Logo de La Coctelera

Negra es mi pluma y a ti te encontré en la calle

Aventuras, venturas y desventuras de un polemista nacido a las orillas del Arga. "Mikel Razkin".

18 Octubre 2006

Saharauis; Prisioneros del desierto

Treinta años son toda una vida, y es eso lo que lleva el pueblo saharaui en el exilio. La historia de la República Árabe Saharaui Democrática –RASD– es una carrera de fondo no cronometrada en la que las tristezas están sido mayores que las alegrías. La meta es clara; volver a casa y recuperar los territorios que, entregados en bandeja por el Estado español en 1975, fueron ocupados entonces por Marruecos. Cautiva la vida en el interior de una celda cuyos muros son la arena y las estrellas, la dureza de la vida que soporta este pueblo en una tierra extraña y ajena no les brinda tregua alguna.

El mes de noviembre de 2005 será la fecha en que se cumplirán treinta años del abandono del Sahara Occidental por parte del Estado español. Ha trascurrido toda una vida desde que Marruecos por el norte y Mauritania por el sur ocuparon estos territorios. Treinta años de guerra y ocupación que han llevado a la mayoría de la población saharaui a vivir en medio de la nada, de kilómetros inagotables de terreno abrupto y de un sempiterno siroco que ciega cualquier horizonte, en los campamentos de refugiados de la Hamada argelina, el desierto del desierto. Allí, donde el sol cae con aplomo desde un cielo que no tiene fin, se levantan los cuatro campamentos o wilayas que el pueblo saharaui levantó en tierras argelinas huyendo de la invasión de sus vecinos marroquíes. Los más de 250.000 refugiados saharauis construyeron en la región de Tindouf los campamentos bautizados simbólicamente con los nombres de cuatro de las ciudades más importantes del Sahara Occidental: Aaiún, Auserd, Dajla y Smara.
La espera de los refugiados a la decisión de la ONU para que ésta promueva el referéndum de autodeterminación es ya demasiado larga y pesada. Nuevas generaciones han crecido y se han formado sin tan siquiera haber conocido el lugar por el que estarían dispuestos a luchar. Distintas generaciones se dan cita en estos campamentos. Más allá, dentro de los territorios ocupados, decenas de miles de saharauis subsisten bajo el yugo de la ocupación marroquí. Los 2.500 kilómetros del Muro de la Vergüenza, construido por Marruecos entre 1980 y 1987, atraviesan las esperanzas de ver unidas a las familias que separó la guerra. Da la sensación de que los catorce años de tregua a la espera de una solución diplomática no han hecho sino oscurecer las miradas de los saharauis y aumentar sus problemas.

En cuanto a los campamentos, éstos están compuestos por un sinfín de tiendas militares facilitadas por la ACNUR. En su tiempo fueron improvisadas haimas alrededor de las cuales se levantaban pequeñas construcciones de adobe para albergar el dormitorio, el baño y la cocina. Tantos años después, son ya más en número estas endebles paredes que las tiendas de antaño. La organización lo es todo, y si en algún rincón del mundo puede decirse que un país ha empezado a construirse desde cero, éste es el lugar. Los saharauis son los encargados de distribuir el agua potable y los alimentos, mientras que Argelia suministra el gas butano. Sin embargo, a todas luces es claro que la ayuda internacional es indispensable. En cuanto a la electricidad, el acceso a la misma para las haimas es de tan sólo doce horas diarias, y hasta el momento sólo los hospitales disponen de ella ininterrumpidamente, aunque en algunos campamentos comienzan a sacar provecho de un bien que les sobra a raudales, el sol, obteniendo la energía por medio de placas solares.
La hospitalidad con la que el huésped es recibido por la familia de acogida impresiona. Y más aún cuando uno contempla los recursos con que cuentan las familias. Podría decirse que más allá del desierto el materialismo hace empequeñecer nuestros corazones. La tranquilidad y la forma de entender el tiempo han pasado de la tradición a la norma, por lo que la degustación del té, que es ingerido en tres vasos (el primero es amargo como la vida, el segundo es dulce como el amor y el tercero es suave como la muerte) es una buena muestras de la forma de ser del pueblo saharaui. Pero sin la relevancia de la mujer en la vida diaria el pueblo saharaui no sería lo que es. Organizadas por comités, éstas son las auténticas responsables de que la vida en pleno desierto no sea producto de un milagro. Gracias a su buen hacer han conseguido reducir los niveles de mortandad infantil mediante una mejora en la alimentación y la higiene, han levantado de la nada un país con su implicación en la vida administrativa e institucional, y han dado esperanzas a las nuevas generaciones con el sostenimiento de las materias educativas y culturales.

