desolación
Por todos los lados aparecen y desaparecen los recuerdos que te encierran más y más en un torbellino de sensaciones que van de la desolación al elpaldarazo de las sospechas ahora fundadas. Por el motivo desconocido que siempre visualizas el estado de ánimo se torna un engrudo pastoso que tapona tu respiración, ahogando la expectativas con la certeza a tiro de piedra. Deambulas extraviado en ti mismo y aparece ante ti el pomo que demanda el giro que ponga el contador a cero. Ya no vomitas y te descompones con el sadismo ulcerado de placas veladas. No esperas los días, los dejas morir y tú, de paso, con ellos. Pero es tu vida, esa que fraguaron sin consultarte y forjaron con las incógnitas de tu cerebro.
