titubeos
DesvÃas la mirada cuando reclaman tu atención porque las paredes de tu estómago flojean ante las evidencias. Dos estrellas guÃan y dibujan destinos que se distancian hasta la bizquera de los sentidos anulados de interpretaciones. Sólo el altillo denota un viaje de años, en pegatinas adiposas. Y nada resuelve la duda plural, sin recelos; sà con titubeos esposados de escrúpulos. Aun asà un placer sereno invade la escena final de luces barrocas, previas a un telón que arrope cálido la jubilación de los instintos, con las manos a la espalda, callejón abajo. Quizá triste, seguro levitando.
