a veces creo que se ha
ido
pero vuelve
por la mañana o al
mediodía o por la
noche.
un pájaro que nadie quiere.
es mío.
el pájaro de mi dolor.
no canta.
ese pájaro
que se mece en la
rama.
¿A que da más gustete que otra cosa?
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
favorito
4 Agosto 2006

En épocas de tristeza absoluta, en los peores momentos, siempre viene bien hacer lo que uno tiene que hacer.
Esto ya lo decía el amigo griego que en épocas de misfortune, you should do the rigth thing, osease, que en los peores momentos, en los de no poder más es cuando tienes que hacer lo que tienes que hacer.
Si no sabéis lo que es, me lo preguntais.
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
favorito
4 Agosto 2006
¿Alguien ha pensado alguna vez en Hank borracho frente al ordenador?
¿Alguien se ha sentado alguna vez frente al ordenata, hasta arriba de cerves, y se ha puesto a pensar en el mundo o en lo maravilloso que puede ser beber una más?
¿Alguien alguna vez se ha dormido, se le ha caído la cabeza encima de la libreta y a la mañana siguiente se le han marcado los muelles en las mejillas pero la historia no estaba escrita?
¿Alguien ha pensado en la mejor historia del mundo, perdido en los efluvios de cerves y chupitos de bourbon?
¿Dónde están esas historias?
Las tengo yo.
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
favorito
4 Agosto 2006
me gusta pensar en escritores como James Joyce
Hemingway, Ambrose Bierce, Faulkner, Sherwood
Anderson, Jeffers, D. H. Lawrence, A. Huxley,
John Fante, Gorki, Turgenev, Dostoievsky, Saroyan,
Villon, incluso Sinclair Lewis, y Hamsun, incluso T. S.
Elliot y Auden, William Carlos Williams y
Stephen Spender y el valiente de Ezra Pound.
me enseñaron tantas cosas que mis padres
nunca me enseñaron, y
también me gusta pensar en Carson McCullers
con su Café Triste y Ojo dorado.
ella me enseñó muchas cosas que mis padres
nunca supieron.
me gustaba leer los libros de tapa dura de las bibliotecas
en su simple encuadernación de biblioteca
azul y verde y marrón y rojo claro
me gustaban los viejos bibliotecarios (varones y mujeres)
que te miraban seriamente
si tosías o te reías muy fuerte,
y aún cuando se parecían a mis padres
en realidad no había ninguna similitud.
ahora ya no leo a estos autores que alguna vez leí
con tanto placer,
pero es bueno pensar en ellos,
y también me
gusta mirar las fotografías de Hart Crane y
Caresse Crosby en Chantilly, 1929
o las fotos de D. H. Lawrence y Frieda
asoleándose en Le Moulin, 1928.
Me gusta ver a André Malraux en su traje de aviador
con un gatito en el pecho y
me gustan las fotos de Artaud en el loquero
Picasso en la playa con sus fuertes piernas
y su cabeza pelada, y también está
D. H. Lawrence ordeñando esa vaca
y Aldous en Saltwood Castle, Kent, Agosto de
1963.
Me gusta pensar en toda esta gente
que me enseñaron tantas cosas que yo
nunca había imaginado antes.
y me enseñaron bien,
muy bien
cuando eso era tan necesario
me mostraron tantas cosas
que nunca creí que fueran posibles.
todos esos amigos
bien adentro de mi sangre
quienes
cuando no había ninguna oportunidad
me dieron una
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
favorito
4 Agosto 2006

Id al Tibet
montad en camello.
leed la Biblia
teñid vuestros zapatos de azul.
dejaos la barba.
dad la vuelta al mundo en una canoa de papel
suscribios al Saturday Evening Post
Masticad sólo por el lado izquierdo de la boca
casaos con una mujer que tenga una sola pierna y afeitaos con navaja
y grabad vuestro nombre en el brazo de ella
lavaos los dientes con gasolina
dormid todo el día y trepad a los árboles por la noche.
sed monjes y bebed perdigones y cerveza.
mantened la cabeza bajo el agua y tocad el violín
bailad la danza del vientre delante de velas rosas
matad a vuestro perro
presentaos al Alcalde
vivid en un barril
partios la cabeza con un hacha
plantad tulipanes bajo la lluvia.
Pero no escribáis poesía.
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
favorito
1 Agosto 2006

Las cosas sencillas son las que pueden volver loco a un hombre.
Esta máxima que parece una tontería, sabemos que no lo es, y no porque lo dijera Hank e uno de sus memorables poemas que pocos entienden y no muchos comparten, sino porque es verdad.
¿Qué te vuelve loco, que haya guerra en medio mundo?
No, que la cerveza que te acaban de servir no esté suficientemente fría o que los cordones de los zapatos (leer poema de Bukowski) se te rompan justo cuando tienes que salir de casa a una entrevista (o cita) importante.
Porque es el día a día el que nos condiciona, todo lo demás está muy bien, saldremos a las manifestaciones, a las concentraciones, criticaremos las políticas internacionales si es que sabemos acaso qué significa eso y todo lo que se ponga por delante, para satisfacernos como personas (no humanas, por favor).
Pero lo que de verdad nos mata es que no haya agua para hacernos el café, que después de una buena borrachera la tostada esté fría y el café aguado.
Las cosas más sencillas son las que pueden volver loco a un hombre.
No os volváis locos.
servido por miguel
3 comentarios
compártelo
favorito