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QUEMANDO LAS NAVES

Mirar atrás sólo para contar historias, las buenas y las otras

Categoría: DANDO CAÑA

La Vuelta

Decidir el día y el motivo no es sencillo porque no depende, o dependía, de mí.

No hubo señales en el cielo, no hubo muestras de ningún tipo.

Tan solo un par de detalles, simples, como me suele caracterizar.

El primero: los del seguro ya han pagado su parte, en el sentido económico de la palabra, en ningún otro, porque deberían pagar con sangre de vergüenza. Pero no tengo narices, o quizás estoy tan cansado que no me apetece luchar contra algo que no merece la pena. (No entro en detalles, quien los quiera que me llame).

El segundo detalle: dentro de nada, quizás mientras publico estas palabras, nacerá mi segundo hijo. Es curioso que lo denomine detalle. Y me pregunto si sentirá vergüenza de mí, se sentirá orgulloso de su padre o si ni siquiera se planteará estas cosas sino que se limitará a vivir su vida lo mejor que pueda.

Escribí cientos de palabras bien cosidas para sacudir la conciencia de dos malos comerciales y un par de directivos (perdón, los directivos carecen de ella) de un par de aseguradoras que nos trataron como productos, como servicio, y jamás como personas cuando mi familia y yo más hundidos nos encontrábamos.

A pesar de una terrible carta anónima de disculpa y de que el dinero está ingresado, las palabras de su día revolotean por mi mente de vez en cuando, a modo de pesadillas. “¿Me pueden pasar el parte de defunción del país en cuestión? Es que no sabemos si está muerto o no su familiar”. Tal y como suena, tal y como suena. Pero pensé en Nacho y me dije que él perdonaría, no olvidaría, eso lo sé seguro, pero perdonaría. Y yo me digo que no sé qué hacer, porque nadie me ha otorgado el calificativo de vengador de la noche.

Sé que no soy un tipo valiente. Me he comportado con cojones y he llorado de miedo en situaciones idénticas, así que no me puedo definir, no puedo sacar una media aritmética de valentía. Pero sí puedo decir una cosa, el mismo empuje, énfasis y valor que acumulo para determinados asuntos, desaparece o ni se asoma en otros momentos cruciales.

Por ejemplo, en mi vida laboral. Siempre he cedido ante los antojos de los jefes, por si no llego a fin de mes, por si no encuentro otra cosa, por si el siguiente trabajo es peor, más duro o el jefe es aún más cacique.

Lo he asumido casi todo, aunque debo reconocer que tampoco ha sido tan duro. Pero nunca he dicho una palabra más alta que otra, y cuando se me ha escapado la he entonado ante algún peón más iluso que yo. En las peleas de peones ganan siempre los reyes.

Decidí que hoy era el día.

Por varios motivos, pero por otro más, echaba de menos escribir, verme ahí, escuchar los comentarios, rozar la verdad, borrar de mi ordenador descalificativos, tacos y escupitajos que de vez en vez me atrevo a escribir aunque no a publicar.

¿Qué podría pasar si escribo contra alguien cercano, un político, un empresario, un compañero de trabajo, un amigo?

Según la talla del político, no pasaría nada, no hacen ni caso, o me llamarían por teléfono para llamarme al orden. El empresario, dependiendo de quién fuera y de mis descalificativos (y el tono de mi verdad), podrían incluso partirme las piernas, estas cosas pasan aún, aunque no queramos verlas. ¿Tanto apego le tengo a mis piernas?

En el caso de un jefe o un compañero de trabajo, qué podría perder, el saludo a la hora del café o que me echaran. ¿Tan buenas son mis condiciones laborales, tanto me importa la amistad de quien no es mi amigo?

¿Y si son mis amigos? Si de verdad lo son, nunca escribiría nada malo sobre ellos, sino que los llamaría para decírselo a la cara.

