evasión
Desvías la mirada ante la curiosidad y sus argumentos pasan a tu lado como en un efecto matrix. Lubrificas la intenciones que quieren atraparte y como una anguila te escurres entre sus pretensiones. Recurres al silencio protector de la mirada perdida y la mente en blanco mientras observas todo y piensas aceleradamente. Comienzas tu cuenta atrás ante la evidencia de que lo evidente parece no serlo tanto y te escudas en el basta ya de una negativa sin mover siquiera la cabeza de izquierda a derecha. Concluyes que la sordera es independiente del poder de tus aullidos sordos y que algo parecido al obsceno egoísmo florece como las malas hierbas sin agua que las riegue.. y abandonas la escena sin que tu cuerpo lo delate.
