"palante"
Veo que inundas de cartas los muchos buzones que hay por la calle que tanto subimos, que tanto bajamos. Y veo que no desesperas el pulso que juegas conmigo por ver que hay allí donde nunca hubo nada. Me río al pensar que volvemos con bermudas de un mundo de toga y maza, vendados de horizonte más allá de tres pasos “palante” y que apalancamos con furia, noche a noche, el cierre del garaje de nuestros recuerdos antepasados, hoy tras las chapas, mañana ofrendados. Es divertido saber que en el mundo transcurre la a tras la erre, que erre, y tú, quizá yo, o quién sabe, ni dónde, ni cómo ni menos, nos vemos las caras de unas cruces que hace ya tiempo arrastramos monte arriba, calle abajo.