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  • El camino a casa casi siempre es el mismo porque leí en algún suplemento dominical, el la sección de salud, que modificar los itinerarios habituales es bueno para los esquemas mentales.
    Pero como casi siempre voy medio dormido, lo suelo olvidar.
    Esta mañana, en uno de los muchos escaparates de cafeterías madrugadoras he encontrado una cabeza apoyada sobre un codo de alguien que debió sufrir lo suyo para despertarse porque sopotaba la cara más triste que he visto en mucho tiempo. Y os aseguro que he visto muchas caras tristes últimamente.
    Le he devuelto una sonrisa pero la gente triste no ve más allá de sus lágrimas, lo aseguro, así que sólo ha visto una sombra pasar cerca, al otro lado de la cristalera, arropada por un café solo que se le estaba enfriando.
    ¿Qué es la tristeza?
    Algo que te impide moverte.
    ¿Cuáles son los motivos de la tristeza?
    Podríamos hacer un blog específico al respecto pero sólo nos conduciría a más tristeza y no es ésa mi intención.
    ¿Qué se puede hacer para combatir la tristeza? A pesar de ser complicado, y sin querer frivolizar diré que mi primer movimiento es la sonrisa, así de sencillo. A partir de ahí la comprensión, la escucha, los brazos abiertos para recoger y abrazar y una buena dosis de paciencia porque no es sencillo.
    Pero lo que más me fastidia es contemplar a diario la enorme cantidad de gente triste que existe, algunos motivos son razonables, otros lo son menos, unos motivos son enormes, insalvables, otros son solemnes tonterías.
    Pero quien los sufre y siente supone que son los problemas más grandes del mundo.
    Hay quien dice que hay que dejar a la gente con su tristeza, "déjalo, ya se le pasará". Y no es que me molesten las caras largas, allá cada cual con sus arrugas. Lo que me molesta es que las personas no se vean capaces de aprovechar y disfrutar de las cosas buenas de la vida, que alguna hay.
    ¿Que es complicado? Lo sé, y qué.
    No me molestan las caras largas, y cuanto más largas, mayor será mi sonrisa, por si sirve de algo. Aunque sólo sea para que en ese breve intervalo piensen en lo tonto que soy y no en su propia tristeza.

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  • Un equipo que pierde en un pabellón abarrotado de estrellas del cine, de los toros, del fúrgol, del cine, de las artes. Parecía la NBA, pero no, no lo somos. Y no es que me alegre de la derrota, se me puso la misma mala leche que a la mayoría, pero determinados comportamientos me exasperan.Somos ganadores, no, nunca lo fuimos en España, que no nos engañen, y disfrutamos más de las derrotas, porque podemos salir a chisparnos, podemos relajarnos, echar la siesta y echar la culpa a cualquier otro, no sentir presión. Al menos yo nunca me sentí ganador y me resultó más cómodo, la pose altiva y orgullosa no me convence aunque entiendo que a muchos sí, y se acomodan en ella. Pero no sirve sencillamente con el espectáculo, con las publicidades, con las entradas imposibles; no sirve con bailarinas y anuncios de televisión.
    ¿Qué sirve?
    Ver a los chavales con el balón por la calle, verlos con la camiseta de la selección y sin botas de fútbol, pero soy consciente de que vende menos que un coche de carreras millonario y fines de semana eternos de fútbol, (cuando digo fin de semana digo martes y jueves incluidos). Son las típicas cosas, pero que no me pillan de sorpresa, por lo tanto, el disgusto es menor, aunque sé que a los chavales les va a doler una barbaridad.
    Este fin de semana leí una entrevista con un enorme del baloncesto de toda la vida. el mítico Sergei Belov, uno de los buenos. En la entrevista insistía en que el hecho de llevar jugadores europeos a la NBA no era sino una jugada de márketig y publicidad, la cantidad de partidos, camisetas, pins, cereales y meriendas energéticas que se están vendiendo gracias a contratar a buenos jugadores europeos en la gran liga. ¿A cambio de qué? Que le pregunten a Navarro, que será pez pequeño en lago grande y cobrando menos, casi seguro, de lo que cobra aquí. Pero bueno, eso no es seguro del todo aún.
    Lo mejor de esta derrota es que el resto de victorias, alejados de todo este barullo de micrófonos (y spam, como dice Juan), serán mucho más divertidas.

