cinco
Vamos a especular. Vamos a jugar a los errores y dejarnos arrastras por los equívocos, los malentendidos. Cojamos el traje de los líos y vamos a no dar ni una a derechas. Rompamos las reglas que nos invitan a apuntar y acertar y sólo disparemos, gocemos con el simple hecho de apretar al gatillo disparando al aire. No seamos cazadores. Empecemos por desnudarnos y riámonos de nuestras imperfecciones, disfrutemos de ellas. Yo te digo que dos más dos son cinco pero no me corrijas, me apetece dar una respuesta, no la respuesta. Sí, por fin las ranas crían pelo; qué gilipollez, pero es así...¿o no? Yo imagino que sí. ¿Y tú? Vale, me gusta lo que te imaginas, qué tontería, ja, ja. Sí, fantástico! Nimio, nimio, insignificante! Vamos a decirnos que vamos a soñar, que vamos simplemente a vivir. Dos más dos son cinco. Lo digo yo. ¿Y tú? ¿Qué cifra quieres de uno a cien o mil o...?
