callo
Quizá te hago daño consciente porque perderte me duele. Quizá debería decirte que yo no te valgo y lo escondo, que debes seguir tu camino, que sólo te amargo. Supongo que tú no lo quieres y juras ceguera y yo no la abro. Ya sé que las noches, aislados, destruyen el ansia que hemos pactado. Ya sé que el deseo se muestra desnudo y no lo tapamos. No quiero que tú te desveles, mi amor, pero miro el futuro y queda asolado. Por eso te ofrezco promesas que el tiempo demuestra que son un fracaso. Y por eso, cariño, destruyo las cartas de amor que contigo he fraguado. Descubro que cada minuto a tu lado merece el deleite de haberlo gozado. Y sueño que nunca habrá tiempo, mi nena, que nunca habrá tiempo en decir “es pasado”. Por eso te escribo estas líneas, princesa, por eso te lloro y me callo.