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  • En una de sus canciones, Antón Reixa aseguraba que si todos tuviéramos una Polaroid seríamos un poco más artistas.
    Esta situación se ha conseguido, ahora cualquiera tiene cámara digital y la lleva encima, o dispone de un teléfono de novísima tecnología con los que hacer fotos estupendas.
    A ello le unimos la proliferación de páginas personales (como ésta) en la que cada cual puede convertirse en poeta, literato, estrella del pop, crítico de cine, arte, ..., el mundo a nuestro alcance, poesía, política, arte, lo que queramos.
    Pero, ¿es así realmente? ¿Hemos conseguido ser más artistas o mejorar lo existente? ¿Necesitamos con urgencia una vuelta a los clásicos o no deberíamos haberlos abandonado nunca?
    Sonpreguntas retóricas y espero que como tal las hayais entendido. Porque a mí me ponen una cámara delante y le doy al botón, es como si me ponen un tomate: le echo sal y aceite y p'adentro.
    Nos hemos convertido en artistas sin quererlo, ¿o no?
    NO. Los que eran lo seguirán siendo, los demás seremos amateurs, iniciados, mirones, pajilleros, intentos de algo que quedan en nada, "proyecto de nada", como decíanen Con faldas y a lo loco.
    El que lo tiene lo tiene, el que no, se dedica a criticar, a corregir a los demás, a copiar bien o mal, o simplemente a contar lo que le pasa (contamos nuestras infancias, nuestros detalles de la vida diaria, las fotos de las fiestas, la música que hemos compuesto con el móvil o con el ultimísimo programa de ordenador), pero de ahí a ser artistas.
    Pero no seamos pesimistas, que no lo somos, gracias a todo esto podemos realizar maravillosos descubrimientos, podemos conectarnos, podemos entrelazarnos, abrazarnos y acariciarnos de manera mucho más sencilla que (uf, qué pereza) leyendo un libro, un tebeo, escribiendo en una libreta cuadriculada, disfrutando una película en el cine, acercándonos a una exposición, pintando un cuadro, perdiendo horas y horas para sacar un buen dossier fotográfico, etcétera.
    Llega la pregunta del millón: ¿Qué es arte?No es una pregunta trampa, la respuesta no es sencilla, pero como hay foro, habrá contestación (o no, o sólo lectores insatisfechos que se rían de mí, porque ni soy artista ni tengo arte. PERO MENOS TIENES TÚ).

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  • De verdad, en serio, empecé varios artículos en función de cómo se iba desarrollando el verano: incendios, inundaciones, catástrofes, gente que veranea mientras yo me quedo en casa, etcétera.
    Pero fui incapaz de darle contenido, me encontraba sumido en una incapacidad de enlazar palabras. Y quien me conoce sabe que no me callo con facilidad aunque cientos de cuestiones me dejan sin palabras.
    Así que escribía, retocaba y me quedaba sin argumentos, ¿cambio climático, catástrofes permitidas que nosotros mismos provocamos, George Bush de vacaciones en Benidorm?
    Imposible, no salía nada congruente.
    Así que repasé las páginas, interesantes huecos de mis amigos, y encontré que ellos sí decían cosas, interesantes, entretenidas, con contenido. Me dije, "¿habrá llegado el blog a su fin?". Pero no, no quise caer en la tentación de dejarme llevar por la pereza ni dar la razón a quienes aseguran que los blog tienen una vida limitada.
    Repasé mentalmente mi verano, no os lo contaré, no quiero dar pena a nadie, ja ja ja. Y me dije, pero si tengo un montón de cuentos que contar, si tengo a mi pobre chiquillo aburrido.
    Si sus primeras palabras han sido "pápa, deja de darme la brasa".
    Entonces me he dicho, ánimo chaval, vamos a decirle a un par de listillos un par de cosas.
    Allá voy.
    COSAS QUE REALMENTE ME SACAN DE MIS CASILLAS. (Parafraseando a una enorme persona)
    1.- Que el café valga doscientas pelas y encima las tazas sean cada vez más pequeñas y el contenido de peor calidad.
    Vaya, no se me ocurren más cosas, qué lástima.

    Como este fin de semana ha sido San Gil, os dejo una memorable fotografía para que comprobéis cómo cualquier tiempo pasado fue mejor.
    Si alguien quiere una explicación, que la pida, inventaré gustoso alguna historia.

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  • http://www.elpais.com/articulo/internacional/Actos/vandalicos/CIA/Wikipedia/elpepuint/20070816elpepuint_3/Tes

    Echad un ojo, sé que muchas veces peco de exagerado pero siempre termina la ciencia-ficción por llevar la razón y el hecho de que me esté empapando de A. Huxley y Verne este verano hace que crea que todo lo imposible es realizable y que
    NOS ESPÍAN
    a todos y cada uno de nosotros.
    No tengo por qué defender la wikipedia, se bastan solos pero me parto al comprobar cómo intentan tapar la información.
    ¿Lo habrá hecho alguien alguna vez con los libros de texto?
    jajajajaja
    ¿Eran los Reyes Católicos católicos de verdad?
    ¿Llegaron realmente a la luna? (no los RRCC, claro)
    Este tipo de cosillas exageradas, más luego las otras de andar por casa que son al final las que duelen.
    Bueno, no me lío, que sepais que nos espían.
    Y la parte más morbosa de mí se siente terriblemente agradecida y excitada.

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  • Le plagio el título a un libro de Hank, aunque está tan alejado de mí que me carcajeo al imaginarlo. No podríais conocer a alguien tan sumergido en la sociedad y asumiendo cuanto vive. Pero este es otro dilema en el que no os interesa entrar.
    Esta semana sufrí los efectos de un calor nocturno sofocante, agotador, que atrajo los primeros mosquitos zumbones. Salí a la tele y encontré que varias altas responsabilidades (o responsables) esperaban las cajas de muertos de los chavales que se cargaron en algún país más allá de los Pirineos. Para que veáis que existe vida más allá de la Unió Europea.
    Terminé de desvelarme por un sencillo motivo y no era lástima: aseguraban los periodistas que los militares tenían edades comprendidas entres los 18 y los 21 años.
    ¿Qué hacían allí esos chavales? (Y que nadie me venga con obviedades que lo sé de sobra, se llama retórica).
    Ese mismo día mi hermana me regaló la última biuografía de Charles Bukowski, una manera como cualquier otra de animarse. Éste es una de mis mejores métodos. En cuanto me deje mi enano la leeré.
    Pero se me vino a la cabeza el título de Peleando a la Contra y si es posible llevarlo a cabo cuando estás sumergido, inmerso en las rutinas, como creo que estamos muchos, muchos, pero qué muchos.
    ¿Qué ámbitos nos quedan para luchar con libertad?
    ¿Qué tipo de desesperanza me lleva a decir que para luchar haga falta libertad?
    Dicen que Hank era la voz de muchos desheredados, malos curros, buenas borracheras, chicas de mal vivir o moribundas, literatura, poesía, porquería, bajos fondos, etcétera.
    Eso dicen, ¿podríamos hacerlo cualquiera de nosotros? Supongo que sí aunque el resultado final dependería mucho de nuestras habilidades básicas al escribir.
    ¿Es eso lo único que me queda?
    Espero que no, por el bien del mismo enano que ahora ni me deja escribir o leer (se encuentra a mi lado resoplando, regruñendo ytirando cosas al suelo).
    Pelear a la contra es un sentimiento, es una actitud, es una manera de ver las cosas, ¿o hay que sacar las armas a diario?
    ESTO ES UNA PREGUNTA ABIERTA, CONTESTADME.
    O hacemos como en el dicho y sacamos los cojones en las ocasiones (porque el dinero poco lo vamos a sacar estando las cosas como están).
    La segunda de la semana ha sido la farlopa, cocaína, blanca, o como se llame en vuestro barrio. Somos el país de Europa donde más se consume, bien por nosotros. (Y no estoy frivolizando).
    Pero lo que más me escandaliza de los datos no es el hecho en sí, sino ser consciente de que se le ha perdido el miedo a las sustancias, de que tanto los chavales, como los menos críos, los currantes en trabajos agotadores o los empresarios en las reuniones, cualquiera. Como quien degusta un vino del terreno.
    ¿Con quién se puede meter uno?
    ¿Instituciones, familia, sociedad, hábitos, siglo XXI, mafias, falta de personalidad, todos juntos?
    ¿Qué es pelear a la contra? ¿Se puede mantener?
    ¿Saco la escopeta para defender lo mío, lo que yo creo acertado, digno, válido yconveniente?
    Hay quien ya lo hace.