Pero el problema sigue siendo que son ya treinta los años que el pueblo saharaui lleva muriendo en vida en el desierto. Así lo señalaba el Ministro de Cooperación de la RASD, Salek Baba Hasana, añadiendo que la situación actual es de una crisis real a la que no se le está dando ningún tipo de respuesta. “Estamos a la espera de que acuda la ACNUR y el resto de organismos internacionales a cerciorarse de la escasez de alimentos y medicinas. El fin de este llamamiento es evitar que haya una catástrofe humanitaria, pero lo que la opinión pública internacional debe saber es que el pueblo saharaui no es el responsable de estar aquí en esta situación de alarma permanente que dura ya treinta años. Que se sepa que la demanda principal es la solución política, volver a casa”.
La idea de que hay que desbloquear la actual situación pasa indiscutiblemente por dos vías; o la continuación de la vía diplomática (atendiendo a las resoluciones que plantea la ONU y por la cual las fuerzas internacionales de la MINURSO continúan en el Sahara Occidental) o la vuelta a las armas, opción que se paralizó en 1991 después de dieciséis años de guerra y miles de muertos. Pero mientras tanto, más de 250.000 refugiados continúan sus vidas lejos de los hogares que les fueron arrebatados en el momento en el que en 1975 España abandonó el Sahara Occidental poniéndolo en bandeja a Marruecos y Mauritania (con quien firmó la paz en 1979) y no pusiera fin a lo que hoy en día es el último proceso de descolonización del continente africano.
Una insostenible vergüenza que dura ya demasiado y a la que los ojos del mundo deben volver a mirar.

Texto: Mikel Razkin. 2005.
Fotografía: Iñaki Vergara. 2005.

servido por Mikel 4 comentarios compártelo favorito

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Iñaki

Iñaki dijo

Hostia que fotos mas chulas hay en tu block

te pasare alguna mas para alguno de los otros temas vale ya estaremos

9 Noviembre 2006 | 09:59 PM

Erik Arredondo

Erik Arredondo dijo

Despues de haber tenido una conferencia con el cónsul de Arabia en Monterrey, N.L., México, me he podido percatar del gravisimo problema por el que esta pasando este territorio, la inconformidad de todos los invitados a esa conferencia se vio reflejada en las cuestiones que se le dieron al cónsul.

creo que es doloroso para cualquier ser humano ver este tipo de impunidad, si esto es lo que siento yo que tengo 17 años y talvez puedan llegar a pensar que no nos importa, les puedo decir que solo soy portavoz de muchas personas que piensan lo mismo y que sentimos indignación al no ser escuchados por las organizaciones encargadas de arreglar estos disparates.

25 Marzo 2007 | 11:03 AM

Tu padre

Tu padre dijo

Te leído en la Ezkaba y lo que tú eres es un fascista de medio pelo. haces uso de la revista para publicar tus fotitos de osasunista de tres al cuarto y no haces más que meterte con la Barcina. Deberías reconocer que está enamorado de ella y abandonar tu soltería treinteaañera.

4 Mayo 2007 | 12:10 PM

mohamed

mohamed dijo

I. O Bienvenido árabes En segundo lugar, yo negro jóvenes de 23 años el desierto de mi carrera es la búsqueda de la libertad deseo a Dios que hace que nuestros corazones neto de los territorios coloniales a los ojos de nuestros hermanos en la diáspora y Almkhiamat orgullo y la digni

15 Junio 2008 | 08:09 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Mikel

Negra es mi pluma y a ti te encontré en la calle

Iruñea, Corea del Norte
ver perfil »
contacto »
Un saludo antes de nada. Espero que disfrutéis de este blog titulado "Negra es mi pluma y a ti te encontré en la calle". Soy un afiocionadillo a la plumilla y desde hace un tiempo he decidido publicar algunos de los artículos que he escrito en los últimos años. La idea es publicar todo lo que surge, pero como véis, no todos son recientes y la mayoría de ellos ya han sido publicados en prensa, revistas especializadas o presentados en algún congreso. Son muchos los proyectos que rondan por mi cabeza (a ver si termino la tesis y este nuevo postgrado), pero en este sentido espero poder publicar algún artículo cada cierto tiempo a través de varios planos, especialmente haciendo referencia a temas sociales y políticos. Sería un verdadero placer que lo disfrutárais. Espero vuestros comentarios. Gracias; Mikel Razkin (mrazkin@hotmail.com).

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera