Siempre tarde...

Comienzan las palabras a salir de mi boca, no puedo controlarlas.
Un fuego interior recorre mi cuerpo y mis labios no dejan de moverse. Trato de silenciarlos con mis manos, que nerviosas los unen mostrando su desacuerdo, pero ellos son más fuertes, aún a sabiendas que luego sentirán todo el dolor que vendrá después.
Minutos más tarde llega lo esperado: el arrepentimiento, el aturdimiento y la incomprensión de lo ocurrido.
Mi razón riñe con mi corazón, discuten y no se a cual dirigirme, a cual hacer caso, qué camino tomar...
Nuevamente debo pronunciar una disculpa, que ya no servirá de nada. El sonido de esa frase recorre vagamente el aire y cada letra se disipa, se convierte en polvo frío. Ya no llegará a tiempo.
Cada vez que esto ocurre me pregunto,¿por qué no callé?.
Cada vez que me sucede esto, mis labios pronuncian un "Lo Siento", por si alguna vez puede llegar a su destino...





now dijo
Me ha puesto a pensar esa coca atada con alambre de puas como una censura dolorosa. Aveces uno mismo se impone esas mordzas.
Besitos gordos
27 Enero 2008 | 01:53 AM