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  • Corría el año 198..y algo, casi no quiero acordarme porque hace demasiado tiempo y me siento mayor sólo de pensarlo. Pero fue divertidísimo.
    Me refiero a la Selectividad.
    Cuando íbamos a COU; bromeábamos porque no se aprendía nada de nada, y porque debían cambiarle el nombre por el de Curso de Orientación a la Selectividad, pero claro, con malos profes se volvía complicado, te presentabas con lo que tenías: hormonas y más hormonas...y en pleno mes de junio.
    Lo recuerdo perfectamente porque desde el primer instante nos trataron como pardillos a los miles que íbamos (en la escuela de Magisterio del Campus de Albacete, denominado por aquel entonces pig campus por el pestuzo que echaba una granja de gorrinos que había enfrente de una de las facultades).
    En mi mente, varias opciones: periodismo (a la cual podría acceder porque llevaba un notable de media) y fisioterapia (a la cual llegaría si la cosa no quedaba mal del todo). Los exámenes eran sencillísimos y obvios, no podíamos contener los nervios. Unos se drogaban con lo poco que podíamos: anfetas y alcohol. Los menos atrevidos se masturbaban o se comían las uñas. Pero la calidad de los exámenes nos limitó el nerviosismo. Nos preguntaron qué era el agua (en ciencias), una redacción en inglés sobre qué hacer en nuestro tiempo libre, los tradicionales Platón, Aristóteles y Kant, así como un sinfín de materias y cuestiones similares.
    Pero los examinadores eran más duros de lo que pensábamos. A mí el notable que me hubiera permitido estudiar algo de mi gusto, me lo bajaron (vale, lo bajé yo, a pesar de que me salieron bien TODOS los exámenes) a un sufi raspao que me limitó a quedarme en Económicas como miles de albaceteños (y no es por menospreciar pero allí fuimos a parar todos los homeless, sin hogar. allí y a Derecho).
    ¿De qué me sirvió? Sinceramente, me condicionó el futuro (y no pude estudiar más, y me jodió cuatro años de bachillerato, que no me vengan malos profesores funcionarios a argumentarme que si es una prueba de madurez ni zarandajas por el estilo).
    Pero me quejo lo justo porque me permitió darme cuenta de lo que se me avecinaba, mucha gente, muchos amigos, la adolescencia alargada hasta el infinito, el crecimiento de la Universidad de CLM, el enriquecimiento personal de ciertos personajes afines a determinado partido político que se las daban de investigadores. Pero esto a mí ni me va ni me viene, cada cual se labra el futuro como puede y una buena manera es arrimarse al sol que más calienta a cambio de buenos coches, buenas casas y buena posición.
    En fin, tengo detalles más divertidos que los meramente quejicas (es que hoy es el día de las quejicas).
    Pero esos los voy a dejar para otro día, cómo salían los chavales (yo no, lo prometo) a un bar cercano a chisparse con calimocho (la policía aún nos dejaba tranquilos), cómo algunas niñas bien se acercaban a las farmacias familiares a por anfetaminas que luego repartían... Y alguna historia de sexo que menos viene a cuento (creo que aquellos aprobaron por lo bien que lo hicieron y lo bien que lo pasaron).
    Ah, por aquel entonces nos creíamos mejores por acceder a una carrera, ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja. Y que cobraríamos más, ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja, en los futuros trabajos.
    Lo veis como al final me sale la vena divertida, ja ja ja ja ja.
    (Sólo un detalle: al año siguiente seimpusieron las ETT y rebajaron los despidos).

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